Abel Bajuelos, un “cacharrero” cubano

Abel Bajuelos es un músico cubano que fabrica en 3D. Es líder de 3D-Fab Crearte y, cree que “los cubanos tenemos una predisposición natural a ’emprender’, desde la misma formación de nuestra nacionalidad porque Cuba es un gran emprendimiento”.

¿Cómo un músico graduado del conservatorio Alejandro G. Gaturla decide emprender? Y en el paso, un diseñador industrial autodidacta

Somos una de las tres plataformas musicales de este lado del Atlántico (EEUU, Brazil y Cuba), con un mérito obvio cuando nos comparamos con los otros dos. Aquí nacieron varios géneros musicales que se estudian en los conservatorios del mundo, cada nueva orquesta, cada nueva propuesta musical es un “emprendimiento”, cada nuevo género es una “innovación” en toda la regla, y eso solo mencionando ese arte.

Con esos antecedentes en el ADN es muy fácil explicar como un músico “decide”, (¿acaso no es una necesidad?), emprender, solo debemos (a mi criterio) expandir el alcance de la palabra un tin más allá de su “narrativa” más extendida.

Lo otro es en qué tipo de emprendimiento y a base de que especialidad. Mira, al final no son tan distintas la música y el diseño, industrial en este caso. Los dos son lenguajes, comunicación, los dos viven en los detalles y en lo sutil, los dos crean y dan significado.

La música es el lenguaje del alma, universal, el Diseño, pudiera ser el lenguaje de la utilidad, el diseño es el lenguaje con el que se habla innovación.

¿Qué significa “la era del enredo”?

El término “La Era del enredo”, lo conocí en un ensayo de la diseñadora Nery Oxman en el Journal of Design and Science del MIT, tiene otros contextos, pero ese ensayo específicamente me resultó muy interesante como aborda los enfoques tradicionales sobre disciplinas, especialidades y creatividad humana en general.

Llevas seis años con tu taller Crearte 3D-fab, ¿cuáles son los servicios que ofrece?

Servicios que ofrece el taller:

– Desarrollo de soluciones a través de diseño paramétrico-generativo, diseño guiado por simulación e integración de partes.

– Manufactura aditiva de partes piezas y componentes.

– Desarrollo y fabricación de moldes.

– Desarrollo y fabricación de maquetas para presentación de proyectos

– Escaneo 3D, digitalización, ingeniería inversa, replicación y/o rediseño de partes y piezas.

– Montaje, calibración y mantenimiento de impresoras 3D

– Asesorías, Capacitación, Talleres.

– Fabricación de carcazas y componentes con propiedades aislantes o conductivas para desarrollo de proyectos para IoT y electrónica en general.

– Desarrollo y fabricación de guías y modelos quirúrgicas a partir de imágenes médicas (DICOM)

¿En qué consiste el modelo de negocio de “fabricación como servicio”?

Fabricación como servicios o también conocido como fabricación a demanda o a pedido, es un modelo de servicios de manufactura que, aunque existe hace años, se ha visto potenciado por la irrupción y constante crecimiento de la manufactura aditiva en todos los sectores industriales.

Este ecosistema de tecnologías aditivas (son 7 familias de procesos) están dotando a algunos OEM’s (Original equipment manufacturer) y otros de una flexibilidad y capacidad de respuesta que les permite segmentar el mercado hasta nivel de 1 individuo 1 unidad, y hacerlo costo-efectivo, haciendo realidad lo que se conoce como personalización en masa.

Esto solo es posible aprovechando los puntos fuertes de la tecnología donde el costo por unidad no varía significativamente hagas 1 o 1000, y mientras más compleja la geometría a fabricar más costo-efectiva imprimirla en 3D, entre otros.

¿Quiénes forman parte de su equipo?

En el taller, específicamente donde desarrollo los servicios de mi emprendimiento generalmente trabajo solo. En el ecosistema Maker -comunidad, coordino un grupo variable de personas.

Has sido uno de los emprendedores que, a pocos días de la entrada de COVID-19 a Cuba, específicamente el 3 de abril de 2020, publicó que se había producido la “primera visera para protección antisalpicadura impresa en 3D en Cuba”, antes de eso, habían publicado que “monitoreaban y recababan información respecto a soluciones dadas por impresión 3D a la escasez de equipos de protección para personal sanitario en Europa y que, además, empezaban “a organizar a la comunidad Maker Cubana para colaborar con las autoridades y proveer la mayor cantidad de estas soluciones que se pueda” . ¿Cómo fue el proceso?

