No confundamos el tocino con la velocidad del SocialMedia por @JoseRuizPardo

    El notición inesperado de hace unos días fue la compra de la popular aplicación Instagram por parte de la red social Facebook.

    Lo primero que me llama la atención, como a todo el mundo, es qué busca la red social con la compra de ésta aplicación.

    ¿Querrá plantarle cara a la nueva pero creciente Pinterest?… Mejor la hubiese comprado directamente, digo yo. ¿Mantendrá la independencia de las dos marcas o Instagram se integrará totalmente en Facebook?.

    Además de éstas preguntas, que no dejan de ser conjeturas, la evolución (empresarialmente hablando) de Facebook, Twitter o la propia Pinterest o Foursquare, no hacen otra cosa que demostrar que las redes sociales llegaron para quedarse.

    Hay quien habla de cambio de paradigma, de revolución, de entrada en una nueva era… Bueno, …. No creo que sea algo muy diferente a lo que ocurrió hace tiempo cuando irrumpió el teléfono fijo en nuestras vidas. Parecido, también, a lo que pasó con el teléfono móvil, con Internet….

    Es innegable que Facebook o Twitter están teniendo un crecimiento muy superior en usuarios al que tuvoen su momento cualquiera de los mencionados. La televisión, por ejemplo, tardó más de trece años en tener 50 millones de usuarios. Facebook los alcanzó en menos de nueve meses. ¿Esto es un cambio de paradigma?, yo creo que no, es un cambio de velocidad simplemente.

    Si no hubiese Internet en todos los hogares y en muchos bolsillos (gracias a los smartphones) Facebook, Twitter ni ninguna red social tendrían la cantidad de usuarios que tienen. Luego no es que haya un cambio de paradigma, es que las herramientas que las nuevas tecnologías ponen en nuestras manos hacen que vayamos muchísimo más rápido.

    Lo único que cambia es que a tal ritmo, quien se despiste y quede atrás, puede que nunca vuelva a la cabeza del pelotón. Permítaseme el símil ciclista, deporte, por otra parte, que me encanta.

    Las redes sociales no son el futuro, son el presente. A las empresas les permite tener contacto directo con el cliente. A los consumidores compartir experiencias de uso reales. Eso sin contar las múltiples utilidades a nivel particular, no empresarial.

    Entoces, en las redes sociales… ¿hay que estar?. Hombre… Así dicho mi respuesta sería: no. En las redes sociales no hay que estar por estar. Hay que estar con fin y una estrategia que nos acerque a esa meta.

    Tener un teléfono fijo en casa sin que nadie conozca el número y sin llamar sirve más bien de poco. Salvo para pagar la cuota y alguna que otra llamada para vendernos alguna ADSL.

    Claro, lo que pasa es que las redes sociales son gratis…. ¿seguro?. Cuánto tiempo tienes que estar de forma activa en una de ellas para empezar a obtener resultados. Como dice el refrán “el tiempo es oro”. Es tiempo que no dedicamos a otra cosa. No son gratis, lo que ocurre es que no tenemos que pagar por estar en ellas, que es distinto.

    Antes de que tu empresa esté en socialmedia pregúntate: ¿Para qué quiero estar?. Tu participación en ellas, los contenidos que aportas, deben estar relacionadas con la respuesta.

    Otra pregunta fundamental es: ¿Dónde está mi cliente?. Hay muchas redes sociales, cada una con un uso diferente, no son todas iguales. ¿Tengo que estar en todas? No necesariamente. Tienes que estar en todas en las que estén tus clientes. Aquellos a los que quieres llegar con un propósito: el que responde a la primera pregunta.

    El tren de las redes sociales, que más bien es el AVE de las redes sociales hace tiempo que llegó. La cuestión es no montarnos en uno que nos lleve a un destino diferente al que deseamos. Y mucho menos subirnos al equivocado sin saberlo.

    Las redes sociales pueden ser un potente aliado o un gran dolor de cabeza, todo depende del uso que se haga de ellas. A causa de la gran velocidad, que no de ningún cambio de nada, puede ser que cuando nos hayamos dado cuenta del error sea demasiado tarde. Mejor planificar y actuar en consecuencia… Como en todo.

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