Los diez mandamientos financieros para #Emprendedores por @Manzanerame

    Antonio Manzanera - Blogger en TodoStartupsHace unos meses escribí un artículo en mi blog titulado Los diez mandamientos financieros para emprendedores. Lo traigo aquí ahora ampliando algunas cosas.

    Empecemos con el “equity gap”. El “equity gap” se define como el rango en el cual el emprendedor tiene más dificultades para encontrar inversor, pues estas necesidades son demasiado altas para los business angels y demasiado bajas para los fondos de venture capital que operan a partir de determinado nivel. Es decir, por debajo o por encima del equity gap es factible conseguir financiación si el proyecto es invertible, pero dentro de él las dificultades son casi insalvables.

    En el Reino Unido pueden sindicarse fácilmente business angels hasta un millón de libras aproximadamente, luego el equity gap empezaría ahí y llegaría hasta unos 3 millones aproximadamente. En España, el equity gap yo lo situaría entre 250.000 y 2 millones de euros.

    En primer lugar vemos que, a diferencia de lo que ocurre en Gran Bretaña, el rango es amplísimo, pues el límite superior es 8 veces mayor que el inferior Pero lo peor es que en el caso español el gap empieza muy abajo, y prácticamente va desde la creación de la empresa hasta un nivel de inversión justificado sólo si el negocio ya ha demostrado una capacidad consistente para generar caja.

    Así, si bien es cierto que conseguir los primeros 100.000 ó 150.000 euros puede ser sencillo si el emprendedor se involucra muy activamente, rara vez esa inversión inicial hace llegar lejos al negocio. En seguida se entra en el equity gap y la empresa se ve abocada a un futuro incierto.

    El emprendedor responsable no puede esperar a que las vías de salida a los problemas de financiación descritos anteriormente provengan del Estado. Hay que ser activos, y para ello conviene revisar el plan de negocio de manera que puedan ponerse en práctica los diez mandamientos financieros para emprendedores. Que son éstos:

    1.    Dar prioridad a actividades que generen caja: Aunque no pertenezcan al “core business” del negocio, o no sean las funciones que más apetezca desempeñar al emprendedor. Conviene empezar de manera humilde con trabajos que permitan empezar lo antes posible la entrada de liquidez.

    2.    Aliarse con socios estratégicos que aporten activos necesarios: La financiación del emprendedor se destinará en buena parte a financiar activos. Si un socio puede permitir el acceso a ellos al emprendedor sería aconsejable llegar a un acuerdo o alianza (vía entrega de acciones, por ejemplo), que se traduzca en una reducción de necesidades financieras.

    3.    Pedir poco dinero a los inversores: Y lo poco que se pide, poco a poco. Las pretensiones elevadas asustan a los inversores. Además, si se ajustan las rondas de financiación a los hitos conseguidos se obtendrán mejores valoraciones por el negocio y un menor coste de capital.

    4.    Seguir un enfoque 80-20 en el diseño de productos: Relacionado con el primer punto, conviene que el emprendedor disponga de una versión funcional lo antes posible para salir al mercado y empezar a generar caja. En el diseño de productos se cumple la ley de Pareto: el 20% final de las especificaciones consume el 80% del tiempo total de desarrollo.

    5.    No malgastar dinero en patentes o demás defensas que tienen poca utilidad: Las patentes son inútiles si no se pueden defender. Y para defenderlas el emprendedor necesita dinero (que no tiene). Salvo casos excepcionales, conviene que el emprendedor recurra al secreto industrial. Lo dicho respecto a las patentes es aplicable a otros gastos superfluos en la fase semilla.

    6.    Limitar el inventario: Supone una elevada inversión cuando menos recursos se dispone.

    7.    Seleccionar a los clientes: Favorecer el cobro anticipado concediendo descuentos es mucho mejor que conseguir mejores márgenes dando crédito a clientes. Estamos en el mismo caso que el punto 6. Se necesita financiación adicional, en este caso para dar créditos a clientes. Además, es preferible un cliente discreto o desconocido que pague antes o permita el acceso a un confirming a otro de más nombre pero que tensione nuestra tesorería.

    8.    Buscar competencia en proveedores: No sólo para conseguir mejores precios, sino también mejores condiciones de pago.

    9.    No incurrir en costes fijos salvo fuerza mayor, en especial personal laboral: Cuando más use el emprendedor la subcontratación más fácilmente llegará al punto de equilibrio (disminuye el peso de los costes fijos). En situaciones de crisis, este punto puede salvar al proyecto de la quiebra.

    10.    Endeudarse sólo si se puede devolver la deuda con recursos generados intrínsecamente: Ya comentado sobradamente al principio de este artículo.

    El emprendedor que se haya involucrado financieramente en su empresa y consiga por sus medios demostrar que el negocio es capaz de generar caja, será el que mejor consiga superar el equity gap y acceder a financiación para un posterior impulso.

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