Como buen Maker, siempre debes estar atento y en contacto con las diferentes comunidades alrededor del mundo, intercambiando, compartiendo y creando en fórums, canales, etc. Por lo que fue natural primero ser testigo y aportar desde la distancia y luego implementar aquí.

Antes que la pandemia llegara a la Isla, ayudamos a varios makers de otros países, principalmente España, a calibrar y poner sus impresoras a punto para producir equipos de protección personal y a la vez aprendimos mucho de esa espectacular experiencia que fue la emergencia de una red descentralizada y distribuida, de mentes, máquinas y corazones como fue Coronavirus Maker’s.

¿Cómo seguir colaborando y afianzando a la comunidad Maker Cubana?

El llamado Cacharrero cubano, que en todos los barrios hay uno, sabe de todo y arregla de todo, es el mejor ejemplo de lo que se conoce en el mundo como Maker.

Aunque sí fuimos de los primeros en llamar la atención sobre el término, ya aquí había grupos de personas que funcionaban como tal por todo el país, haciendo uso y compartiendo varias de las herramientas y tecnologías creativas que usamos los Maker’s, principalmente enfocados en software y electrónica.

Nuestro grano de arena ha sido introducir términos, herramientas y experiencias sobre fabricación digital, principalmente sobre manufactura aditiva. Impartimos talleres gratuitos y compartimos know how con todo aquel que se sienta atraído por la tecnología y por supuesto el punto culminante fue la coordinación de esa red de pequeños fabricantes con sus impresoras 3D por toda Cuba haciendo viseras para las pantallas faciales, todo ello en coordinación directa con empresas, instituciones y centros de investigación como un todo en aras de apoyar lo mejor posible a todo el personal sanitario.

Esa es la palabra clave “colaborar” en todo lo que se pueda, crear una red de valor donde todos puedan “tomar” y “dar”, hay tanto por hacer todavía.

¿Cuán relevante han sido la aportación de esas soluciones? ¿Podría el 3D convertirse en una tecnología de uso masivo en Cuba?

Abogamos por eso y tratamos todos los días que así sea.

Creemos que ese ecosistema de tecnologías cuya propiedad intelectual ha vencido, son una oportunidad invaluable para países subdesarrollados y una plataforma de trampolín para cualquier esfera del conocimiento.

Por lo general son tecnologías poco intensivas en infraestructura y energía, tienden a optimizar el uso de material al mínimo indispensable y generar muy pocos residuos, no se conciben las dinámicas de economía circular sin las impresiones 3D.

Son la forma más barata, versátil y flexible de llevar la información a su representación física, el conocimiento a su implementación material.

Ahora, agrégale a ese cocktail lo probada creatividad y capacidad de inventiva del cubano, ¡lo asequible que se han vuelto en su gama “doméstica” de equipos y materiales! Son inimaginables las posibilidades.

¿Qué trabas afectan a la expansión del 3D en el país?

Las principales trabas que afectan la adopción de las impresiones 3D en Cuba, son las mismas que uno percibe a nivel global.

Primero que son un ecosistema complejo y todos los procesos aditivos son muy diferentes entre sí, presentan diferentes escalas dentro de un mismo proceso, doméstica, semi-industrial e industrial. Todos transitan por diferentes etapas de desarrollo y madurez.

Segundo, un gran desconocimiento y el hecho que representan un verdadero cambio de paradigma en la creación de valor, donde los criterios tradicionales de productividad, escalado, eficiencia, no aplican. Una impresora 3D no es una fotocopiadora 3D, tampoco es una “máquina para fabricar esto o aquello” 👈 es una plataforma de fabricación.

Una impresora es a la fabricación lo que un celular es a la información. La experimentación constante es de las mejores formas de achicar esas barreras.

¿Qué rol puede desempeñar el Estado cubano para impulsar el emprendimiento?

Creo que ahí está la historia para aprender del rol que han jugado todos los estados que hoy son desarrollados. Desde Estados Unidos en los 50 apoyando, financiando, organizando, a través de una red de agencias federales y con políticas públicas bien claras, todo un ecosistema de empresas, universidades, centros de investigación y emprendimiento, siendo lo que hoy conocemos como Silicon Valley, uno de sus resultados más significativos; pasando por los desarrollos nacionalistas de los  “tigres asiáticos” , y  los enfoques exitosos de Vietnam y China, a esta última le tomó 70 años lo que a otros siglos.

Tomar de toda esa historia y experiencias e implementar lo que más sentido tenga, dado nuestro contexto geopolítico, social, tecnológico e histórico, aprovechando esta convergencia de adelantos tecnológicos que vivimos en la actualidad y que dinamizan y potencian el desarrollo a escalas sin precedentes.