“La innovación es una necesidad, no una opción”: Barry Katz por @Ruta_n

    Rutan - Blogger en TodoStartupsLa baraja de candidatos para convertirse en el nuevo Silicon Valley es amplia. Países como Chile, Singapur, Suecia, Alemania y Colombia, que desde Medellín ha dado pasos importantes, se disputan el honor de ser considerados ‘el lugar en el que se debe  estar’ por los distintos emprendedores digitales.

    Pero para Barry Katz, profesor de Humanidades y Diseño del California College of Arts, es imposible hacer una copia exacta de Silicon Valley: “Lo que se puede hacer es tomar el modelo y tratar de adaptarlo a la cultura y características de cada sitio”.

    Este investigador, experto en teoría cultural e historia de la tecnología, fue invitado a Medellín para compartir con los participantes del programa Inngenio, de Ruta N, para pequeñas y medianas empresas.

     

    En su intervención, titulada “Topografía de Silicon Valley”, Katz habló de la historia de esta zona al sur de la Bahía de San Francisco, resaltando sus principales aciertos y errores, y enfocando estas experiencias a las ciudades que están tratando de seguir su ejemplo.

    Katz criticó la importancia que se ha dado en Silicon Valley a la monetización y a crear modelos de negocios exitosos globalmente. “Esto ha hecho que esta zona crezca de manera desigual y accidentada, con muy poca armonía”, resalta.

    Entre las cosas positivas y replicables que tiene Silicon Valley para otras ciudades, este investigador destacó la sinergia que hay entre las distintas empresas y participantes del ecosistema tecnológico en este sector: “Es una muestra de la importancia de crear redes entre diferentes instituciones. Así tienes personas de distintos tipos compartiendo los mismos espacios, con los que puedes trabajar en equipo, intentar una y otra vez, y compartir experiencias”

    Según este docente universitario, autor de libros como Foreign Intelligence, Change by Design y Technology and Culture, podemos aprender las lecciones de Silicon Valley para así poder aplicarlas en las circunstancias únicas que tenemos en nuestras ciudades. “En Silicon Valley se da un extraño balance entre una cultura del secreto y una cultura de apertura extrema.

    En esta última está la verdadera clave del éxito: abrirse y conectarse con individuos e instituciones que están haciendo otras cosas, e incluso las que están haciendo lo mismo que tú”.

    Piensa local, luego global:

    Para Katz, es un error la actitud de muchos emprendedores que quieren, de entrada, volverse una empresa exitosa a nivel global. Y, como ejemplo, habló del caso de Steve Jobs: “Él creció caminando la distancia entre los cuarteles de Apple Computer. Nunca viajó, odiaba hacerlo. Se concentró en el entorno que mejor conocía, que era el de la computación y la ingeniería, literalmente en su propio barrio, en el que fue a la escuela”.

    La lección de esto – según Katz – es que Apple se volvió una empresa valiosa en el mundo, pero empezó como una organización muy regional, pensada para los habitantes del Valle del Silicio y las regiones cercanas. “El modelo no debe ser cómo nos volvemos exitosos globalmente, sino que debemos empezar por mirar nuestro propio entorno, nuestras características, nuestra cultura y nuestros recursos y empezar desde ahí”, agrega este académico, que también está vinculado como profesor asistente en la Universidad de Stanford.

    Por último, Katz  resalta la importancia de asumir una cultura de la innovación, en la que se mantenga en constante cambio para no quedarse en el camino. En este sentido, para una compañía la innovación no es algo que pueda escoger, sino una necesidad para ser sostenible y sustentable: “El ambiente de la tecnología está evolucionando tan rápido que cualquier cosa que funciona hoy será obsoleta al final de la semana.

    En la Revolución Industrial, por ejemplo, las cosas se estaban moviendo rápido pero el ciclo de vida de un producto estaba calculado en décadas. Hoy, si tienes el mismo computador por 4 años es como si estuvieras conduciendo un vehículo de principios de siglo pasado. Eso demuestra que quedarse quieto es retroceder. Si no estás innovando, el que está a tu lado lo estará haciendo y serás rezagado”.

    No hay comentarios