Centro Internacional Santander Emprendimiento: más de 25.000 personas y apoyados más de 5.000 proyectos emprendedores

El Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) nace en 2012 con el objetivo de fomentar la cultura emprendedora, impulsando la creación de nuevas empresas y desarrollando las habilidades y actitudes innovadoras de las personas.

Con Paula Capparelli, responsable de Comunicación en CISE, conversamos sobre el centro y cuánto ha contribuido en la formación de emprendedores. “Con el apoyo de Banco Santander, a través de Santander Universidades, la Universidad de Cantabria y el Gobierno de Cantabria, el CISE desarrolla múltiples programas y actividades formativas de máxima calidad para estimular a las personas, apoyar a las nuevas startups y fomentar la innovación en el interior de las empresas e instituciones”.

¿Qué tipo de programas ofrece el Centro?

Con el marco europeo EntreComp como eje vertebrador, el CISE desarrolla iniciativas como e2: Estudiante x Emprendedor, un programa que brinda a los estudiantes universitarios y de FP formación en competencias imprescindibles para su futuro a la vez que los vincula con empresarios; el Workshop en Emprendimiento que potencia las habilidades emprendedoras de los investigadores para que generen ideas de negocio a partir de sus conocimientos, o CISE Mentoring Network una red que conecta a emprendedores con mentores de amplia trayectoria.

El CISE lidera también el proyecto europeo YouCoope, que busca formar a formadores en emprendimiento cooperativo, el proyecto Erasmus+ e-desk, que brinda competencias digitales y emprendedoras al profesorado, y trabaja en otro proyecto junto a una decena de partners europeos para acelerar la implementación del marco EntreComp.

El CISE coordina, además, el programa internacional Explorer Jóvenes con Soluciones de Banco Santander, que reta a los jóvenes de 18 a 31 años a desarrollar sus ideas y convertirlas en iniciativas empresariales alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Junto a todas estas iniciativas, el Centro ofrece formación online gratuita a través de múltiples cursos y minicursos, además de diversos ebooks y contenido exclusivo disponibles en su blog StartPoint.

Cuentan con programas basados en personas, startups y empresas. ¿Cómo se relacionan entre sí?

Todos los programas que se impulsan desde el CISE tienen conexiones con los demás, lo que favorece la creación de ecosistemas de emprendimiento e innovación. Estas relaciones se ven claramente en programas como el de Mentoring, donde empresarios y profesionales de amplia trayectoria reciben formación especializada para convertirse en mentores de startups que surgen de otros programas que impulsa el Centro, como el e2, el Máster en Emprendimiento o los diversos Workshops para investigadores.

A su vez, surgen posibilidades de innovación abierta y sinergias entre las empresas de mayor envergadura y las startups que participan en diferentes programas.

¿Cuánto ha contribuido el CISE en la formación de emprendedores?

Gracias a su capacidad de trabajar en red con más de 200 instituciones del ámbito local, nacional e internacional, y al respaldo de Banco Santander, a través de Santander Universidades, la Universidad de Cantabria y el Gobierno de Cantabria, ha conseguido que sus programas tengan presencia en toda España, Latinoamérica y múltiples países de Europa, alcanzando a más de 25.000 personas y apoyando más de 5.000 proyectos emprendedores desde su fundación en 2012.

Tienen programas en formato online y presencial, imagino que en esta etapa el virtual permitió seguir ofreciendo formación. ¿Qué desafíos les supuso tanto para el equipo como los emprendedores?

Si bien el CISE ya contaba con algunos MOOCs y cursos en formato online, la irrupción de la pandemia supuso, como en la mayoría de organizaciones, un enorme desafío de digitalización y adaptación de toda la formación presencial a entornos virtuales.

Para el Centro fue más una profundización de lo que ya estaba en marcha que un cambio radical, ya que, de cara a procesos internos, ya se trabajaba con múltiples herramientas digitales e incluso parte del equipo estaba en remoto.

No obstante, se realizó una transición rápida a entornos online, se digitalizaron todos los programas y se generó mucho más contenido y cursos online para poder seguir prestando los mismos servicios.