Diferencias Entre Ser Autónomo ó Sociedad Limitada por @JonathanRiveroA

    Jonhatan Rivero - Blogger en TodoStartupsLa forma jurídica más sencilla y rápida es la de constituir un empresario individual. Sólo debe cumplir dos trámites: acudir a Hacienda y a la Seguridad Social. No desembolsar ningún tipo de capital previo.

    Si te decantas por una sociedad, se necesitan como mucho unos 40 días, trámites mayores porque el que constituye debe ser persona jurídica y la ley lo exige: Registro del nombre y constitución ante notario, desembolsar 3.006€ como capital social mínimo, acudir al notario nuevamente para elevar a públicos los estatutos como, la escritura de constitución.

    Acudir al registro mercantil para registrar la sociedad, también a Hacienda para darla de alta en el censo de empresas y en el Impuesto de actividades económicas (IAE). Y el administrador darse de alta como trabajador autónomo y en la seguridad social para el número de afiliación.

    A. Autónomo

    1. No está obligado a llevar libro contable (sólo el registro de las facturas emitidas y las facturas recibidas).

    2. En cuanto al coste es mucho más económico

    3. Se ahorra mucho dinero y tiempo

    4. Actualmente, se puede optar por el desempleo, para cuando cese la actividad, por esta contingencia, como por accidente de trabajo y enfermedad profesional. Ambos conceptos se cotiza alrededor del 7%

    5. Para este año subida de 5 euros mensuales a los autónomos cotizantes por la base mínima.

    B. Sociedad

    1. Si está obligado a llevar libro contable (sea cual sea la sociedad)

    2. Necesitas entre 30 y 40 días para crear la sociedad

    3. Un desembolso inicial de 3.006€ capital social mínimo

    4. Cuantos más beneficios se tenga, mejor será tener una sociedad. En una base imponible de 45.000€, tributación superior, considerar mejor establecerla como sociedad.

    C. Diferencias de Tributación

    a. El autónomo tributa al IRPF, empieza en un tipo nominal del 5% y llega hasta el 47%.

    b. La sociedad, a través del Impuesto de sociedad que está en el 20%, siempre que beneficios sean menores de 120.000€.

    “Desde un primer momento lo recomendable es darse de alta como autónomo, si el negocio empieza a tener beneficios altos, cambiarse a una sociedad unipersonal”