Usuarios demandan a Apple por ralentizar las baterías de los iPhone más antiguos

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La polémica salpica otra vez a Apple, esta vez de la mano de las baterías de los antiguos iPhone, ya que ha reconocido que ha ralentizado la funcionalidad de los modelos iPhone 6 o 6S, entre otros, para así preservar de una mejor manera la vida de las baterías más antiguas.

Todo comenzó cuando algunos usuarios comenzaron a detectar que sus terminales iPhone se ralentizaban considerablemente. Para probar esta teoría, un portal llamado Geekbench comprobó la velocidad de algunos modelos anteriores a su nuevo buque insignia y determinó que dicha ralentización se producía.

La compañía de la manzana explicó en un comunicado recogido por TechCrunch que esta ralentización se debía a un cambio introducido en la gestión de la batería de los modelos con más antigüedad, argumentando que se trata de un remedio para alargar la vida útil de las baterías.

En concreto, Apple indicaba que el año pasado lanzó una función para iPhone 6 y 6S e iPhone SE para suavizar los picos instantáneos para evitar que el dispositivo se apague inesperadamente en determinadas condiciones, ampliando esta funcionalidad a los iPhone 7 con iOS 11.2.

Lo que se suponía que iba a ser una explicación para esta ralentización, ha sido considerada por los usuarios y consumidores como una medida para forzar a los usuarios a cambiar de dispositivo debido a que su iPhone más lento de lo normal. Por eso, algunos usuarios se han unido en dos demandas colectivas que se han presentado en sendos tribunales de Estados Unidos, en concreto en los estados de California e Illinois, estableciendo como argumentación que la compañía no ha pedido el consentimiento de los usuarios para introducir esta funcionalidad que ralentiza los dispositivos por lo que se podría considerar como una manera para forzar a los usuarios a comprar el modelo nuevo.

Los usuarios reclaman una compensación económica y la restitución de los dispositivos antiguos por uno nuevo.

El caso también ha llegado a España donde la organización de consumidores Facua está recibiendo numerosas quejas al respecto.

Esto supondría una gran pérdida a Apple, ya que el nuevo iPhone X cuesta alrededor de 1.000 euros y salió a la venta el pasado diciembre.

 

Ana Lacasa
Periodista y Filóloga. Dos áreas que se dan de la mano para informar de la actualidad emprendedora y tecnológica.

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