5 Tácticas simples para mantenerte organizado y productivo todos los días 

    5 Tácticas simples para mantenerte organizado y productivo todos los días He querido traducir este post de Leslie Barber – Emprendedora en serie de EEUU a la vez que colaboradora en Entrepreneur.com – porque de todos estos artículos de gestión del tiempo se puede sacar algo a aplicar en tu día a día. Espero que os sea útil:

    ¿Alguna vez a las tres de la tarde te has dado cuenta de que no has tachado ni una sola cosa en tu lista de tareas pendientes? Bienvenido a la vida de un pequeño empresario.

    Es común sentir como si estuvieras jugando a la defensiva. ¿Cómo se puede cambiar las cosas para jugar al ataque? Prueba estas cinco maneras simples pero eficaces de gestionar tu tiempo para hacer algún progreso hacia adelante en tu negocio:

    1. Alimenta tu pasión temprano y con frecuencia.

    Probablemente comenzaras tu negocio con pasión por tu oficio. Pero la muy difícil empresa de dirigir una empresa puede cruzarse en el camino.

    Da un paso atrás todos los días recordándote primero por qué comenzaste tu empresa, tu negocio. Eso te hará pasar más fácilmente por tu lista de cosas por hacer.

    2. Comienza cada día con una lista de tareas por hacer (pendientes).

    Me encantaba escribir mi lista de cosas por hacer cada día antes de salir de la oficina. Era mi ritual de salida de la oficina antes de ir a casa. Yo programaría los elementos más importantes en mi calendario online, de ese modo los completaría primero.

    Un estudio demostró que aquellos que son mañaneros (madrugadores) tienden a ser más efectivos trabajando por la mañana. Cada día tantas cosas pueden aparecer y hacer descarrilar la productividad. Me gusta hacer frente a las tareas más difíciles primero.

    Otro truco consiste en introducir las tareas en tu calendario online y establecer alertas. Cada mañana, sírvete una taza de café y toma 5 minutos para revisar las cosas por hacer.

    No sobrecargues la lista de tareas pendientes. Haz una lista de tareas realizables. Recuerda que surgirán otras cosas. Así que crear una lista de cosas es práctico. Y date un choque de manos cuando vayas terminando cada una de ellas.

    3. Encuentra atajos de medios sociales.

    Como visitar el viejo bidón de agua fría de la oficina, participar en actividades de los medios sociales puede ser una tentación de distracción y un ladrón del tiempo y la productividad. Para permanecer en tarea, programa todos los mensajes de la semana a la vez.

    Gracias a una serie de herramientas de gestión de medios sociales, como HootSuite, SproutSocial o Social Oomph, es posible subir rápidamente y administrar los mensajes de la compañía, tweets, pins,”likes” y los +1 – todo en una vez.

    Tu voz en social media nunca debería sonar automatizada, pùes los usuarios más sabios lo notarán inmediatamente. Programa los comentarios en tiempo real sobre cualquier cosa o tendencia o interés periodístico reciente para asegurar un compromiso genuino con tu público.

    4. Define una ventana específica para consultar el correo electrónico.

    Comprobar el correo electrónico puede convertirse en uno de los mayores agujeros negros de la jornada laboral. No dejes que esta tarea acabe totalmente con tu productividad. Fija una hora específica para la lectura de mensajes de correo electrónico y para su contestación. Después de hacer frente a tus comunicaciones por correo electrónico, sigue adelante con el resto de las tareas y metas diarias.

    Ponte a prueba para comprobar el correo electrónico sólo dos veces al día, por ejemplo, por la mañana temprano y al final del día.

    Te sorprenderías de lo mucho que puedes hacer entre las comprobaciones de correo electrónico. Y si las llamadas telefónicas son más engorrosas para ti que el correo electrónico, prueba lo siguiente: Designa un tiempo para devolver las llamadas. Anima a los clientes y compañeros de trabajo para programar sus llamadas contigo.

    5. Dirige las reuniones de manera que se adhieren a las reglas básicas.

    Las reuniones pueden ser un importante sumidero de tiempo. Y para las pequeñas empresas pueden ser muy caras en términos de tiempo y trabajo. Planea bien cada reunión. Asegúrate de que tienes un propósito y un fuerte sentido de que la reunión va a ser todo un éxito. ¿Necesitas feedback de tu equipo o te serviría mejor a tus necesidades un correo electrónico? Una reunión es una buena manera de fomentar la comunicación de dos vías, como la lluvia de ideas o la resolución de problemas.
    A continuación, establece una estructura clara para la reunión mediante la creación de una agenda. Designa una persona que se

    dedique a tomar notas y otro que haga de cronometro para ayudar a que la gente no se aleje del camino. Por último, asegúrate de que los asistentes llegan preparados suministrando cualquier información de fondo o deberes de casa que sean necesarios.
    Si bien estas sugerencias pueden parecer ideas muy simples, la parte más difícil se encuentra al ejecutarlas en medio de las tantas cosas que ocurren inesperadamente en la vida cotidiana de un dueño de pequeña empresa.

    Se necesita disciplina para pasar de la una actitud defensiva a la ofensiva. Algunos dicen que lleva 21 días crear un hábito. Te debes a ti mismo ponerte en frente de la bola ocho. Te ayudará a crecer tu negocio y a asegurar que no acabes quemado.

    Fuente: http://www.entrepreneur.com/article/237727