El rescate que España necesita por @JoseRuizPardo

    Éxito Emprendedor, Emprendedores, motivación, StartupsOtra semana que pasa y, de nuevo, el mismo rumor, la misma incertidumbre en el ambiente. ¿Nos recatarán?. ¿Debe el gobierno pedir el rescate ya?. Y claro, debate abierto. Unos que sí, otros que no. Otros que vamos varios meses tarde…

    Y es que la situación económica de España es delicada, no hace falta que yo lo diga. Pero al margen de lo económico, que es importante, hay otra situación que también es preocupante.

    Consecuencia de la situación que hemos vivido (y seguimos viviendo), los ánimos están muy tocados. Vivimos en la época del soplido. ¿Y eso qué es?. Ante la pregunta qué tal te va, la respuesta siempre es pfffffff.

    Los ánimos están tocados para todo el mundo. No se si el rescate económico lo necesitamos ya o no, pero tengo muy claro que sí que necesitamos con urgencia un rescate emocional.

    El desánimo generalizado tiene un efecto directo sobre los emprendedores y la creación de empresas. Y es que solo emprende el que no tiene más remedio, el que no le queda otra salida. El emprendedor que podría arrancar otras empresas, no termina de lanzarse debido a la incertidumbre. ¿Económica?, sí, pero también emocional. No compramos porque no tenemos dinero y el poco que tenemos hay que guardarlo porque el horno no está para bollos. No hay ánimos para ningún tipo de riesgo.

    Y claro, eso tiene un efecto directo, también, en el empleo. Pues no olvidemos que son las empresas las que crean puestos de trabajo. La situación es mala y encima en el desánimo general no caben los riesgos.

    Necesitamos, urgentemente, pedir el rescate emocional. Necesitamos, urgentemente, romper con el desánimo. Con los pies en el suelo, por supuesto que sí, ya sabemos lo que pasa cuando se derrocha. Ni era bueno el exceso de optimismo que teníamos, ni el desánimo de ahora. Y es que el ánimo va totalmente ligado a la situación económica. Y eso no es bueno.

    La situación económica debe influir en la actitud como cualquier otro elemento del entorno de las personas, pero no debe ser la determinante de estar bien o mal. Pues precisamente cuando la situación económica es mala, cuando estamos mal, es cuando más ánimo necesitamos para tener la fuerza suficiente para afrontar la situación y salir adelante.

    El problema es que el rescate económico es más fácil que el del ánimo. Se firma un papel, se pactan unas condiciones y ya está aquí mamá Europa al rescate. El del ánimo no viene de ninguna parte. No se firma nada para pedirlo. El rescate emocional nace dentro de todos y cada uno de nosotros, desde dentro, y nos mueve.

    ¿Cuál es el problema?, que cuando el ambiente no acompaña, necesitamos gente que nos recuerde de lo que somos capaces. Que despierte lo que dentro de nosotros está dormido, esperando a ser despertado. ¿Y eso quién lo hace?. Los líderes lo hacen. Los líderes consiguen entusiasmar, mover y despertar lo que llevamos dentro.

    Además de la crisis económica tenemos otra aún más grave. Tenemos una crisis de liderazgo que hace que lo cómodo (la queja y el desánimo) se imponga a lo incómodo (la acción y la energía), pese a ser lo segundo lo más eficaz.

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