Cómo saber si una “Idea Feliz” va a funcionar como Negocio

    TodoStartups_GeneralAlguien dijo una vez algo así como: “Las cosas difíciles se hacen y las imposibles se intentan” …. pero seamos francos con nosotros mismos: Una Startup no puede permitirse el lujo de hacer lo que quiera cuándo quiera.

    Durante los primeros dos años de vida de una Startups hay que tenemos mucho cuidado con esa tendencia tan arraigada de “Perder el foco”. Soñar está bien e intentar desarrollar ideas disruptivas en nuestro sector es positivo y, aunque sea muy arriesgado, aporta un gran valor a nuestro Proyecto.

    El problema son los recursos. Al principio no debemos desviarnos del RoadMap que hayamos definido en nuestra estrategia y si lo hacemos debe ser porque la estrategia principal no ha funcionado y debemos reorientarla para evitar el naufragio de nuestro Proyecto.

    Si además ya hemos conseguido financiación de Business Angels entonces, el asunto se complica aún más porque recordad que la decisión de invertir en un Proyecto es tomada más confiando en el Emprendedor que en el Proyecto en sí. Esto quiere decir que si fracasas pero has hecho las cosas bien, es probable que los Inversores que confiaron en tí lo vuelvan a hacer para otro Proyecto que quieras lanzar pero si decides hacer las cosas por tu cuenta y “malamente”, perderás la confianza de tus Inversores y recuperarla es muy complicado.

    Buscando artículos sobre este tema, he encontrado uno que he traducido y que tiene como título original: “2 ejercicios mentales para combatir el síndrome de “no va a funcionar”. La verdad es que es muy interesante y espero que os guste:

    Todas las empresas tienen “Ideas Felices” que aparecen sin venir a cuento … a veces esto ocurre con demasiada frecuencia ;).

    En base a la etapa en que se encuentre la Startup y el grado en que la idea sea poco convencional, siempre existirán buenas razones “razonadas”, que justifiquen el por qué esa “Idea Feliz” no va a funcionar. También hay motivos irracionales. El problema es que es difícil ver la diferencia.

    Estas son algunas de las razones más comunes de por qué algo no va a funcionar:

    1. Hemos debatido esto varias veces antes y hemos decidido que no iba a funcionar.

    2. Hemos intentado ésto antes y no funcionó.

    3. No se ajusta realmente a nuestro modelo de ventas.

    4. No es apropiado para nuestra industria.

    5. Puede que funcione para empresas muy pequeñas / pequeñas / grandes /, pero nosotros vendemos a empesas muy pequeñas / pequeñas / grandes, y no va a funcionar para ellos.

    6. Nuestros Inversores nunca estarían de acuerdo con ésto.

    7. Puede que funcione, pero no podemos permitirnos el riesgo de que no lo haga. (Nota : Cuando alguien dice ” que podría funcionar … pero … ” están casi siempre pensando: No va a funcionar)

    8. Nuestro equipo y plan de desarrollo no está configurado ni preparado para eso en la actualidad.

    9. Podríamos intentarlo, pero es una distracción. (Nota : Esto significa a menudo ” Ya he decidido que no va a funcionar, pero te lo digo porque tengo que convencerte de que no hay que intentarlo … “)

    Hay muchas, muchas más razones por las que cualquier idea feliz no va a funcionar, pero los anteriores son una muestra suficiente para este artículo. Ah, y por cierto, todos los momentos o situaciones expuestas se me han presentado dándome los mismos argumentos:

    2 Ejercicios mentales para intentar y probar:

    Es complicado decidir si invertir los pocos recursos que tiene una Startup en desarrollar una idea feliz y convertirla en un nuevo Producto ó Servicio innovador que aporte valor a nuestro modelo de negocio. Por este motivo, os propongo un par de ejercicios mentales que, quizás, os ayuden a decidir si merece la pena ó no intentarlo:

    Ejercicio 1: ¿Qué pasaría si te dijera que está funcionando muy, muy bien para la empresa “X”? ¿Qué crees que hicieron para que funcionara?

    La idea aquí es asumir que la idea es buena y que ha funcionado para una empresa muy similar a la tuya. Luego, pregúntate (o tu equipo): Ahora que sabemos que funcionó para ellos, ¿Qué pensamos que hicieron para hacer que funcionara?

    Esto, lo que hace es mentalmente empujarnos a pensar en la manera de trabajar a través de cualquiera de las evidentes limitaciones de la idea ya por si existentes.

    Ejemplo : Sé que nadie en nuestra industria utiliza un modelo freemium, porque los costes de infraestructura / soporte son demasiado altos. Sin embargo, hemos aprendido que la empresa “X” está lanzando una versión gratuita.

    Ejercicio 2 : ¿Qué pasaría si tuviéramos la ecuación en la cabeza y tuviéramos que resolver la [x ]?

    La idea aquí es asumir / aceptar que la decisión de implementar la idea ya se ha hecho – presumiblemente por alguna autoridad superior. Ahora, suponiendo que, ¿Qué hay que hacer para sacar lo mejor de ella?

    Ejemplo: Nuestros principales Inversores simplemente nos dijeron que antes de que pudiéramos acceder a la financiación de la siguiente fase, teníamos que construir un equipo de ventas interno. Piensan que los equipos de ventas internos son la bomba. No podemos darnos el lujo de no escucharles – ¿Qué hacemos para sacar lo mejor de la situación? Si tuviéramos que construir un equipo de ventas interno, ¿Cómo lo iríamos configurando?

    Comentario:

    En ningún caso estoy sugiriendo que engañes a tu equipo (o a ti mismo, por si eres de los que como yo que tienen conversaciones con uno mismo a altas horas de la madrugada). Estos ejercicios mentales tienen como objetivo facilitar la discusión y análisis unitario. Aunque voy a confesar, que hay una pequeña parte de mí que se pregunta qué pasaría si alguien hiciera que las hipótesis parezcan reales ( al menos por un corto período de tiempo).

    Fuente: http://onstartups.com/tabid/3339/bid/101969/2-Mental-Exercises-For-Battling-It-Won-t-Work-Syndrome.aspx

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