Tu Versión 2.0: Esencial Pasar Antivirus #Emprendedores por @Esther_Roche

    ¿Tu sistema operativo está limpio y actualizado, o sigues anclado en las creencias que te impiden dar el paso? En tu sistema operativo hay programas virulentos, que son las creencias que te limitan. Hay virus en nuestros ordenadores que ni siquiera sabemos que están ahí; otros sí lo sabemos, los limpiamos y listo. Su finalidad es alterar el funcionamiento del ordenador, sin el permiso del usuario.

    Las creencias limitantes son como los virus informáticos en muchos aspectos. Si vas a la información en Wikipedia y piensas en las creencias mientras lees, te darás cuenta de que el símil es extraordinario. Las creencias limitantes son cosas que crees acerca de ti mismo y acerca del mundo que te impiden moverte hacia adelante. Son obstáculos en tu camino, sin los cuales podrás ser mucho más feliz y mucho más eficiente.

    Imagina que sales a caminar un día y en mitad del camino te encuentras un gran muro que te impide continuar hacia el sitio donde te dirigías. Ups. ¿Qué haces? ¿Te das media vuelta y regresas a casa? ¿Lo empujas para quitarlo de en medio sin éxito? ¿Intentas buscar un camino alternativo esperando no encontrarte con este muro nunca más? ¿O buscas un modo de saltarlo para continuar?

    No voy a hablar hoy de las típicas creencias limitantes como me da miedo”, “de dónde saco el dinero”, “que chorrada, perseguir mi sueño”, “soy incapaz/es imposible”, “no me acerco a ella porque me va a rechazar”, “qué vergüenza/ridículo”, “no soy nadie/soy insignificante/sólo no puedo hacerlo”, “virgencita, virgencita, que me quede como estoy”, “no tengo tiempo”, “seguro que fracaso”, “más vale pájaro en mano…”, “qué dirá mi pareja, mis padres, la gente”. Es increíble la cantidad de excusas que encontramos cuando tenemos algo poco claro, o tenemos miedo.

    No quiero hacer el artículo demasiado largo, así que me voy a centrar en tres creencias limitantes del emprendedor. Recordad que cuando digo emprendedor, no sólo me refiero a las personas que tienen el gusanillo de emprender un negocio, sino emprender cualquier cosa. Emprender puede ser también empezar a llevar a cabo lo que siempre quisiste hacer como puede ser escribir, enseñar, ser diseñador, dirigir documentales o meterte a carmelita descalza.

    Se me fue el tren. Se me pasó el arroz. Nunca es tarde para empezar a hacer lo que siempre quisiste hacer. Tenemos la dichosa mala costumbre de pensar que cuando se pasa cierta edad, en la que quizá ya tenemos las herramientas necesarias poder alcanzar esas ilusiones que siempre tuvimos, ya es demasiado tarde.

    “Pero, cómo me voy a poner yo ahora a escribir una novela con 50 tacos. Tás tonto o qué”. De lo que no nos damos cuenta es que eso es una simple excusa. NO QUEREMOS salir de nuestra zona de confort, en la que nos hemos ido acomodando cada vez más durante todos esos años. Pero si lo piensas, ¿qué te lo impide realmente? ¿Hijos? ¿Trabajo? ¿Falta de tiempo? ¿Pareja?

    Son sólo excusas. Prefieres seguir en tu situación confortable, en tu pequeño mundo, cuyo funcionamiento ya conoces al dedillo. Un elemento nuevo pondría patas arriba, no sólo esa parcelita tan cómoda y predecible, sino tus hábitos, creencias, valores e identidad. ¿Estás preparado para sentir una gran sacudida tu mundo?

    ¿Por qué yo? Si mi idea es tan genial, ya la habría llevado otra gente a cabo. Ah, ¿sí? Hay ideas que a nosotros nos parecen tan obvias que pensamos que tiene que haber algo en ellas que no funciona porque de otra forma ya “estaría inventado”.

