El potencial del coworking para contrarrestar los efectos de la crisis energética

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El sector del coworking y oficinas flexibles lleva años en evolución. La pandemia no hizo sino acelerar su expansión y abrir los ojos tanto a emprendedores, empresas, profesionales como a trabajadores a una nueva forma de poder desarrollar su papel con múltiples ventajas. De hecho, después del parón que supuso la COVID-19 a nivel mundial, el mercado ha retomado su crecimiento con aún más fuerza que antes de la pandemia.

Vivimos en una sociedad donde el tiempo es el aspecto más valorado por todos y en la que buscamos continuamente su optimización, tanto a nivel personal como profesional, a través de espacios que nos permitan sacar el máximo rendimiento posible sin malgastar ni un minuto. Es aquí donde adquieren gran importancia las oficinas flexibles como elemento fundamental en las nuevas fórmulas de trabajo y el trabajo híbrido, siendo una opción que aúna las ventas del trabajo desde la oficina tradicional y el trabajo desde casa (WFH).

Eduardo Salsamendi es presidente de ProWorkSpaces

Son muchos los expertos que aseguran que el trabajo híbrido sigue siendo una de las opciones mejor valoradas y más demandadas entre los autónomos y las empresas.  Y que la oferta del coworking, con su adaptabilidad y flexibilidad así lo demuestran.

En nuestro caso, el informe elaborado por la consultora Cushman & Wakefield y ProWorkSpaces revela un nuevo récord de cifras en cuanto al stock de oficinas flexibles tanto en Madrid como en Barcelona.

Éstas han pasado a representar un 1,5% y 2,8% respectivamente sobre el parque total de oficinas en ambas ciudades.

Una herramienta básica para el nómada digital

El espectro de los demandantes de estos espacios se está ampliando considerablemente. Si antes, las startups y las empresas con hasta 20 empleados eran los que más demandaban este tipo de espacios, las corporaciones están adoptando progresivamente la utilización de coworkings para poder compensar las necesidades fluctuantes de espacio para sus trabajadores. Los llamados “nómadas digitales” también están irrumpiendo con fuerza como usuarios de los coworkings.

En la página de referencia de estos trabajadores en remoto, Nomad List, destinos como Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote aparecen en los 15 primeros puestos como los más demandados para trabajar.

Y todo ello a la espera de la nueva “ley de startups” del Gobierno, pendiente de la votación definitiva en el Congreso, que pondrá a su disposición un visado que entre otras cosas les permitirá quedarse hasta 5 años trabajando en nuestro país, lo que sin duda atraerá más talento extranjero que utilizará estos espacios para desarrollar su profesión. Una potente red de espacios de oficina flexible es también un atractivo del país para la atracción de este tipo de usuarios.

La solución para afrontar la crisis energética

Otro de los aspectos de la actualidad que influye positivamente en la evolución del sector tiene que ver con la crisis energética y la situación de la economía a nivel mundial. Con la inflación desbordada, el continuo aumento de los precios y el grifo del gas ruso cerrado son muchas las empresas a nivel europeo que se están planteando planes de contingencia ante la llegada del invierno, que pasan por aumentar las opciones de trabajo híbrido para ahorrar gastos.

Según previsiones de la fundación Adecco, el número de trabajadores en remoto se va a duplicar con la llegada del invierno, llegando al 20% de toda la población activa. Se trata de una opción que están estudiando las empresas para asumir los costes de transporte y energéticos que suponen la situación económica mundial, ya que ofrecen numerosas ventajas y cubre una demanda cada vez más extendida.

Por ejemplo, el simple hecho del coste del alquiler del local, con la flexibilidad para aumentar o reducir el tamaño de la oficina sin necesidad de estar atado a contratos de alquiler de larga duración como suele suceder en los grandes espacios de trabajo; el ahorro energético,  los costes de desplazamiento, con el precio de la gasolina por las nubes, etc., impulsan el crecimiento de las oficinas flexibles.

En ProWorkSpaces estamos convencidos de que el sector del coworking supone una clara oportunidad para manejar la situación económica actual de forma mucho más eficiente y una ventaja tanto para las empresas como para los trabajadores para adaptarse a un mercado en continuo cambio y evolución en beneficio de todas las partes implicadas.

Eduardo Salsamendi es presidente de ProWorkSpaces