Perder el miedo al cloud, ganar la batalla de la competitividad por @Netelip

    Perder el miedo al cloud, ganar la batalla de la competitividad por @NetelipLas pequeñas y medianas empresas están dejando de un lado las cautelas iniciales relacionadas con el cloud computing. Desplazar la información sensible de la empresa de servidores y discos duros físicos a una herramienta de almacenamiento y gestión ubicada en internet generaba dudas entre muchos empresarios.

    Sin embargo, cada vez más compañías de todo tamaño y distintos sectores han entendido las ventajas relacionadas con el uso del cloud computing y han comenzado a percibir un notable ahorro de costes, al mismo tiempo que aumenta la eficiencia de sus recursos y de sus equipos de trabajo.

    Cualquier temor previo al trabajo en la nube ha sido disipado con argumentos contundentes. La seguridad de la información era la principal preocupación de los empresarios. Poco a poco se ha derribado esta barrera al comprender que una herramienta de almacenamiento en internet, con posibilidad de backup y disaster recovery es mucho más segura y confiable que exponer toda la información de la empresa al fallo de un dispositivo físico de almacenamiento o a un posible robo o extravío.

    Ni que decir tiene que muchas pymes han apostado por el cloud como un modo de impulsar la eficiencia y la renovación de sus procesos de trabajo, al hacer uso de plataformas de trabajo virtuales y aplicaciones a las que los miembros de la organización pueden acceder en cualquier momento, desde cualquier lugar y desde cualquier dispositivo, incluidos smartphones y tablets.

    Pero también conviene no pasar de manera radical de un extremo a otro. No es sensato remodelar de un modo drástico todos los procesos de una empresa que viene trabajando de un modo más tradicional. El paso al cloud computing debe ser considerado dentro de una estrategia clara, con objetivos definidos y que tenga en cuenta qué se pretende conseguir. Los servicios de pago ofrecen, en este sentido, la posibilidad de pagar exclusivamente por aquellos servicios y herramientas que se utilizan, así como la flexibilidad para escalar los servicios en el futuro en función de las necesidades que la empresa puede tener en cada momento.

    Son tantas y tantas diversas las aplicaciones cloud que, incluso sin buscar una personalización tan específica que llegara a encarecer el proceso, se pueden encontrar soluciones muy adaptadas al entorno y necesidades de la empresa. En este sentido, un criterio para elegir al proveedor adecuado es el servicio al cliente, especialmente en los primeros pasos, donde el asesoramiento personalizado sí es clave para una transición cómoda hacia al cloud computing. La posibilidad de realizar una integración rápida y un trasvase de información eficaz son también prioritarios a la hora de elegir el proveedor adecuado.

    Pronto, el cloud computing afectará a un número cada vez mayor de procesos en la empresa. Un reciente informe elaborado por Gartner revela que los departamentos de sistemas de las compañías se convertirán progresivamente en “brokers” de soluciones cloud dentro de su empresa. Asimismo, alerta contra determinadas soluciones “low cost” a la hora de contratar servicios en la nube, ya que podamos dar con empresas que utilicen servidores no adaptados a este tipo de almacenamiento.

    Los proveedores que tendrán mayor éxito serán los que, además de ofrecer el software como servicio (SaaS) pueden dar el paso siguiente en el cloud computing, el llamado Product as a Service (o PaaS), que garantiza soporte para el ciclo de vida completo de construcción y puesta en marcha de aplicaciones y servicios web disponibles en internet.

    Para cualquier empresa, es esencial desterrar el pensamiento de que las nuevas tecnologías relacionadas con internet no van a afectar a su negocio. Basta pensar en industrias como la música o el sector editorial o, más recientemente, los sectores del transporte y el alojamiento (ejemplos como Uber y Airbnb son bastante representativos) para comprender el modo en que internet puede transformar cualquier sector. No es una cuestión de saber si la revolución tecnológica afectará a mi sector, sino cuándo lo hará, si no lo ha hecho ya.

    La adaptación de las empresas al cloud computing, independientemente de su sector o de su tamaño, se ha convertido en una necesidad prioritaria. Es importante dar el paso, establecer una estrategia clara de transición al mundo digital y dar con el proveedor adecuado para dar los primeros pasos. La flexibilidad de la nube permite corregir errores sobre la marcha, escalar servicios y personalizar herramientas. ¿Queda algún motivo para tener miedo?