Alexander Dunaev (ID Finance): La forma de hacer banca no está acabada, pero se avecinan cambios

El mundo de las finanzas y el futuro del entorno bancario tradicional es algo que me tiene fascinado en los últimos tiempos. Creo que la reconfiguración del tablero de juego está próxima aunque los grandes bancos se afanen en resistirse a golpe de fusiones, reducción de la estructura física, potenciación de la banca online, rediseño de sus sucursales, diversificación del producto…

El cambio ha empezado y, al calor del auge de las nuevas tecnologías, nacen empresas financieras que, basando su actividad en la red, creen que otra manera de hacer las cosas es posible. Estas organizaciones son las llamadas fintech. Pero… ¿qué son realmente estas compañías? ¿Cuál es su propósito? ¿Qué visión tienen? Para tratar de averiguarlo asistí a las jornadas fintech que se llevaron a cabo en el marco del Mobile World Congress de Barcelona. Allí me esperaba Alexander Dunaev, fundador de ID Finance. Charlamos tras la mesa redonda en la que participó junto a otros profesionales del sector.

¿Qué pueden hacer las fintech por las personas?

Precisamente, ser un aliado en las finanzas personales de los clientes y no una carga. El compromiso social y de sostenibilidad de muchas fintech unido a la tecnología, que permite conocer mejor las necesidades de los usuarios para ofrecer productos y servicios ajustados, hacen que las fintech hayan revolucionado el sector financiero al situarse junto a sus clientes.

Dice que las fintech han revolucionado el sector financiero al poner el cliente en el centro. ¿Pensaba en revolucionar el mercado cuando creó ID Finance? ¿Qué quería mejorar?

La base del nacimiento de ID Finance es creer que otra forma de prestar dinero es posible. Muchas personas recurren al crédito para el consumo personal, pero la concesión de estos préstamos no ha sido del todo justa hasta el momento.

Gracias a la tecnología creemos que se pueden ofrecer productos financieros ajustados a las necesidades y a las capacidades financieras de los clientes, sin hacer que entren en una deuda que nunca terminarán de pagar.

Nuestro objetivo es que el crédito al consumidor sea más accesible y más sostenible a través de la tecnología. Lo que queremos mejorar del sector es ser una solución y no una carga para el cliente, basándonos en el análisis de datos y en sus capacidades financieras.

¿Verdaderamente es posible otra forma de hacer banca?

No es que sea posible, es que es necesario. Las fintech han ayudado a remover el sector financiero en este sentido, pero son ya muchos los clientes que exigen, además de que cumplamos con sus objetivos financieros, que ofrezcamos productos que son sostenibles. Desde ID Finance hemos hecho recientemente una encuesta para conocer este tipo de intereses y hemos comprobado que 1 de cada 2 españoles estaría dispuesto a contratar solo productos financieros sostenibles si su entidad bancaria los ofreciera.

Ahora introducía el concepto de sostenibilidad y, en muchas ocasiones, se habla de la responsabilidad social como uno de los principales objetivos de las fintech. ¿Cómo se traduce este concepto en hechos concretos?

Cuando hablamos de sostenibilidad lo hacemos en tres planos diferentes: el social, el económico y el medioambiental. En nuestro caso concreto, en el plano social trabajamos con condiciones laborales que sean favorables para nuestro equipo, ya sea a nivel salarial o para conseguir una conciliación laboral y familiar.

En cuanto al medioambiental, anualmente contamos con auditorías externas que miden nuestro nivel de emisión de CO2 y que nos sugieren cambios para llegar a ser la primera fintech española de emisiones 0. Además, hacemos campañas para compensar la huella de carbono e implementamos cambios que favorezcan la reducción de emisión de CO2.

Y en el plano económico, nuestro núcleo de negocio, apostamos por productos que sean económicamente sostenibles para nuestros clientes a través de préstamos con un análisis previo de las capacidades financieras del cliente, para que no suponga una carga en vez de una solución.

A través de Plazo, queremos ayudar a los clientes en el gasto del día a día, con una cuenta y tarjeta bancaria gratuita con cashback y con ayudas de pago.

La imagen del sector bancario ha sufrido un deterioro importante en los últimos años y, en muchos sectores de población, se cree que son en parte responsables de las últimas crisis económicas. ¿El sector bancario tradicional está muerto? ¿Cómo pueden contribuir las fintech a mejorar la imagen de la banca? ¿Cuál será el papel de los grandes players tecnológicos como Amazon, Google…?

La forma de hacer banca no está acabada, pero irá cambiando con el paso del tiempo por la irrupción de la tecnología y por las exigencias de los clientes. Los bancos como entidad financiera ya están virando hacia nuevas posiciones. La fusión con fintechs es una muestra de ello. Grandes compañías como Amazon o Google se posicionan en muchos sectores y, como estamos comprobando, suponen una dura competencia por lo que los bancos tradicionales deberán acelerar su transformación digital si no se quieren quedar atrás.

Ha comentado que las fintech ya han empezado a fusionarse con bancos tradicionales esto me lleva a plantearle una pregunta. ¿Son las fintech un competidor real o han sido creadas para acabar siendo proveedores de tecnología de otros bancos más grandes?

No debe ser algo excluyente. Hay muchas fintech que trabajan como soporte tecnológico para muchas entidades financieras. Es un movimiento natural porque las fintech tienen una capacidad de innovación mucho más ágil, mientras que los bancos aportan una gran cantidad de clientes. Pero también es cierto que existen fintechs, el ejemplo de los neobancos es muy claro, que surgen como competencia directa a bancos tradicionales, más aún tras la decisión de estas entidades de cobrar comisiones por mantenimiento.

Un pronóstico de transformación para el futuro más inmediato. ¿Cuál es el reto que afrontan?

Lo más importante es que ya estamos viviendo la transformación del sector y es apasionante. La inclusión de la tecnología es lo más obvio dentro de esta transformación, pero la relación entre entidad bancaria y cliente es, bajo mi punto de vista, el núcleo principal de este cambio impulsado por las fintech. El gran reto que se presenta ahora es cómo ser capaces de dar una atención tan personalizada al cliente como lo era acudir a la ventanilla de la oficina bancaria para hablar con el banquero de confianza.

Seguiremos atentos a la transformación del sector bancario y financiero y lo haremos quedándonos con la visión de Alexander de que otra manera de hacer banca “no es que sea posible, es que es necesario”.