Los muertos por accidentes con Vehículos de Movilidad Personal se triplicarán en 2019

Como imagen principal, Francisco Vidal, director de la Fundación Línea Directa, en un vídeo promocional de la misma. Abajo, Vidal durante la presentación del estudio sobre Vehículos de Movilidad Personal. |FOTOGRAFÍAS: Fundación Línea Directa y Marta Peiro

En los últimos años han surgido nuevas formas de movilidad, como patinetes o skateboards, que han proporcionado a la población una alternativa para circular por las calles. Sin embargo, los datos recogidos por la Fiscalía de Seguridad Vial, según los cuales en 2018 se produjeron 273 accidentes con estos medios de transporte en los que murieron 5 personas, plantean un debate: ¿son un recurso beneficioso o suponen un peligro para la seguridad vial?

Esta es la pregunta que la Fundación Línea Directa intenta responder con su estudio sobre Vehículos de Movilidad Personal. El documento, presentado este lunes en Madrid, es el primero que recoge la opinión de la población española acerca de estos vehículos, según manifestó Francisco Vidal, director de la fundación. Lo hace en base a 2.541 entrevistas realizadas a mayores de 18 años. También es el primero en hacer una previsión de accidentalidad, en función a los datos de la Fiscalía de Seguridad Vial.

Vidal alertó sobre la posibilidad de que “si no hacemos nada, se multiplicará por 3 el número de fallecidos en 2019” por la falta de una normativa que regule la circulación de este tipo de vehículos, cuyo número va en aumento. Pero, ¿cómo tienen lugar estos accidentes? El 90% de los sucesos acontecidos en 2018 con víctimas graves o mortales fueron causados por este transporte en la calzada (33%), la acera (28%) y los pasos de peatones (19%). Estos se producen, según el directivo, “por descuido o imprudencia de un conductor con una media de edad de 29 años”, sobre todo al ser arrollados por otros vehículos (57%).

A nivel nacional, la encuesta señala que un 5% de la población, es decir, 1,7 millones de personas, han visto o sufrido un accidente con lesionados. Las Comunidades con mayor porcentaje de accidentes son País Vasco y Canarias (más de 6,5%), y las que menos, Asturias y Castilla y León (menos de 3,5%). Un “porcentaje alarmante” lo vive Valencia, donde se registran el 11,7% de accidentes debido a una “concentración mayor” de estos vehículos, explicó el presidente de la fundación Línea Directa.

A pesar de que 10,6 millones de españoles “están dispuestos a usar un VMT” en los próximos meses y 2,2 tienen previsto comprarse uno pronto, 33 millones (95%) los acusan de “no respetar las normas de circulación”, anunció Vidal. Un 96,7% “no sabe nada de la normativa” ni conoce a las empresas de alquiler (35%). El 90% de encuestados “cree que nuestras ciudades no están preparadas” para estos vehículos y un 72% “considera que son un peligro para la seguridad vial”. A pesar de ello, el 67% los usaría por las restricciones de tráfico.

Este descontento lleva al 68% de la población a pedir una “normativa transparente y común”. En ella, el 87% “demanda limitar la velocidad máxima permitida” para estos vehículos, y piden que los usuarios conductores tengan carnet (84%), lleven casco (79%) y chaleco (61%).  A la hora de circular, el 96% de encuestados pide que los vehículos lo hagan fuera de la acera, con seguro (88%) y con un límite de velocidad de 25 kilómetros por hora (87%). Estos deben llevar timbre (74%), luces (73%) y matrícula (53%).

“La norma actual parece insuficiente o se está viendo sobrepasada”, opinó Vidal. Por ello la Dirección General de Tráfico trabaja en un borrador del Real Decreto. Este prohíbe a los Vehículos de Movilidad Personal circular por vías interurbanas y establece un límite de velocidad de 25 kilómetros por hora. También obliga a los usuarios a llevar un certificado de circulación del vehículo, un manual de sus características y a tener el mismo registrado en el censo de su municipio, pero no matriculado. Tampoco está obligado a contratar un seguro al no considerarse vehículo de propulsión a motor.

A pesar de que el borrador cubre algunos aspectos considerados clave por la población, como la limitación de velocidad, Vidal afirmó que es un “buen principio de una norma clave, pero habría que ser más ambiciosos”. Según dijo, “los principales responsables son los usuarios”. Precisamente para ellos, recomendó apostar por campañas de formación “sobre todo para los más jóvenes”, hacer una “reflexión sobre la zona de circulación” y abordar la situación rápidamente. “La lentitud puede costar vidas”, aseguró.