Perfil de un Inversor interesado en Startups

    El Diario Montañés publica una interesante noticia sobre la importancia que ha adquirido la innovación en los últimos años, y señala que los inversores privados interesados en financiar proyectos de innovación tienen un perfil distinto que los que se decantan por iniciativas tradicionales.

    La financiación, en la base del progreso

    El valor y la importancia que ha adquirido la innovación en los últimos años se plasma en numerosos campos:  formación específica, sistemas de producción que la integran, incremento de la investigación o aparición de herramientas e instituciones que apoyan esta nueva cultura. Dentro de estos cambios que se han producido, uno de los más importantes se ha dado en el área de la financiación, pues es el elemento que permite que este progreso siga produciéndose.

    Los datos muestran que tanto las instituciones públicas como las privadas han realizado un notable esfuerzo en materia de financiación de proyectos de innovación. «Desde el año 2000 se produjo un incremento espectacular de los fondos disponibles para estos proyectos, aunque esta esto se ha visto frenado por la crisis financiera desencadenada en 2008», explica Carlos López, profesor Doctor de Economía Financiera y Contabilidad de la UC.

    Esta tendencia se ha registrado tanto en los programas de apoyo público como en los fondos privados. Dentro de este último grupo, López pone un ejemplo «en España hemos pasado de contar con apenas una red de Business Angels en el año 2000 a tener 37 en 2008, según los últimos datos publicados por la Red Española de Business Angels». Otro indicador es la financiación con capital riesgo, que hasta la crisis, experimentó aumentos importantes en los volúmenes de fondos y el número de operaciones financiadas.

    ¿Qué tiene de especial la innovación?

    Los instrumentos de financiación vinculados directamente con la innovación presentan una serie de características que tienen que ver con las propias particularidades que tiene la innovación.

    Una de las más importantes es «el grado de incertidumbre, lo que afecta desde dos puntos de vista, por un lado, es más difícil hacer una previsión de los posibles resultados pero, por otro, presentan un mayor potencial de crecimiento y de creación de valor», señala el profesor de la UC.

    Esta situación implica que los inversores que están interesados en financiar proyectos de innovación tengan un perfil distinto que los que se decantan por iniciativas tradicionales.

    Con respecto a las inversiones más tradicionales existen otros dos aspectos claramente diferenciales, «tienen un nivel de riesgo superior, ya que no se cuenta con información histórica en la que apoyar las previsiones, y por su propia naturaleza, se hace especialmente útil la utilización de técnicas de valoración flexibles que permitan recoger la capacidad de decisión de los gestores a lo largo de su implantación», enumera López.

    Finalmente, concluye, «otro elemento sustancial en los proyectos de innovación es la existencia de un efecto de aprendizaje, que surge cuando una empresa puede acelerar la obtención de información relevante a través de la realización de una inversión».

    Una muestra de ello son los proyectos de I+D multi-etapa. A través de estos una empresa que, por ejemplo, ha desarrollado una tecnología puede renunciar a comercializar un producto porque no es una inversión rentable. Sin embargo, el conocimiento tecnológico adquirido con su desarrollo le permite acometer un nuevo proceso de investigación, más ambicioso, que sí puede ser comercializado en el futuro.

    En cualquier caso, el Doctor de la UC hace especial hincapié en que un proyecto de innovación no deja de ser un proyecto de inversión similar a cualquier otro. Esto quiere decir que «los criterios para decidir su realización son los mismos. La innovación no debe convertirse en un fin en sí misma, sino en un medio para que se produzca una mayor creación de valor en la empresa».

    No sólo por ser innovador un proyecto es interesante, hay que evaluar el valor añadido que aporta y cómo se integra en la estrategia de la empresa.

    Es, por tanto, necesario encontrar un equilibrio a la hora de plantearse ejecutar un proyecto de estas características, hay que atender a su carácter innovador pero también a su valor real.

    Fuente: CvBan

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