Así es la Startup de mi sueño por @LmCuende

    LuisMiguel - Blogger en TodoStartups.comUn día tuve un sueño. Lo cierto es que estaba despierto, pero eso no importa mucho. Todos estamos acostumbrados ya  a soñar despiertos. Y soñé con trabajar en una startup.

    Mi curriculum acredita una gran curiosidad. Quise saber cómo funcionaba el ejército y estuve en contacto todos los días con gente de estrellas, una universidad por dentro y conseguí una mesa y un despacho estratégicos, quise saber cómo funcionaba la Iglesia y me convertí en catequista y profesor, quise saber cómo funcionaba un partido político  “obrero” y…(ya no estoy desde la operación Sinde), una multinacional muy importante (y ganaba bastante dinero), un sindicato (que me tiene tachado por decir lo que pienso), hasta de autónomo puro (y todos me tomaban el pelo),…, y no sigo porque la lista es bastante más larga.

    He descubierto que con los años aquella frase que a veces se escucha “La curiosidad mató al gato” es una estupidez. Mis conocimientos los he adquirido a través de la curiosidad. Esa curiosidad es el germen de la actitud emprendedora.

    Actualmente en nuestros jóvenes no observo una cantidad necesaria de curiosidad para crear personas emprendedoras. La curiosidad te obliga a arriesgar muchas veces y poner en peligro tu “estabilidad” o comodidad. En realidad la falta de curiosidad está muy relacionada con la pereza.

    Lo cierto es que la curiosidad esta vez por la “startup” la tengo un poco dirigida por un profesor de lujo que en realidad lo que quiere es ayudarme a reinventarme una vez más.  En el proceso tengo una lectura simultánea de autores como Eric Ries, Bo Peabody, Jason Fried, David Heinemeier,… y prácticas con nuevas herramientas y técnicas muy productivas.

    Y en mi abstracción veo una pequeña empresa liderada por una persona joven, muy ávida de nuevos conocimientos, muy segura de sí misma y al mismo tiempo muy atrevida. Con una gran capacidad de improvisación y que derrocha pasión por lo que hace. Un líder que se hace respetar no por sus títulos ni masters sino por sus conocimientos, seguridad, pasión, entrega.

    Veo un equipo de personas especialistas con ganas de aprender cada día técnicas nuevas y con una participación activa en la empresa que les permite crecer no sólo como personas sino también económicamente y se sienten comprometidos. Veo unos socios que confían plenamente en un equipo conformado para el éxito y que premian la innovación. Veo horarios flexibles, los méritos no están relacionados con las horas de permanencia sino por el cumplimiento de objetivos. Veo un conjunto de  auténticos intraemprendedores. Hasta veo unos puffs, un sofá, una mesa de ping-pong,…

    Tal vez el sueño no deba de contarlo completo porque la incertidumbre es uno de los principales ingredientes de esta nueva fórmula que está revolucionando el mundo laboral.

    Necesitamos reinventar todo un modelo productivo que no funciona y dotarle de nuevas estrategias desde el principio: la educación, donde se desarrolla la investigación básica, y seguir adelante con todo un proceso que convierta la curiosidad de nuestros jóvenes (y no tan jóvenes) en herramientas aplicables a procesos reales que mejoren el mundo.

    Tan fácil de explicar y de entender y al mismo tiempo tan difícil de conseguir porque en la actualidad millones de personas aspiran a ser funcionarios, anteponen la estabilidad a la aventura. Pero la aventura puede significar el éxito, o el fracaso, pero sin aventura nunca hay éxito. Y el fracaso es la clave en un proceso de aprendizaje necesario para conseguir el éxito.

    Y termino con otra frase estúpida “los sueños, sueños son”. Convertir un sueño en realidad es lo que te proporciona la mayor satisfacción en tu vida. Pruébalo.

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