Restaurantes y productos envasados, el futuro de los ‘gastroemprendedores’

El equipo directivo de ‘Gastroemprendedores’ el pasado 27 de noviembre durante el foro Smart Financing en el que presentaron su estudio. | Texto: MARTA PEIRO y ALBERTO ORELLANA | Foto: Gastroemprendedores.es

El sector gastronómico en España está experimentando numerosos cambios en los últimos años, transformándose tanto los modelos de negocio como las vías de financiación e inversión. Las startups de F&B (Comida y Bebida por sus siglas en inglés) avanzan centrándose en nuevas ideas de restauración y de alimentos envasados para innovar y establecerse, más allá de los soportes online.

Así lo refleja el estudio ‘Smart Financing‘ de la plataforma Gastroemprendedores impulsada por la consultora Eatable Adventures, sobre la situación de la inversión en startups gastronómicas en nuestro país. Actualmente las startups del mercado comienzan a reorientarse hacia modelos de restauración federada y productos envasados adaptándose a los múltiples canales existentes y a los hábitos de consumo “sin horarios” del cliente.

El futuro pasa por establecimientos en formato “delivery”, para momentos de consumo específicos, negocios ‘fast casual’, con cocina en local, oferta de calidad y asequible, así como refrescos 2.0 (Té y probióticos) y productos ecológicos envasados.

En 2017 la inversión en startups a nivel nacional ha alcanzado los 568 millones de euros, de los cuales el sector de la restauración, alimentación y bebidas apenas representa un 2% del total (9,9 millones). Para José Luis Cabañero, cofundador de Gastroemprendedores, esto se debe a que “en España los negocios de gastronomía siempre se han financiado de un modo muy informal: por un lado los bancos han sido el principal soporte financiero del sector restauración, y por otro, la gastronomía siempre ha sido un refugio de autoempleo”.

Según Cabañero, en declaraciones a TodoStartups, este tipo de startups surgen porque hay personas que “deciden dar un giro a su carrera y montan un restaurante o bar con medios propios, ahorros o capitalizaciones del paro, mecanismos muy alejados del sector de inversión”. De las 300 startups que han participado en el estudio, un 38% obtienen la financiación de recursos propios y un 20% de familiares y amigos, lo que representa “un volumen importante de autofinanciación, o financiación con medios no tradicionales”.

Además, la inversión se ha redistribuido durante el último año en función del tipo de proyecto con el que se emprende. Si en 2016 era la inversión en plataformas online la que primaba (representando un 64% de las startups del sector), en 2017 esta ha caído en detrimento de la restauración y las bebidas. Dos modelos de negocio que juntos suponen un 51% de la inversión (21% y 30% respectivamente) frente al 29% de internet.

En cuanto al vehículo financiero, el estudio muestra que, mientras la financiación pública y la inversión Venture Capital (VC) o capital riesgo descienden, se produce una subida significativa de modelos de crowdfunding como el crowdequity y crowdlending.

“La inversión cambia de perfil y estamos yendo a un inversor particular que invierte a título personal directamente en empresas o a través de plataformas de inversión”, explica Cabañero. Se trata de “inversores profesionales que ven en la restauración, alimentación y bebidas una forma de invertir. Es un sector que empieza a atraer el interés de los inversores institucionales”, añade.

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