Hasta 22 proyectos de impresión 3D se desarrollan simultáneamente en España por @RrodriPorras

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    Hasta 22 proyectos de impresión 3D se desarrollan simultáneamente en España por @RrodriPorrasEl desarrollo de máquinas de impresión 3D vive su punto álgido en la batalla de cientos de proyectos en todo el mundo por lograr la democratización de esta tecnología, que aún se reserva para grandes empresas y algunos privilegiados.

    Habitualmente, colaboro en un blog dedicado a las últimas novedades en cuanto a novedades en cartuchos de tinta y tóner para impresoras y equipos multifunción se refiere.

    En mi búsqueda diaria de las últimas noticias, suelo encontrar proyectos que se están desarrollando en España y que prometen tener la fórmula para conseguir abaratar los costes de producción y que el 3D llegue a las familias. Tanto es así que me ha surgido la necesidad imperiosa de conocer cuántos equipos españoles están compitiendo en esta pelea. Pues bien, parece ser que son 22 proyectos de creación o desarrollo españoles repartidos por toda la geografía de nuestro país.

    Sí, a mí también me ha sorprendido, pero resulta que en  Estados Unidos, Países Bajos, Reino Unido, China, Japón o Alemania nos llevan mucho camino por delante en cuanto a número de líneas de trabajo. Me parecen muchos porque creo que la implantación 3D se quiere saltar pasos, y pocas veces funciona, me explico:

    Antes de los ordenadores personales, sólo las empresas contaban con este tipo de dispositivos e igual ocurrió con internet o los teléfonos móviles. Pasa continuamente con cada producto, y más aún si este es tecnológico.

    El consumidor tiene que tener la necesidades poseer la última tecnología porque realmente le sea útil o, al menos, que se pueda generar esa necesidad en los consumidores de forma artificial. Lo que quiero decir es que antes de abaratar costes aún tiene que consolidarse y desarrollarse de manera plena la impresión 3D en esferas más elevadas. Sin embargo, la totalidad de los proyectos españoles tiene como objetivo llegar a las familias, aún cuando los estudios ni siquiera son capaces de hacer una estimación sobre el cuándo llegará la popularización del 3D y las grandes empresas apenas están experimentando las posibilidades de producción que ofrece.

    Personalmente, desconozco si el camino que están siguiendo los proyectos son los adecuados y si llegarán a buen puerto, pero lo cierto es que los inversores no acaban de ver su viabilidad y en muchos de estos casos las campañas de crowfunding han fracasado. Habrá que esperar, pero quizás “el camino se hace al andar”, como diría Machado, paso a paso.