Emprender por solidaridad: los Blues Brothers por @ManuelAngellp

    Manuel Angel - Blogger en TodoStartupsOtra reflexión sobre el emprendimiento a través de una historia que forma parte ya de nuestra memoria colectiva. En este caso, otro peliculón de los ochenta; grandes John Belushi y Dan Aykroyd, grandes los cameos, sublime la banda sonora. Pero sobre todo hay detrás una historia bonita e ilustrativa sobre una posible causa para emprender un negocio, la solidaridad.

    Quizás la causa más sólida y bella que puede haber detrás de un proyecto pues su promotor tiene focalizada la motivación en los demás.

    En la película, Jake Blues es un tipo un poco conflictivo y pasa unos años a la sombra por robo a mano armada. Cuando sale, su hermano Elwood lo recoge y lo pone al día: el orfanato donde se criaron, el hogar al que le deben todo, va a desaparecer acuciado por problemas económicos.

    Por supuesto, no pueden permitir que los niños que allí viven actualmente se queden en la calle ni que desaparezca el templo que les dió alma, donde lo aprendieron todo sobre la armónica. Ahí empieza la épica, la aventura empresarial (no olvidemos que empresa es sinónimo de aventura).

    Han de reunir el dinero. Para ello han de montar un show, lista de tareas: 1) buscar músicos, 2) negociar con ellos,… Se les ve en labores de marketing (inefable la publicidad por megafonía desde el coche), gerenciales (negociando con los dueños de locales), desarrollo de producto (el show tiene que derretir al público). Lo más importante es que en ningún momento flaquean en su propósito; ante cada dificultad (que son muchas) muestran firmeza y cierta desafiante temeridad. Todo porque saben que no hay otro camino salvo el de llegar hasta el final.

    Por supuesto, en cualquier proyecto emprendedor, la determinación ha de ser el ingrediente base. Pero en este caso, esa determinación tiene su causa en la solidaridad: tienen que salvar el hogar a unos niños y de paso mantener vivas sus propias raíces.

    Esta película nos cuenta cómo una empresa se puede montar a partir de la solidaridad, generosidad y afán por mejorar la vida de los demás (dejando en segundo plano la propia). He leído de mucha gente que ha creado una empresa para influir positivamente en las personas de su entorno (trabajadores, socios, clientes,…).

    Y también, cuenta la historia de dos socios que funcionan en tándem y sincronizados, un emprendimiento en compañía que cada vez es más frecuente en las startups españolas donde el emprendedor solitario va dejando paso a proyectos más corales donde pese a haber una cabeza visible el éxito proviene del talento y visión agregada de varios promotores.

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