Sobre tus lingotes de Oro para Emprender por @UntalentoExcep

    Claudia Rodriguez - Blogger en TodoStartupsTe sientes preocupado por las responsabilidades financieras, cansado de estar en un trabajo que no te disgusta pero tampoco te apasiona y no sabes que hacer con este panorama. Quizá es necesario empezar con lo básico: Es importante que sepas que estás sentado sobre lingotes de oro.

    ¿Lingotes de oro?, ¿se trata del fondo de retiro?, ¿es un anuncio de seguros para auto?. Ninguna de las anteriores, se trata de tu Talento. Ante este planteamiento he oído frecuentemente la respuesta “¡Ah!, ¡Es eso, el talento!, pensaba que se trataba de algo realmente valioso…”.

    El Talento se considera valioso sólo en casos muy excepcionales: El futbolista que asegura sus piernas y les pone un precio concreto es un ejemplo específico. La mayor parte de la gente no sabemos cuantificar nuestro talento, es más, no nos damos cuenta de que tenemos Talento.

    ¿Por qué sucede esto?, podría decirse que es una ceguera colectiva, simplemente no aprendemos a vernos como gente con potencial o con competencias desarrolladas y menos aún sabemos cómo construir con ello. Arrastramos esta ceguera durante toda la vida y sólo algunas veces tenemos ciertos momentos de “iluminación” que se dan – por ejemplo – cuando alguien nos dice “qué habilidad tienes para cocinar” o “eres muy eficiente con los números”, en esos momentos reaccionamos con cierto orgullo (¡a veces incluso con vergüenza!) y listo, seguimos en nuestras cosas.

    Muy bien, ahí está el tema. ¿Qué tendríamos que hacer para que este proceso se revierta y empecemos a vernos de otra forma?, ¿Qué podemos hacer para amortizar esos lingotes de oro?. La respuesta es – necesariamente – tenemos que cambiar los hábitos que tenemos, la propuesta es poner en práctica continua y disciplinada los siguientes puntos:

    1. Es necesario convertirse en Caza – Talentos. Sí, estar todo el tiempo en guardia, observando: ¿Qué cosas disfruto hacer?, ¿Qué actividades realizo excepcionalmente bien?.

    Esto debe hacerse todo el tiempo, sin tregua, pues aunque tengamos razonablemente identificadas nuestras competencias, nuestro talento evoluciona (¡Afortunadamente!) y es necesario estar al tanto de esta evolución.

    2. Es necesario tener apertura para la detección de nuestras competencias porque la combinación que tenemos nosotros no se parece a ninguna. Tampoco tiene que ser exactamente igual a una carrera profesional.

    La maravilla del talento personal es que es único e irrepetible, lo cual de inicio puede ser desconcertante, “un caso raro”, pero muy pronto va tomando una forma que podamos reconocer. ¡Enfoquémonos en descubrir cómo son nuestros lingotes!.

    3. El descubrimiento del talento es una aventura apasionante, ¡disfrútala!, haz lo que te gusta, dale rienda suelte a tus intereses, investiga, aprovecha la curiosidad, pon manos a la obra. ¡En esto no hay límites!.

    Además mientras más disfrutas más desarrollar tus habilidades.

    4. El Talento no se crea ni se destruye, sólo se transforma. Puede llegar a empolvarse cuando se descuida, pero siempre estás a tiempo de rescatarlo y trabajar por él. No te detengas.

    5. Piensa, piensa, piensa: ¿Cómo puedes aportar a tu entorno con tu talento?, ¿Cómo puedes generar un beneficio para ti y para los demás?. Todos los talentos pueden generar riqueza y bienestar, eso de alguna forma implica una responsabilidad, así que ¡Manos a la obra!

    6. Ayuda a los demás a darse cuenta de su potencial, es importante generar una gran sinergia.

    ¡Adelante, saca provecho de tus lingotes de oro y disfruta el proceso!.

    No hay comentarios