Qué Pasa Cuándo el Emprendedor Deja su Empresa por @JoseRuizPardo

    Éxito Emprendedor, Emprendedores, motivación, StartupsUna de las noticias del día de ayer fue que el conocido periodista Pedro J. Ramírez, abandonaba la dirección del periódico “El Mundo”, que él mismo fundó.

    No quiero entrar en valoraciones de los motivos que han hecho que Pedro J. abandone el barco, pues no es ese el propósito de este blog. Lo que sí que me lleva a pensar es un momento en el que el emprendedor nunca piensa cuando arranca el negocio, el momento adecuado para abandonarlo.

    Cierto es que la mayoría de las empresas se abandonan por cese del negocio. Pero no son pocas las que continúan su trayectoria más allá de los primeros años y algunas son las que superan la vida de su fundador. Grandes empresas hoy día fueron pequeños negocios emprendidos por sus fundadores.

    Cuando se habla de ceder el testigo y abandonar la empresa normalmente se piensa en el hijo que toma las riendas del negocio del padre. Pero no tiene por qué ser así necesariamente. Hay muchos casos en los que la empresa sigue siendo un negocio rentable, ha llegado el momento de ceder el testigo a quien le de un nuevo impulso, pero los hijos por formación o vocación no son las personas adecuadas para ponerse al frente. ¿Por qué no contar con alguien externo a la familia, pero cuya vocación y profesión sea dirigir una empresa?

    Que la empresa la fundara el padre, el abuelo o el bisabuelo de los actuales propietarios no significa que tengan que ser ellos los que estén al timón. Es más, a veces, cuando toda la familia está en puestos directivos puede que sea mejor que el CEO o el gerente, sea alguien de fuera, sin que por ello tenga la familia que ceder la propiedad de las acciones o participaciones.

    Y es que planificando se evitan muchos errores, como he dicho en muchas ocasiones en este mismo foro. Por eso, el relevo debería estar planificado mucho antes de que llegue ese momento en la empresa familiar. No se trata solo de que sea el momento adecuado, sino también la persona adecuada pertenezca o no a la empresa.

    Claro, que muchos dirán, es que alguien de fuera no puede “sentir” la empresa como la propia familia que ha estado en ella toda la vida. Es que precisamente el “sentir” la empresa, no debe ser exclusivo de sus propietarios. Es lo que llamamos “Experiencia Corporativa”. Es lo que deben sentir tanto los propietarios como los clientes y en torno a lo que debe girar una empresa.

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