    Eso es absurdo. A nosotros nos parecen tan obvias porque han sido diseñadas por nuestro proceso creativo personal, llevan con nosotros desde que nacieron y se han creado a partir de una combinación única de NUESTRAS experiencias, NUESTRA interpretación única de esas experiencias, NUESTROS conocimientos, y NUESTRA forma única de integrar la información de nuestro sistema operativo, con virus y todo. Si no está ahí fuera, no es porque la idea no valga, sino por una serie de variables que se me vienen a la cabeza ahora mismo:

    1. En efecto, no se le había ocurrido a nadie antes.
    2. Sí se le ha ocurrido a alguien pero pensó lo mismo que tú.
    3. Sí se le ocurrió a alguien, lo intentó pero como no le salió a la primera, segunda o tercera, tiró la toalla.
    4. Se te ha ocurrido a ti, pero como no se le ha ocurrido a nadie antes, piensas que vaya ocurrencia.
    5. Se le ocurrirá a alguien que pensará lo mismo que tú.
    6. Se le ocurrirá a alguien que lleve a cabo doscientos setenta y seis intentos y obtendrá el éxito… ¡¡con TU IDEA!! (Qué rabia, ¿no?)

    Ya lo está haciendo otra gente. Ya está todo inventado. Éstas son justo las contrarias de la creencia anterior. A veces no se trata de reinventar la rueda, ni de tener una idea brillante, ni de llevarse el premio Nobel de la Ciencia, sino simplemente de hacer que una misma idea en origen tenga variantes que la hagan especial.

    Hay miles de ejemplos: un carro. Una fuente. Una pluma de ave para escribir. La ropa con la que nos vestimos cada día. Mercadona. Un ordenador. El teléfono. Un libro. Internet. El Coaching. Windows. Lynux. Internet Explorer. Yahoo. Facebook. Se trata de aportar cosas nuevas, de mejorar un servicio, de ofrecer algo que en la competencia no está disponible, o no es visible.

    Si tu ilusión en la vida es montar un bar de tapas, tu éxito no depende de que no tengas ningún bar de tapas en 10kms a la redonda, sino de que tu establecimiento tenga unos servicios que tus clientes encuentren SÓLO en tu bar de tapas: excelente trato al cliente, charlas sobre ciertos temas, música en directo, arte, o unas croquetas que saben como las de mamá. ¿O es que no existían supermercados antes de Mercadona?

    Las creencias limitantes son pequeños virus que nos impiden avanzar, que van destruyendo nuestro sistema operativo. (¿Cómo lo destruyen? Impidiendo que avancemos). Es posible limpiar ese programa, eliminarlas y sustituirlas por creencias catalizadoras. Sólo es necesario identificarlas, salir de tu zona de confort para eliminarlas, y que estés dispuesto a aprender y superarte a ti mismo, a actualizar tu versión. Tu versión 2.0. No te lo pienses más, un giro en tu vida te hará volver a tener ilusión y te acercará un poco más a la felicidad.

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    Mi trabajo es acompañarte para que puedas hacer visible tu labor profesional. Aunque principalmente me dirijo a Coaches y profesionales del desarrollo humano, la técnica que utilizo es válida para toda persona que comienza en el mundo virtual y quiere hacerlo bien desde el principio. Mi misión, que te resulte más fácil y corto el camino para que consigas clientes a través de internet. Que te ahorres mucho tiempo y esfuerzo, que ya he invertido yo para poderte poner las cosas mucho más fáciles, poniendo mi combinación única (coaching, marketing, etc.) de conocimientos y experiencia a tu servicio.\r\nSoy Coach y Formadora, la única y primera coach de España que se ha especializado en este sentido que acabo de describirte y que ha desarrollado un programa específico para este fin, totalmente adaptable a cada persona. Soy autodidacta y mis resultados avalan mi experiencia. Por ejemplo, decenas de clientes que han llegado hasta mí a través de mi web y de mi labor personal de marketing online.\r\nEn la era de la tecnología es imprescindible tener visibilidad en la red. Hay miles de posibles clientes en internet que te están buscando y no te encuentran. ¡Tú puedes ser quien les ayude a hacerlo!\r\nSobra decir que mi línea de Coaching se centra en ti como persona y que sería una equivocación basar tu negocio en el mundo virtual, pero sí es importante que consideres su gran importancia si quieres conseguir más clientes. Yo ya cometí ese error y aprendí de ello. Y es por ese motivo que hoy tú puedes beneficiarte de mis errores porque no habría aprendido ni una cuarta parte de lo que te voy a enseñar.

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