El Marketing de Contenidos: El camino a la fidelización por @SoyJuanDigital

    Juan R Marin - Blogger en TodoStartupsEl marketing de contenidos consiste a crear información (tablas, artículos, publicaciones en papel…) de interés para tus posibles consumidores, con el fin de que interactúen con estos contenidos, y conseguir que a través de estos, se acerquen a tu empresa o marca y que forjen una buena relación con ella.

    La idea es que sean tus posibles consumidores los que se acerquen a ti por iniciativa propia y no a la inversa. Es una forma más indirecta de conseguir consumidores y vender tus productos. La finalidad del marketing de contenidos no es la venta inmediata, pero si plantar una semilla para que esta venta se materialice en un futuro.

    Esto a día de hoy, gana mucho valor por diferentes cuestiones: principalmente que estamos ante un consumidor mucho más informado y para el cual la publicidad cada vez es menos influyente y creíble. Y no sólo la publicidad, sino cualquier forma estrategia de promoción usada por una agencia de marketing digital (telemarketing, e-mail marketing, publicidad a internet…), parece perder efectividad progresivamente. También influye la crisis, donde el consumidor se lo piensa mucho más a la hora de comprar un producto y se informa más.

    Mejor que vengan a tú que tú vayas a ellos: Esta situación tanto común a nuestras vidas y extrapolable casi a todo, es la base de la eficiencia del marketing de contenidos.

    La naturaleza del ser humano, hace que una cosa nos parezca mucho más interesante y de más valor, cuando nosotros la vamos a buscar que cuando ella nos viene a buscar en nosotros. Pasa con las personas y también pasa con las empresas; y especialmente con las marcas: cuando tú ves un anuncio de una marca por televisión, escuches una falca a la radio, lees un folletín que te ha llegado al buzón… inevitablemente, estás a la defensiva y muchas veces puedes llegar a pensar: “En que me quieren engañar estos? Dónde es la trampa, algo deben de esconder…”.

    Todo esto no es nada positivo de cara a conseguir que el consumidor se decante por nuestros productos e incluso, puede llegar a provocar que forje una animadversión hacia nuestra empresa (si lo bombardeamos constantemente, si estas preguntas que se hacen se reiteran y se convierten en auto respondidas negativas…). Esto último sería fatal por nosotros y podría provocar la pérdida casi definitiva de un posible consumidor.

    En cambio, si es el consumidor el que nos va a buscar en nosotros, todos estos mecanismos defensivos desaparecen de golpe y todavía más, se genera un interés de él hacia nosotros, que hará que se mire con una predisposición positiva el que encuentre de la marca o empresa. Es así como se consiguen las simpatías hacia una marca y en conclusión, el primer paso hacia la fidelización de un cliente.

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