Cómo financiar nuestra Startup

    He decidido escribir este post por las consultas que nos están llegando de carácter financiero relativas a los proyectos de muchos Emprendedores. Las consultas son de lo más variadas e intentamos reponder a todas, bien de forma individual o bien escribiendo un post sobre la pregunta que recibimos con el fin de poder compartirla con vosotros, como es este caso.

    Me gustaría dejar claro que no soy una experta financiera y que cuando no conocemos la respuestas a las preguntas que nos hacéis os lo decimos claramente, por ende, las que sabemos, intentamos responderlas de la mejor forma posible. Os dejo con el contenido del post esperando que sea de vuestro interés e invitándoos a que nos dejéis vuestros comentarios, dudas y sugerencias.

    Muchos de vosotros seguro que habéis desarrollado un plan financiero dentro de vuestro Business Plan, o simplemente habéis trazado cual va a ser la estructura económica que va a sostener vuestro proyecto en el corto y en el medio plazo.

    Para los que no estáis en esa fase aún, o simplemente con la finalidad de hacer un “retrato” de las posibilidades financieras que existen, escribimos este post para todos con el fin de aportaros nuestro granito de arena en el Plan Financiero de vuestro proyecto.

    La estructura financiera o pasivo de nuestra Startup se compone de dos grandes masas:

    1. Los fondos propios: cuando los desembolsan los socios
    2. Y los recursos ajenos: cuando los desembolsan terceras personas o entidades

    Para tener muy claros los conceptos básicos de esta estructura, resumimos con esta clasificación la estructura de cualquier empresa:

    1. Fondos Propios

    • Capital
      • Aportado por el quipo promotor
      • Family&Friends&Fools
      • Business Angels
      • Capital Riesgo
      • Salida a Bolsa
    • Autofinanciación: beneficios retenidos, provisiones, amortizaciones…
    • Subvenciones y ayudas públicas.

    2. Recursos Ajenos

    • Préstamos participativos
    • Deudas a Largo plazo
      • Emisión de bonos y obligaciones
      • Préstamos y créditos a largo plazo
      • Proveedores de inmovilizado
      • Leasing y renting
    • Deudas a Corto plazo
      • Proveedores
      • Organismos Oficiales
      • Acreedores financieros
      • Préstamos y créditos a corto plazo
      • Descubiertos en cuenta corriente
      • Crédito comercial: factoring, confirming…

    Una vez en mente este sencillo esquema, resulta más fácil hablar de las opciones más interesantes para una Startup. Por lo que vamos a definir muy brevemente las principales opciones en la “masa de los recursos propios”:

    • Business Angels: son inversores individuales o agrupados, normalmente empresarios o directivos de empresas, que aportan a título privado su capital así como sus conocimientos técnicos y su red de contactos personales, con el objetivo de obtener una plusvalía a medio plazo. Son varios los artículos en los que hablamos de la estructura de estos “angeles”.
    • Capital Riesgo: también se le llama capital inversión, capital desarrollo, Private Equity o Venture Capital. Son inversores profesionales que participan con carácter temporal y generalmente de forma minoritaria. Su objetivo básico es ayudar con su aportación a que la empresa crezca y su valor en el mercado aumente de forma que pueda revender dicha participación y obtener una plusvalía.
    • Las Subvenciones y ayudas públicas: son aportaciones a fondo perdido de las administraciones a los emprendedores y a las empresas para fomentar el cumplimiento de algún objetivo determinado. Por ejemplo:
      • Desgravaciones de cargas y bonificaciones de las cuotas de la Seguridad Social.
      • Créditos blandos y subvenciones financieras: facilidad para conseguir préstamos y
        créditos directos con reducción de los tipos de interés.
      • Ayudas por creación de empleo estable o fomento de las actividades económicas de
        interés para el legislador.
      • Ayudas indirectas mediante la mejora de infraestructuras (servicios, accesos,
        telecomunicaciones).
    • Exención de impuestos y tributos: De cara a la evaluación de la viabilidad de un proyecto empresarial, debemos tener en cuenta que las subvenciones deben tener un papel residual, puesto que el hecho de que sean otorgadas es discrecional por parte de la Administración y están sujetas a la existencia de disponibilidad presupuestaria, y en muchos casos, pese a que la subvención sea otorgada, su cobro se produce con un retraso considerable, lo que puede conllevar graves problemas si se prevé disponer de ese dinero.
    • Préstamos participativos: A pesar de que se regulan como una operación de préstamo, sus singulares características legales y financieras lo convierten en una figura híbrida entre los recursos propios y los recursos ajenos. El préstamo participativo, es un instrumento financiero que proporciona recursos a largo plazo sin interferir en la gestión de la empresa. Con el préstamo participativo se financian proyectos empresariales en su conjunto, contemplando todo tipo de inversiones materiales e inmateriales necesarios para llevarlos a cabo.

    Para la obtención de la “masa de los recursos ajenos”, en lugar de analizar las posibilidades de deuda a corto y largo plazo, de sobra populares, os dejamos algunas de las principales claves que TodoStartups.com recomienda para escoger la vía de financiación en deuda más adecuada para cada situación:

    1. Debemos tener claro qué es lo que se quiere financiar, de modo que si lo que se desea financiar es un plan de inversión en activos fijos, ya sean materiales o inmateriales, la financiación tendrá que concentrarse a largo plazo; en cambio, si lo que se quiere financiar es la compra inicial de mercancías, o los desfases de tesorería como consecuencia del inicio de la actividad, la financiación deberá contratarse a corto plazo.
    2. Una vez escogida la vía de financiación, es importante, por ejemplo, cuantificar con exactitud las necesidades de financiación –la cantidad de dinero a solicitar- para evitar no poder afrontar toda la inversión prevista o pagar intereses por cantidades no utilizadas.
    3. También es fundamental prever el periodo de tiempo en que se podrán tomar los recursos prestados, evitando la morosidad, que resulta muy cara y arriesgada.

    Otro factor que se debe tener muy en cuenta es el coste que supone la financiación. Una operación de financiación en deuda implica varios tipos de costes: intereses, comisiones de apertura, comisiones de no disponibilidad, comisiones por cancelación anticipada, gastos de correduría, etc. Existen fórmulas que permiten a los emprendedores acceder a la financiación contando con el aval de entidades creadas con este fin.

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