Los premios ‘Fermina Orduña’ reconocen la innovación tecnológica en la Comunidad de Madrid

En la primera imagen, Rafael Van Grieken, consejero de Educación e Investigación de la Comunidad de Madrid, durante su discurso de clausura de los primeros premios ‘Fermina Orduña’. Más abajo, Jaime Laulhé durante su discurso como joven emprendedor. Por último, la veterana Paloma Frial Suárez. |FOTOGRAFÍAS: Marta Peiro

Este martes, el Palacio de Santoña madrileño fue el sitio elegido para la ceremonia de entrega de la primera edición de los premios a la innovación tecnológica ‘Fermina Orduña’. Bajo el nombre de la primera mujer que obtuvo una patente en España en el año 1865, los galardones pretenden “reconocer el talento, el trabajo y el esfuerzo, la labor, de las personas innovadoras en la comunidad innovadora de mayor tamaño e importancia”.

Así lo destacó Rafael Van Grieken, consejero de Educación e Investigación de la Comunidad de Madrid, en un acto que distinguió a tres personas que “obtienen provecho de la ciencia y la tecnología para crear empleo y riqueza” y que recibieron por ello 42.000€, según fuentes regionales. Ellos fueron Jaime Laulhé en la categoría de Joven Innovador, y Paloma Frial Suárez y Celia Sánchez-Ramos Roda, como premios ex aequo a su trayectoria.

Jaime Laulhé fundó la startup Geoblink, con la que “a través de Big Data proporcionamos ayuda para la toma de decisiones que tiene que ver con localización geográfica”, explicó su creador. Este sistema lo aplican al geomarketing, para determinar la viabilidad de puntos de venta, su mejor emplazamiento o maximizar la rentabilidad de inversiones comerciales o inmobiliarias, según fuentes regionales. Entre otros reconocimientos, la startup fue seleccionada por Bloomberg entre las 50 mejores, destacó Laulhé.

El creador, que después de licenciarse en Ingeniería Informática por la Universidad Politécnica cuenta con un amplio currículum lleno de experiencias fuera de España, aprovechó su discurso para reivindicar Madrid como ciudad para innovar. Según dijo, “en Madrid hay muchísimo talento y buenas universidades”. Este talento, en su opinión, goza de apoyo económico gracias a las “ayudas” que ofrece la comunidad y el capital privado. “En España hay dinero para invertir en emprendedores”, aseguró.

La primera edición de los premios ‘Fermina Orduña’ reconoció también la trayectoria profesional de Celia Sánchez-Ramos y Paloma Frial Suárez. La primera fue galardonada por las 13 familias de patentes que ha registrado en 26 años como investigadora y profesora de la Universidad Complutense de Madrid. Sus trabajos se enmarcan en el ámbito de la salud ocular, siendo de hecho promotora de varias empresas universitarias dedicadas a la prevención de este tipo de enfermedades.

Paloma Frial Suárez, por su parte, es una empresaria del sector cárnico madrileño interesada en la investigación del “déficit de ácidos grasos esenciales omega 3” en la dieta humana, según ella misma declaró. La presidenta de Embutidos Frial lo es también de Frial Tec, empresa que explota una patente con la Universidad Autónoma de Madrid con la que busca “obtener la cantidad necesaria de omega 3 diaria” incorporando dichos ácidos a la carne. Se trata de “nuevos desarrollos que van en la dirección de mejorar nuestra calidad de vida”, defendió.

Además de entregar a cada premiado su galardón, Van Grieken aprovechó para “reivindicar la importancia de la innovación tecnológica” en la Comunidad de Madrid”. Según dijo, se debe “invertir en investigación, innovación y conectar ambos” y “apostar en una economía centrada en el conocimiento”. Para ello, especificó, el ejecutivo ha aumentado un 7,7% el presupuesto en este ámbito con respecto al año pasado, de manera que destinará 115,6 millones de euros en 2019 a tal efecto. Esta medida se enmarca en el V Plan Regional de Investigación Científica y Tecnológica, al que han anunciado que destinarán 420 millones de euros hasta 2020.

Van Grieken se mostró satisfecho de que la Comunidad de Madrid sea “una de las que más genera tecnología en España y en Europa”. Según citó, es la región en la que “más personas trabajan en actividades de I+D, 51.617”. De ellas, afirmó, “31.655 son investigadores”. Para que esta realidad aumente, el consejero de Educación declaró que “necesitamos profesionales STEM” de ambos sexos. “Tenemos que enfocarnos en el papel de las mujeres, no podemos permitirnos que sean menores. Nos hace falta su contribución y hay que reconocer su papel en la ciencia y la tecnología”, reivindicó.