¿Qué es peor, no vender o no cobrar? por @Manzanerame

    Antonio Manzanera - Blogger en TodoStartupsLos emprendedores tienen a día de hoy dos problemas muy importantes aparte de la dificultad para conseguir financiación. El primero es conseguir ventas. El segundo, cobrar lo vendido.

    Hace un par de días pregunté desde mi cuenta twitter  qué era peor, si no vender o no cobrar lo vendido. Alguno me contestó que no vender era peor, pues al menos si vendes tienes opción de cobrar, mientras no cobras la guerra ya la has perdido.

    Esto parece sentido común… ¿o no?

    Consideremos la cuestión desde el punto de vista financiero. Para ello distinguiremos dos casos: ausencia de impuestos y presencia de impuestos.

    Empecemos suponiendo que no hay impuestos, es decir, lo contrario de lo que pasa en España. En ausencia de impuestos, la cuestión es si la empresa funciona con sólo con costes fijos o si también tiene variables.

    El primer caso sería por ejemplo una empresa de consultoría, servicios que no precisen insumos, despachos profesionales, etc. El único coste relevante es el sueldo de los profesionales que se paga haya o no trabajo. En este caso no vender y no cobrar es exactamente lo mismo. Ojo: contablemente, no. Puede que tengas beneficios a fin de mes, pero te faltará algo importante: la caja. La caja a fin de mes será la misma tanto si no vendes como si no cobras: cero. Y la tesorería es la clave financiera del emprendedor como ya he repetido hasta la saciedad (ver primer mandamiento  o esta otra entrada).

    Si por el contrario tu empresa es industrial y/o tienes insumos importantes, no vender no es lo mismo que no cobrar. Si no vendes no soportas costes extras, pero si vendes y no cobras no sólo no ingresas caja sino que además te enfrentas con pagos a proveedores. Ante la perspectiva de un impago probable, es mucho mejor en este caso no jugársela y abstenerse de vender. El sentido común en este caso nos jugaría una mala pasada.

    Si descendemos a un terreno real y consideramos los impuestos la situación se complica. A peor, lógicamente. Siempre que interviene la hacienda pública en cualquier análisis suele ser a peor. Si vendes y no cobras, además de lo dicho en el párrafo anterior, tienes otro problema añadido: el IVA repercutido al cliente moroso lo tienes que liquidar a la Agencia Tributaria, por lo que el efecto negativo del impago se magnifica (como los sentimientos en Gran Hermano). Y este efecto negativo lo sufrirás tanto si sólo tienes costes fijos, como si además tienes variables.

    Precisamente una de las reclamaciones que más venimos haciendo para la famosa Ley del Emprendedor es que se dilate la liquidación del IVA repercutido hasta que se cobre (también se está pidiendo en general, no sólo para emprendedores). Por lo que sé, a día de hoy, sólo hay buenas palabras del gobierno pero nada concreto.

    Me temo que la tan cacareada Ley del Emprendedor, si sale que está por ver, va a terminar siendo el gran chasco. Al tiempo.

    No hay comentarios