Las empresas también emprenden por @JoserPaz

    José R Paz - Blogger en TodoStartupsTodo emprendedor exitoso tiene un reto tan importante como su  primera iniciativa de emprendimiento: mantener el espíritu creativo, innovador y emprendedor de un equipo de trabajo mucho mayor, concentrado en alcanzar las metas operacionales y financieras establecidas en su plan de negocio.

    Tomando como referencia los términos  de la literatura especializada en el sector, al equipo emprendedor fundador le toca ahora fomentar un ambiente adecuado de “intraprenuership”: para lograr que la gente que trabaja –ahora en una empresa en marcha- mantenga su carácter de “entrepreneur”.

    Existen varios modelos que nos sirven de ejemplo: probablemente el más célebre, el de Google, que permite a sus empleados dedicar un porcentaje de su tiempo -en horas laborables- para el pensamiento creativo, en áreas no necesariamente relacionadas con sus responsabilidades.

    Una empresa que pretende mantener un liderazgo en su sector tiene que establecer un programa que favorezca un ambiente creativo e innovador. En la práctica, esto requiere preservar una actitud tolerante al riesgo y al error, por parte de los equipos de trabajo que se dedican a estas iniciativas.

    Es importante reconocer que toda iniciativa innovadora pasa por una definición adecuada del problema o la necesidad que satisface, la solución propuesta y el cliente objetivo. Una vez definida, la propuesta de valor pasa por una etapa de validación del eje: producto o servicio-mercado hasta asegurar suficiente tracción por parte de los clientes y usuarios potenciales. Todo este proceso esta asociado a experimentos: tipo ensayo y error, en los cuales, en la mayoría de los casos es preferible fallar temprano y pivotar, a perseverar en una propuesta que no satisface adecuadamente los requerimientos del mercado.

    El reto del equipo fundador  crece e incorpora el objetivo de liderar un equipo directivo -cada vez más heterogéneo y multidisciplinario- con metas y objetivos definidos en el corto plazo, mientras, al mismo tiempo; se crea un espacio adecuado para la incubación de ideas innovadoras, en una empresa en marcha.

    Esta es una tarea estratégica que pocos logran realizar, pero que cada día se hace más necesaria:  crear un espacio para el lanzamiento, en ciclos cada vez más cortos, de nuevos productos y servicios que preserven el carácter innovador y creativo del equipo fundador de la Startup.