Como mantener “en forma” nuestro negocio

Como mantener "en forma" nuestro negocio

Potenciar el rendimiento de las empresas requiere un esfuerzo para mantener ese objetivo intacto ya que el paso del tiempo puede llevar a los negocios a estancarse por una falta de desarrollo y es posible que padezcan una forma de “obesidad” que las ralentiza y evita que un avance adecuado.

Así, para mantener “en forma” una empresa es imprescindible tener en cuenta ciertas variables fundamentales que ayuden a una mejora notable en la productividad y mantengan siempre en alza el desarrollo del negocio y la competitividad del mismo.

Optimizar la gestión empresarial

Para entender esto con mayor facilidad es recomendable pensar en las actividades del negocio desde dos puntos de vista. Por una lado se encuentran las actividades primarias propias de la empresa, los servicios ofrecidos que generan ganancias y ofrecen un valor a los clientes. Por otro lado, aunque no menos importante, están las actividades que apoyan el desarrollo de ese negocio como tal. En este último apartado se encuentran la acciones de contabilidad, marketing, administración, logística o finanzas entre otras. La clave para mantener “en forma” la empresa está en procurar que esas tareas secundarias cambien, avancen y se desarrollen a medida que lo hacen las actividades primarias para garantizar que las necesidades del negocio se cubren de forma eficiente sin quedar obsoletas las técnicas de apoyo.

Como elemento principal y eje central de cualquier organización o compañía en torno a la cual debe girar toda la actividad deben situarse prioritariamente las ventas. Este elemento es, definitivamente, el que genera ingresos y riqueza al negocio y, por tanto, debe ser el factor al cual se sometan el resto de funciones.

Aunque resulte este un resumen muy simple, se trata de una fórmula inequívocamente exitosa que permite hacer algo más sencilla la organización de la empresa facilitando en todo momento la detección de un problema en el momento en que cualquiera de las actividades empresariales se desvíe del enfoque marcado.

Si un sistema organizativo funciona al principio es común que, a medida que la empresa se desarrolla y evoluciona, el método utilizado se vaya configurando de una forma casi automática de forma casi externa a las decisiones del empresario. Difícilmente un sistema organizativo “casero” dará respuesta satisfactoria a las necesidades del negocio y, por tanto, resulta imprescindible acudir la ayuda de empresas de consultoría y formación las cuales permiten mantenerse al día de útiles cursos de formación para el reciclaje de conocimientos de empleados, ayudas y subvenciones o tramitación de distintos tipos de cuestiones burocráticas.

En base a todo lo expuesto, resulta imprescindible para aquellas personas que dirigen una empresa mantenerse alerta de los cambios que requiere la misma de cara a la adaptación a nuevas necesidades a las que se enfrenta cada negocio y no renunciar a recibir asesoramiento externo para mejorar el proyecto empresarial.

Campeon del mundo del amor. Amo a mi familia,amigos,trabajo,.,. Quien me conoce bien dice que soy El puto amo r Murcia · blogtimista.es

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