Los errores más comunes de un emprendedor online

Los errores más comunes de un emprendedor online

Hablamos con bastante asiduidad de negocios online exitosos. Pero, ¿qué pasa con todos aquellos que se quedan por el camino? ¿Es oro todo lo que reluce?

Las estadísticas hablan por si solas: nueve de cada diez empresas creadas fracasan.

Sí, sí. Así de alarmantes son los datos obtenidos en este boom emprendedor que estamos viviendo en estos últimos años, y en el que a veces se nos olvida hablar de la otra cara de la moneda del éxito monumental.

Obviamente, cuando alguien emprende, abre una empresa o comienza a confeccionar uno u otro proyecto tiene que ser plenamente consciente que su actividad profesional puede ocurrir en un escenario tremendamente optimista, pesimista, o en circunstancias que no había contemplado en su plan de negocio y que ahora se ponen de manifiesto siendo vitales para la sostenibilidad del negocio. Todo puede pasar, por lo que hay que estar abierto, y ser flexible ante el cambio.

Sabiendo esto, por nuestra experiencia diaria con emprendedores que compran y venden webs hemos podido observar los errores más comunes de emprendedores online que no terminan de hacer funcionar sus negocios por circunstancias que no han contemplado y que nos disponemos a enumerar, y ¿por qué no? A explicar las causas y consecuencias.

1. Creo la web, la lanzo y comienzo a vender

Este es el mayor mito que circula en el mundo de los emprendedores online. Ninguna página web genera ingresos sin un mantenimiento y gestión detrás. El ecommerce no es la panacea, sino un canal de distribución más hacia tus clientes que tienes disponible a nivel mundial.

Como todo negocio requiere de mimo y esfuerzo, por lo que tendrás que

 2. Una tienda online sólo necesita una o dos horas al día

Otro gran mito, y este es de los más gordos y comunes. Como cualquier negocio requiere de una atención directa y personalizada a los clientes, a cualquier hora del día. Piensa que el negocio está abierto 24/7 por lo que cualquier interesado puede ponerse en contacto contigo y esperar una respuesta, que en el caso de no recibir, o recibir demasiado tarde, implica la pérdida de una venta. Además un negocio online no funciona esperando a que los clientes lleguen al site, ¡hay que buscarlos e ir a por ellos!

Es decir, si el emprendedor tiene hijos pequeños o incluso un trabajo por cuenta ajena tiene que ser consciente de que la tienda online también le va a requerir mucho tiempo de dedicación, por lo que tendrá que ser muy eficiente a la hora de gestionar el tiempo que le dedica y con qué calidad puede hacerlo.

 3. Falta de experiencia previa

Si es la primera vez que emprende, en muchas ocasiones se aprende a emprender durante el camino, pero si desconoce el sector y actividad en la que ha decidido invertir, tendrá un hándicap añadido. Antes de comenzar con un determinado negocio, infórmate sobre su sector, productos y servicios y cuál es la competencia, En este punto nunca está de más, hacerse con un estudio de mercado profesional y objetivo que nos aporte un poco más de claridad sobre la nueva aventura que estamos a punto de abordar y así poder analizar si es viable o no, o incluso si nosotros mismos somos capaces de asumir el reto.

4. Emprendo solo, o con mis colegas de la universidad

En este punto hay multitud de teorías circulando en el mundo del emprendimiento sobre cuál es la mejor opción para montar una empresa. Todas y ninguna de las opciones es la correcta, ya que estamos contemplando un factor de relaciones humanas que es difícil de predecir positivamente, aunque sí de forma negativa. Y es en este punto donde podemos darte algunos consejos:

  • No te asocies con tus compañeros de la universidad. Piénsalo, tienen exactamente la misma formación que tu: abogados, informáticos, economistas, veterinarios,… Son amigos tuyos, hay buena relación y sabes que son trabajadores, pero sólo sabrán hacer lo mismo que tú. Uno de los problemas más comunes en los pactos de socios es definir bien cuáles son las funciones de cada uno de los integrantes del equipo gestor y accionariado. Si los dos o tres sois informáticos, ¿quién se encargará de la parte comercial? ¿y de la parte de facturación? Además, cuando no haya consenso en una decisión en el campo en el que ambos estáis formados, ¿por qué opción se decantará la empresa?
  • Si tienes un perfil comercial, asóciate o busca un partner tecnológico. Si tienes un perfil tecnológico, necesitas un comercial. Y ambas figuras son de la misma importancia dentro de un negocio: tan importante es saber hacer algo, cómo saber venderlo, el uno sin el otro no da de comer a los trabajadores, por lo que si ambos perfiles están localizados en la misma persona, ten cuidado con los cuellos de botella.

 5. Ausencia de estrategia en redes

Esto conlleva a una ausencia de reputación online, y seguramente offline, ¿tu público objetivo conoce que existes?

Esta pregunta es la clave, y si la respuesta es no, hay que trabajar por conseguir un sí.

Al fin y al cabo, la competencia en precios es muy agresiva. Si compites con los gigantes del ecommerce llega un punto en el que no puedes bajar más ya que tu margen de rentabilidad no te permite las mismas maniobras que ellos han conseguido a través de rappels sobre compras, por lo que tendrás que ir un poco más allá, y ver qué puedes ofrecer diferente y cómo te comunicas con los usuarios para conseguirlo.

La idea no es estar presentes en todas las redes sociales habidas y por haber, sino seleccionar aquellas que consideres clave para localizar y comunicar tu mensaje a posibles compradores, que satisfechos con la experiencia, compartan y nos sirvan como altavoz en el boca oreja, o como se dice en el mundo online, como influencers.

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