Un concepto clave para el éxito de un Proyecto: el “Product-market fit” por @JoserPaz

    José R Paz - Blogger en TodoStartupsRetomamos el tema del camino para emprender con éxito a través de la primera de sus etapas: la compatibilidad entre la propuesta de valor y el mercado objetivo (en inglés se conoce como “product-market fit “).

    En las obras de los más reconocidos gurus de “Silicon Valley”, entre ellos; Eric Ries, autor de  “The Lean Startup” y Steve Blank ( “The Startup Owner’s Manual”) encontramos muchas referencias a este concepto. Sin embargo, creo que –por su importancia para emprender con éxito- cada equipo debe “apropiarse” este concepto y adaptarlo a sus necesidades.

    Primero que todo es necesario reconocer que  el “product-market fit” puede representar una realidad virtual para iniciativas con un alto contenido tecnológico: podemos lanzar una propuesta de valor, vía internet, sin necesidad de reunirnos con clientes y usuarios potenciales.

    Con este propósito, el emprendedor o la emprendedora recoge todos los datos a través de usuarios que se registran en su “landing page”. En la mayoría de los casos, en América Latina, esta estrategia se usa para validar copias (“copycats o o clones”) de productos exitosos en otros mercados. Y es aquí, donde se nos presenta la mejor oportunidad para explicar la importancia del “product-market fit”.

    Cada mercado reúne unas características particulares que tenemos que conocer para validar nuestra propuesta de valor. La solución a los problemas de nuestro nicho requiere ser elaborada y adaptada a la necesidad de cada uno de ellos.

    Esto es una tarea difícil, aun dentro de cada país: inferir que un producto o servicio exitoso en EEUU o Europa tiene un camino fácil en otro mercado, equivale a suponer que toda idea innovadora es apta para un mercado masivo: sin identificar -ni validar- su nicho, error que –en la mayoría de los casos- sólo nos conduce a un fracaso seguro.

    De manera que la etapa de alinear el  “product-market fit”  no es más que la prueba de nuestra hipótesis:  nuestro producto o servicio resuelve un problema o satisface una necesidad real, y no virtual o hipotética. Validar la compatibilidad entre nuestra propuesta de valor y el mercado objetivo –sin probar, todavía, su valor comercial- representa la primera gran etapa para emprender con éxito.

    A partir del próximo artículo, nos dedicamos a validar nuestra producto o servicio con clientes y usuarios potenciales y a definir el tamaño de la oportunidad (o del mercado).

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