Economía anuncia un banco de pruebas o ‘Sandbox’ para financiar Fintechs

Escolano CEOE
El ministro de Economía, Román Escolano, este miércoles en Madrid. | FOTOS: Alberto Orellana

Entre las reformas anunciadas recientemente por el ministro de Economía, Román Escolano, el titular del ministerio recordó este miércoles la importancia de apoyar la innovación de las startups españolas del sector financiero (Fintechs). Lo hizo durante la inauguración de Asamblea General de CEOE en Madrid, donde repasó las perspectivas económicas a nivel nacional, europeo e internacional. Al cierre de la asamblea, el presidente la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, Juan Rosell, dedicó también unas palabras sobre la situación de las empresas españolas y su importancia en la economía.

Escolano volvió a recordar, como viene haciendo en sus últimas intervenciones públicas, lo positivo de las estimaciones del FMI sobre el crecimiento de la economía global (y que “rozarán” el 4%, según dijo). Además, insistió nuevamente en la importancia de que la Unión Europea sea “abanderado del libre comercio” contra el proteccionismo. Un movimiento “más de dicho que de hecho” para Rosell, que sin embargo sí que “va a perjudicar a la economía en su conjunto”.

Para mantener la actual “expansión económica” y apuntar al principal reto del desempleo, el titular de la cartera de Economía recordó algunas de las medidas preparadas por el Gobierno. Entre ellas destacó la de “poner en funcionamiento una ‘caja de pruebas’ o ‘Sandbox’ para favorecer la innovación financiera”. Se trata de crear “un espacio controlado” para que las denominadas Fintech -startups del sector financiero- puedan realizar pruebas “con clientes reales”, explicó. Una actuación necesaria para favorecer la “transformación digital” del sector y colocar a España “a la vanguardia de la innovación financiera global”, resaltó Escolano.

Los ponentes de la CEOE durante la Asamblea General CEOE 2018.

El ministro destacó otras reformas como la de los organismos supervisores de los mercados (que busca entre otras cosas la división de la CNMV en dos organismos), o la revisión de los instrumentos de apoyo financiero a la internacionalización de las empresas (“una de las “claves de nuestra economía”, según confirmó Rosell). De igual modo subrayó la importancia del “acuerdo por la ciencia”, centrado en favorecer que el sector privado “se involucre más en actividades de I+D+i”. Actividades de algo esencial “para nuestro crecimiento potencial a largo plazo”, describió.

Con ello coincidió en el cierre Rosell, quien afirmó que estamos “en la cuarta revolución digital”, donde las tecnologías constituyen el principal motor de transformación social y económica. La tecnología “es la clave de nuestra competitividad”, subrayó el presidente de la CEOE, quien recordó la importancia del ‘Plan Digital 2020-2025’ en este sentido.

España puede presumir de exportaciones, tanto de turismo como de bienes tecnológicos “de nivel medio-alto”, según el ministro. Unas exportaciones que en 2017 han supuesto el 35% del PIB, lo que, en palabras de Escolano hace que nuestra economía “sea menos dependiente del círculo económico interno”. Y, ha añadido, “fomenta la competitividad de las empresas” obligándolas a estar en forma constantemente. Esto favorece el superávit de la cuenta de resultados, lo que “permite reducir el endeudamiento externo”.

Para Rosell las empresas que representa han evolucionado de manera favorable en los últimos años. Y aunque no debe caerse en el “optimismo exagerado”, tampoco hace falta ser pesimistas, señaló. El líder de la CEOE abogó por más reformas, ya que es algo a los que las empresas “están acostumbradas” y “no tienen miedo”. Reformas estratégicas y de legislación “sin crear desconcierto”, puntualizó.

Reformar las competencias de las administraciones (locales, regionales y autonómicas) y del sistema fiscal, donde quizás se debería “poner sobre la mesa un nuevo tipo muy bajo para los tramos de facturación muy bajos” de las empresas más pequeñas, defendió. Con ello se lograría “desincentivar la precaminosa economía sumergida”, desgranó.

Por otra parte, y a raíz de esas necesarias reformas, Rosell hizo especial hincapié en los pactos. “En Alemania en 2009 cayó bruscamente el PIB (5,7%) pero el empleo cero. No fue ningún milagro. Se habían hecho legislaciones que preveían el problema. Empresas, trabajadores, sindicatos y patronales supieron pactar a tiempo viendo lo que venía” desarrolló. Aquí “nunca hemos sido capaces por la culpa de posiciones inmovilistas y conservadoras”, continuó. Posiciones que no son propias de las empresas, “siempre dispuestas al cambio”.

El presidente de la CEOE apuntó directamente a las “cúpulas sindicales” sobre el acuerdo salarial ofrecido en 2017, y que rechazaron para acabar “firmando otro mucho peor aguas abajo”, criticó. “Todavía estamos esperando una explicación de su negativa, porque la evidencia ha demostrado que se equivocaban de arriba a abajo”, planteó.

Para Rosell hay una “parálisis preocupante” de estos sindicatos cuando las “cúpulas” rechazaron la oferta de hasta el 2% de la CEOE y luego “sus bases” están firmando el 1,8% internamente. “Algunos disintieron de que el aumento del salario mínimo provocaría un crecimiento del desempleo; los datos demuestran todo lo contrario”, espetó.

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