Tiendas Online de regalos para niños: Un gran invento por @LuisRs9

    Tiendas Online de regalos para niños: Un gran invento por @LuisRs9Cuando hacemos un regalo la mejor recompensa es ver la felicidad reflejada en la cara de la persona a la que hemos regalado. Cara de sorpresa, ilusión en la mirada, un abrazo, saltos de alegría… cualquiera de estas expresiones nos vale para saber que hemos acertado.

    Cuando hacemos un regalo a un niño esto se intensifica. Los niños son más sinceros y espontáneos, no saben mentir ante un regalo que les disgusta, así que cuando un niño ríe a carcajadas, aplaude o rasga corriendo el papel para tener cuanto antes el regalo entre sus manos, es que realmente le ha gustado, que realmente le hemos hecho feliz.

    Este es, por lo tanto, uno de los motivos por los que es mucho más gratificante hacer regalos a los niños que a los adultos. Solo uno, por su puesto, pero bastante importante.

    Aún recuerdo cuando era pequeña y en determinadas fechas era imposible encontrar el juguete más anunciado, el que más querían los niños. Cuando los niños escribían la carta a los Reyes Magos en muchas tiendas ya no quedaban existencias de lo que habían pedido y entonces comenzaba la carrera contrarreloj en busca del regalo perfecto o una lucha sin cuartel para que el niño cambiara de opinión y convirtiera otro juguete en su objeto de deseo.

    En mi opinión la situación propició que muchos niños hoy en día escriban la carta a los Reyes con meses de antelación, quizá apremiados por sus padres o quizá porque en los tiempos que corren nos queremos adelantar siempre a todo.

    La llegada de las nuevas tecnologías y la costumbre de comprar por Internet, cada vez más extendida en España, ha solucionado en gran medida este problema. Ahora podemos consultar cientos de tiendas rápidamente, sin movernos de casa y a cualquier hora en busca del regalo que necesitamos. Y cuando lo encontramos nos lo envían directamente a casa.

    No es de extrañar que las tiendas online de regalos para niños sean unas de las que más están proliferando últimamente.

    Son un mercado con mucho futuro. Son un negocio casi seguro, ya que aunque las dificultades económicas nos hagan reducir gastos y privarnos de caprichos siempre procuramos que los niños no se vean afectados por el cambio. Además es muy cómodo comprar en ellas: se pueden revisar los productos, leer tranquilamente las características, comparar los colores, comparar precios, elegir, comprar y recibir en casa.

    Según cómo marcha la cosa y lo acostumbrados que están los niños a navegar por Internet puede que no tarde en llegar el día en que ellos mismos se sienten ante el ordenador, marquen los juguetes que desean pedir a los Reyes y, finalmente, los padres solo tengan que pulsar enviar para que Melchor, Gaspar o Baltasar reciban el mensaje.

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