¿Qué harías si perdieras todo mañana? por @AlanChavezv

    Alan Chavez - Blogger en TodoStartupsImagina que despiertas mañana y tu cuenta de banco está vacía, tienes una nota de desalojo en la puerta de tu hogar, no tienes comida, no tienes trabajo, no tienes titulo profesional, has decepcionado tantas veces a tu familia que te han dado la espalda y no tienes ni idea de qué hacer con tu vida:

    ¿Qué harías? ¿Cómo reconstruirías tú vida?

    La mayoría de las personas se derrumbaría emocionalmente, otras incluso considerarían el suicidio, y sólo una minoría buscaría una razón para salir adelante.

    Hace 4 años, cuando me encontraba en ésa precisa situación, sentía que la vida ya no tenía sentido, sabía que estaba en el peor momento de mi vida y durante horas pensé en que realmente ya no tenía sentido seguir viviendo.

    Quise pasar las últimas horas de mi vida disfrutando el mundo a mi alrededor, solo para terminar con mi vida al anochecer. Mientras disfrutaba el último día de mi vida me senté en un parque y de la nada me puse a llorar. Lloré como nunca había llorado; lloré por haber dejado ir todas las oportunidades que tuve para ser exitoso, lloré por haber lastimado a todos los seres que me rodeaban al punto que me quede solo y finalmente lloré porque sabía que al día siguiente ya no iba a estar entre los vivos.

    De la nada, llegó una persona y me preguntó si me podía en ayudar en algo, y al no tener con quien más desahogarme, decidí contarle la versión larga de mi historia y decirle la situación en la que en ése momento me encontraba.

    Esa persona, pacientemente me escuchó por casi 2 horas y me dijo que antes de tomar cualquier decisión que tuviera en mente, me sentara en silencio y escribiera una lista de todas las cosas por las que estaba agradecido en ésta vida y eso era todo lo que necesitaba para recuperar la esperanza.

    Al no tener nada más que hacer, decidí intentarlo. Caminé a mi departamento,  me senté en silencio y empecé a escribir todas las cosas por las que estaba agradecido. Las primeras tres fueron terriblemente difíciles, mis pensamientos eran turbios y no podía pensar en nada por cual agradecer. Sin embargo, conforme iba creciendo la lista, me era más sencillo recordar cosas para agradecer. Terminé llenando casi 2 hojas tamaño carta (por los dos lados) con todas las cosas con las que me sentía feliz por haber tenido en mi vida.

    Una vez finalizada la lista, las ganas de terminar mi vida se acabaron. Mi cerebro estaba a mil por hora e inundado de felicidad y agradecimiento. En lugar de terminar mi vida, decidí aprovechar el resto del día para malvender todas las cosas materiales que tenía y quedarme sólo con lo indispensable. Con el poco dinero que obtuve, pagué lo que debía para que no me desalojaran, compré comida y me fui a un café internet a buscar trabajo, de hecho fue entonces cuando inventé una estrategia para encontrar clientes por Facebook. Al día siguiente, ya había conseguido clientes y ya me habían dado un adelanto para iniciar sus proyectos.

    Fue hasta después de 2 años que me di cuenta que ése día algo dentro de mí cambió. Ese día me di cuenta que había cambiado mi manera de pensar; mi idiosincrasia, que había cambiado mi manera de ver el mundo y todo gracias a un simple ejercicio: Hacer una lista exhaustiva de todas las cosas por las cuales estaba agradecido.

    Todos las personas que han alcanzado el éxito profesional y la cima financiera por sus propias manos, tienen una idiosincrasia muy diferente al resto de las personas. Dicha idiosincrasia va mucho mas allá de “visualizaciones” y/o “proyecciones” de lo que se desea. Las personas exitosas no ven problemas, sino oportunidades para ser creativas.

    El día de hoy, reserva 30 minutos para que hagas una lista exhaustiva de todas las cosas por las cuales estás agradecido, empieza desde tu infancia y termina con el día de hoy. Cuando termines, te garantizo que estarás viendo el mundo de diferente forma.

    Hay 2 consecuencias de escribir una lista de TODAS las cosas por las que estás agradecidos. Dichas consecuencias son pasos fundamentales para cambiar tu idiosincrasia:

    1. Te inundas de pensamientos positivos.
    2. Llevas tu cerebro al límite.

    Para empezar, al inundar tu cerebro de pensamientos positivos, te llenas de energía y de ganas de vivir. Incluso, hay investigaciones que muestran que al inundarte de pensamientos positivos tu productividad y salud aumentan.

    Finalmente, al pensar y escribir en TODAS las cosas por las cuales estás agradecido, estás llevando tu cerebro al límite, y ése acto, el acto de ir más allá de lo obvio y llegar al límite, es el que eventualmente te lleva a donde se encuentra la innovación y la creatividad.

    Intentalo y platícame los resultados.

    Mi misión es ayudarte a emprender a través de los artículos que escribo y mostrarte que el camino al éxito no es tan solitario como aparenta ser. Contáctame a traves del medio de comunicación de tu preferencia, o déjame un comentario en el artículo. Los leo todos!

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