Recomendaciones para encontrar financiación

Recomendaciones para encontrar financiaciónLa financiación es el principal quebradero de cabeza de los emprendedores. Dónde encontrarla, cómo buscarla, con qué condiciones y qué esperar del inversor son las grandes preguntas de las startups cuando ponen en marcha su proyecto de negocio. La firma de asesoramiento de startups Ad&Law ha elaborado una serie de recomendaciones para los emprendedores que están buscando inversión.

Al empezar un proyecto, lo normal es recurrir a los inversores más cercanos, es decir, los conocidos como las 3F (Family, Friends and Fools). Son personas cercanas al emprendedor que invierten pequeñas cantidades iniciales en la empresa. La ventaja es que los intereses serán casi nulos y tendrán el capital necesario para poder desarrollar su idea de negocio e incluso llegar a la prueba de concepto.

Otra de las opciones es acudir a plataformas de economía colaborativa o equity crowdfunding en la que los emprendedores exponen sus proyectos y los pequeños inversores, normalmente liderados por un inversor de referencia, eligen en cuál de ellas depositar su capital. El problema con este tipo de financiación es que los inversores optan por startups más seguras por lo que es indispensable vender y presentar bien el proyecto. Además, al estar en las fases iniciales de la idea de negocio, se puede correr el riesgo de que la idea sea copiada por otras personas o empresas que tengan capital suficiente para afrontar el proceso de emprendimiento. Por tanto, se puede optar por registrar la idea y presentar la idea para así conseguir la financiación.

Los emprendedores también pueden elegir a los business angels, que normalmente suelen invertir unos 50.000 euros de media. Son personas que invierten su patrimonio en empresas innovadoras en fases iniciales. Habitualmente pretenden rentabilizar sus participaciones y confía en obtener al menos el 30% del capital invertido.

Las aceleradoras deben ser tenidas en cuenta una vez que el proyecto ya está asentado, ya que permiten conseguir más capital, hasta 200.000 euros, y perfeccionar así el modelo de negocio. Ahora bien, también tienen sus inconvenientes, ya que el emprendedor debe asegurarse de que el programa de aceleración tiene sentido con el proyecto que quiere poner en marcha para así no perder tiempo ni dinero.

Otra de los sitios para encontrar financiación puede ser los instrumentos públicos, como los fondos Enisa, CDTI y otros organismos regionales. La desventaja es que en la mayoría de los casos, estos préstamos exigen cierto grado de coinversión y nivel de actividad.

Una vez que el proyecto de negocio ya está consolidado y cuente con relativo éxito, los emprendedores pueden conseguir financiación por medio de los Family Office, es decir, empresas con un equipo de gestores que invierten el patrimonio de ciertos particulares y familias. Se trata de préstamos con muchos requisitos y habitualmente los inversores exigen grandes rentabilidades por sus inversiones, por lo que resulta difícil lograrlas.

Otros inversores profesionales en fases avanzadas son los fondos de Venture Capital. Estas empresas dedicadas al capital riesgo inyectan grandes sumas de dinero en las startups pero imponen muchas condiciones. Exigen tener presencia en el consejo de administración y poder así tomar decisiones relativas a las empresas y demandan una rentabilidad mínima del 30% del capital invertido y reclaman altos resultados a corto y a medio plazo ya que su interés radica en vender a otras empresas o fondos de inversión. La ventaja está en que pueden aportar negocio, pero la startup entrará a formar parte del grupo por lo que independencia en el mercado es un poco menor.

Ana Lacasa
Periodista y Filóloga. Dos áreas que se dan de la mano para informar de la actualidad emprendedora y tecnológica.

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