5 claves para construir una buena relación con el Cliente por @JorgeFdzC

    Jorge Fernandez - Blogger en TodoStartupsA corto plazo las empresas que disfrutarán de mayor éxito serán aquellas que sepan construir una relación con el cliente de forma eficaz. Esto es debido a que las nuevas tecnologías han cambiado las reglas en el binomio empresa-cliente.

    Philip Kotler, en su libro Marketing 3.0, resume de forma brillante la evolución del marketing, que empieza en una primera etapa centrada en el producto, pasa por una segunda centrada en el cliente y termina por la que estamos viviendo actualmente, centrada en la relación con el cliente y más concretamente en las personas.

    Ya no se trata de que la empresa construya canales para que el cliente le transmita su punto de vista, si no que ahora los clientes utilizan canales propios para sus relaciones personales y la empresa debe adaptarse a ellos si no desea perderse lo que las personas están hablando de ella.

    Desde mi punto de vista estas son las claves que permiten a la empresa demostrar que realmente está interesado en sus clientes:

      1º. Estar en todos los canales donde se relacionan sus clientes.
      2º. Que los canales sean, hoy más que nunca, bidireccionales. Se trata de ir más allá de una simple comunicación (que, por definición, es la transmisión de un mensaje entre un emisor y un receptor).
      3º. Que el cliente pueda realizar un seguimiento de las comunicaciones desarrolladas con la empresa.
      4º. Customizar los canales de tal manera que la imagen de la empresa sea reconocible.
      5º. Cuidar el estilo y diseño, para fortalecer la imagen de marca de la empresa.

    Todo esto en su conjunto facilita que la imagen de marca de una empresa ocupe un lugar definitivo en la mente de los clientes.

    Crear lealtad implica compromiso mutuo entre la empresa y los clientes.

    Pero todo esto tiene un pilar básico, que es el producto. De nada servirá desarrollar la mejor estrategia de relación con los clientes si el producto no está a la altura. Y esto lo enseña la experiencia de producto, pero para asimilarlo la empresa debe ser consciente de que una experiencia de producto nunca es una experiencia en sí misma: es una acumulación de experiencias individuales de consumidores lo que genera más valor para el producto.

    Todas y cada una de las actividades que se lleven a cabo para mejorar la relación con el cliente deben de estar orientadas a aumentar el valor del producto.

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