Los 7 Pecados de los Diseñadores Web por @PaulaBarros86

    Paula Barros - Blogger en TodoStartupsCada día son más los profesionales que se encargan de realizar diseños para páginas web de todo tipo. Cada uno de estos profesionales tiene su propio estilo y su forma y ritmo de trabajo pero, si hay algo en común que todos ellos comparten, son una serie de acciones -o pecados- que deben evitarse:

    1. Menos es más:

    Que una página web contenga multitud de textos, imágenes y secciones no significa que sea mejor. Ello puede compararse con la ‘avaricia’, pues se tiende a incluir gran cantidad de información cuando, en realidad, en Internet lo mejor es optar por la sencillez. A ningún internauta le gusta leerse párrafos interminables pero sí textos breves y simplificados.

    2. No al abandono: 

    Muchas empresas o particulares desean tener una página web porque ‘está de moda’. Esta ‘lujuria’ provoca que existan multitud de páginas web que ocupan sitio en la red pero que no ofrecen nada de interés debido a la falta de tiempo a la hora de actualizarla. Si queremos tener una página web debemos dedicar un tiempo a actualizar los contenidos y fidelizar a los usuarios mediante detalles como preguntarles sobre qué contenidos les gustaría que escribiésemos o crear diseños especiales para fechas como la Navidad.

    3. Lentitud de carga:

    Elementos como las imágenes demasiado pesadas provocan que las páginas web carguen mucho más lentas de lo que deberían, algo que desespera a los usuarios (la media de espera es de 11 segundos antes de que abandonen la página). La ‘gula’ de los diseñadores por incluir imágenes de buena calidad desfavorece por lo tanto a muchas webs.

    Para solucionar este problema lo mejor es reducir el tamaño de las imágenes -sin que por ello pierdan calidad- y no utilizar los tamaños originales demasiado grandes para así evitar que la web sea demasiado lenta. Lo ideal es seguir estos consejos para que tu página web sea más rápida.

    4. No pensar en los usuarios: 

    Este punto se relaciona con la ‘soberbia’ del diseñador a la hora de imponer sus gustos sobre los que pueden gustar realmente al público. Por ejemplo, que a un diseñador le guste una tipografía en concreto o unos colores para el fondo no significa que sean los acertados, incluso pueden no concordar con los valores de la empresa. Lo ideal es pensar en aquello que puede interesar al público, ver qué funciona en el mercado y ofrecerlo de forma mejorada.

    5. No facilitar la navegación: 

    Detalles como un buscador interno para localizar contenidos o productos de forma más rápida o sencilla, formularios de contacto, botones de redes sociales… son detalles que muchas veces un diseñador olvida por ‘pereza’ pero que resultan muy útiles para facilitar a los usuarios la navegación.

    6. Incluir elementos molestos: 

    Si hay algo que los visitantes de una página web no soportan es la irrupción de anuncios emergentes mientras consultan una web y la necesidad de instalar elementos para poder ver ciertos contenidos, entre otros elementos. Ello provoca su ‘ira’ y que no vuelvan a visitar la web. Importante punto a evitar.
    Lo mejor es que plasmes tus diseños en una plantilla web en photoshop u otro programa y compruebes qué elementos podrían molestar al público antes de lanzarte a la creación de la página  o, en todo caso, consultes con otros profesionales.

    7. Lo mío es mejor: 

    Por último, en muchas ocasiones los diseñadores consultan otras páginas web en busca de inspiración y afirman que ellos podrían hacerlas mejor. Esta ‘envidia’ no es saludable, pues puede volverse contra el profesional haciendo que uno de sus diseños fracase entre el público. Lo mejor es aprender de los éxitos y los fallos y aplicarlos para crear el mejor resultado posible.

    Si eres diseñador ten en cuenta estos puntos y sigue los consejos que los expertos recomiendan. Solo de esa forma lograrás ayudar realmente a aquellos que te necesiten.