Startups en tacones: La visión desde aquí arriba por @BatresLucrecia

    Startups en tacones: La visión desde aquí arriba por @BatresLucrecia¿Las diferencias obvias entre hombres y mujeres repercutirán en el sector de los negocios? ¿Cómo son las startups XX y las XY? Se trata sólo de mostrar lo que nos hace distintos, aquello de la Guerra de los sexos no puede ser ganado pues fraternizamos mucho con el enemigo…

    Fuera de las diferencias físicas, hay ciertas capacidades que nos distinguen a las unas de los otros, veamos, la capacidad para comunicarse y las facultades asociadas al lenguaje son terreno femenino.

    Nosotras –casi siempre- podemos expresarnos de maneras elocuentes. Externar las emociones no es una dificultad, como sí lo es para los hombres-causal de divorcio en innumerables ocasiones-.

    Por naturaleza, las mujeres nos hemos caracterizado por la capacidad para empatizar con el estado de ánimo de los demás. Podemos leer sus emociones sin problema. Cuando interactuamos con otros estamos atentas a las necesidades y hasta en los gestos al escuchar reflejamos las emociones que genera lo que nos es comunicado.

    La tolerancia, la comprensión y las facultades expresivas nos brindan la capacidad de lograr solucionar conflictos y ser mejores negociadoras que los hombres. Somos excelentes mediadoras.

    Sin embargo, cuando de negocios se trata es mucho más común que se piense en hombres, no en mujeres.

    Si tomamos en cuenta que las mujeres pudimos votar hasta los años treinta, qué podríamos esperar para la evolución de nosotras como empresarias. De hecho, la mayoría de las políticas que se han implementado para esta cuestión, sobre todo en América Latina y el Caribe, están pensadas para hombres, no para mujeres. Los rubros que enmarcan los negocios de las mujeres son en su mayoría distintos a los de los hombres –y no, no se estacionan en la moda-es decir, generalmente, las mujeres pensamos en servicios, no en productos. Otra área que no se toma en cuenta muy a menudo, es que las condiciones para emprender son distintas para nosotras porque un balance entre la familia y la empresa se torna difícil, por lo tanto, un hombre tiene mayores posibilidades de emprender al tener toda la cuestión del hogar resuelta.

    Las mujeres, a lo largo de la historia, nos las hemos arreglado para conseguir lo que deseamos. Es interesante saber que para poder salir a hacer activismo, muchas de las pioneras en el feminismo decidieron no procrear o, contaban con redes de apoyo que les permitían hacer giras e ir a mitines.

    Observemos qué sucede en el ambiente actual: los proyectos productivos de mujeres son distintos a los de los hombres. Ambos géneros emprendemos por razones diferentes. Por tanto, nuestras necesidades son diferentes. El mecanismo de Cooperación Asia Pacífico (APEC) realizó un estudio sobre mujeres empresarias en 4 países . El reporte encuentra que las diferencias entre hombres y mujeres hacen que sean necesarias políticas dirigidas a las mujeres (APEC, 2009, p. 42).

    Encontraron también que hombres y mujeres se conducen de manera distinta, establecen empresas diferentes, desarrollan y administran sus negocios con metas diferentes.

    Las mujeres tienden a tener negocios más pequeños, a concentrarse en el sector servicios, buscan conciliar trabajo y familia, y toman sus decisiones a partir de criterios diferentes por lo que resulta equivocado aplicar el mismo tipo de políticas públicas para impulsar las empresas dehombres y mujeres.

    Asimismo, los negocios liderados por hombres se enfocan sobre todo en aspectos financieros y económicos, tienen como parámetros evaluaciones de inversiones y rentabilidad. En cambio, las mujeres empresarias priorizan la calidad de vidasobre la rentabilidad de la empresa, tienen inversionesmodestas, dado que no suelen contar con un capital importante -recurren a sus propiosrecursos: conocimientos, gustos, formación, inquietudes y experiencias devida. Y sobre todo, buscan integrar la vida personal y familiar con su negocio o profesión. ¿Qué opinas? ¿Cuál ha sido tu experiencia como startuper@?