Si las empresas fuesen deportistas… Por @JoseRuizPardo

    José Ruiz Pardo - Blogger TodoStartups.comEl pasado viernes se inauguraron los Juegos Olímpicos de Londres, estamos compitiendo desde entonces y las medallas parece que no llegan.

    Años de esfuerzo y sacrificio de nuestros deportistas y los triunfos parece que se resisten. Muchas veces, en las empresas, nos encontramos con la misma situación. Tiempos duros, meses y meses de trabajo, de capear el temporal con más o menos fortuna, y las medidas adoptadas no terminan de dar el resultado esperado.

    Y es que trabajar, sacrificarse y esforzarse, desgraciadamente, no garantiza el éxito. Pero no hacerlo lo que sí garantiza es el fracaso. Nuestros deportistas han trabajado duro, igual que cada uno en su empresa, han asumido los sacrificios como el camino correcto, pero igual que ellos los participantes de otros países también lo han hecho. Tu competencia también se esfuerza por salir a flote y persigue el mismo fin que tú, el mismo mercado, los mismos clientes.

    Vaya situación, ¿no?. O sea, hay que apretarse el cinturón y luchar a diario porque si no lo hago otro pasará por delante, pero hacerlo no significa ser el mejor… Pues sí. Esa es la realidad, ese es el día a día.

    Por eso es importante el espíritu ganador. No es lo mismo levantarse a diario pensando en cómo esforzarse para sortear los obstáculos, que hacerlo pensando en cómo ser el mejor, en como triunfar. ¿Eso garantizará el éxito?, tampoco, pero seguro que te hará estar cerca. Cuando uno está cerca es más fácil motivarse y sacar fuerzas donde no las hay que cuando está lejos.

    Las circunstancias, la falta de liquidez y la situación actual nos llevan a tener una visión aún más cortoplacista. Y sí, digo aún más. Y lo hago porque en tiempos de bonanza también teníamos miopía empresarial. No pensábamos ni siquiera en mañana, solo en hoy. Y claro de aquellos barros vienen estos lodos, que decía mucho una buena amiga mía.

    No digo ni mucho menos que el único problema de las empresas hoy sea ese. Pero sí es en parte responsable. Cuando teníamos mucho, gastábamos sin pensar en el que la cosa un día no sería como es. ¿Que nadie sabía que esto iba a ser tan duro?, seguro, pero es que tampoco nadie, en las vacas gordas, pensaba no en las flacas, es que ni siquiera en las delgadas.

    Ya que he empezado a hablar de deportistas, terminaré con un símil del mismo gremio. Todos los deportistas líderes y triunfadores dan cada paso pensando en que le acerque a su objetivo, su victoria deseada, aquella para la que se prepara. Si para acercarse a ella tienen que dejar otros triunfos parciales en el camino para no derrochar fuerzas lo hacen. Y si finalmente no lo consiguen no se rinden, al día siguiente de la derrotan están preparándose para aprender de sus errores y conseguir el triunfo en la siguiente convocatoria.

    Aprendamos las empresas de los deportistas. Marquemos un objetivo y cada tiene que ser un paso que nos acerque a él. A lo mejor la decisión que tomamos es la peor para resolver el problema que tenemos hoy, pero no importa si es la mejor, la que más nos acerca, a la meta: nuestro objetivo. Y si no lo conseguimos porque otros han sido mejores en la carrera, aprendamos de nuestros errores y de los aciertos del otro, seguramente la siguiente será más fácil lograrlo.

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