Casa Rural Melones en Patones: De antigua cuadra a alojamiento ecológico

Iris Martín Hernanz dejó su trabajo en 2014 en Ecuador y retornó a España para cumplir su sueño. Desde pequeña quería rehabilitar la antigua cuadra donde su abuelo guardaba las ovejas para transformarla en una casa rural ecológica. En 2018 Casa Rural Melones ya es una realidad y ofrece una nueva forma de descubrir Patones, uno de los pueblos más bonitos de la Sierra Norte de Madrid, según cuenta ella misma en una nota de prensa.

Después de recorrer más de treinta países de cuatro continentes y trabajar durante un año como profesora de turismo en una universidad en la Amazonía ecuatoriana, Iris decidió regresar. Había descubierto cuál era su lugar en el mundo, Patones, el pueblo de sus abuelos, donde había pasado parte de su infancia. Era hora de dejar la cámara de fotos y la mochila un tiempo aparcada y abrir las puertas de la casa familiar a los turistas.

El proyecto comenzó en 2014, momento en el que ser una joven retornada, aun inmersos en la crisis, no era nada fácil. Los ahorros de toda la vida y la financiación de un banco ético permitieron comenzar a materializar su sueño. Era necesario que la rehabilitación de la vieja cuadra incorporara criterios de sostenibilidad. Se apostó por mantener la arquitectura tradicional, suministrar de calefacción y agua caliente a través de biomasa y contratar a personal de la zona. Durante el proceso y ayudada por su familia fue restaurando viejos muebles, contratando a carpinteros y artesanos locales y buscando artesanía dentro y fuera de España.

Tras dos años de obras y atravesar duros momentos como el fallecimiento de su abuelo, en marzo de 2018 abrió Casa Rural Melones, el primer alojamiento de Patones de Abajo. En un primer momento han comenzado a alojar a parejas y familias que desean conocer Patones de Arriba. Pero el proyecto que Iris tiene en mente va más allá. Para ello se han rehabilitado el cocedero donde la familia Melones hacía el vino y algunos cobertizos que se han convertido en un taller de cerámica, un invernadero de cactus y plantas suculentas y un rincón para disfrutar del antiguo corral.

El objetivo es ofrecer a los huéspedes distintas experiencias como manipular el barro en el taller de cerámica, descubrir diversas especies de gallinas u observar la floración de los cactus. Además se organizarán rutas para conocer la cara sostenible de Patones y la Sierra Norte de Madrid visitando otros proyectos de personas que como Iris han apostado por vivir en, por y para el pueblo: hornos veganos, huertas ecológicas y queserías artesanas, entre otros.

Iris ha sabido aunar bajo el concepto de ‘turismo slow’ naturaleza, ecología, tradición y artesanía en un solo espacio destinado al confort y disfrute para parejas, familias con hijos y todo el que quiera descubrir Patones de otra forma. Una inmejorable excusa puede ser la Semana Detox Digital que celebra en la segunda semana de agosto.