Madrid, el hub con «voracidad» por la formación y la atracción de talento extranjero

Rate this post
mapa talento Madrid
María Benjumea, durante la presentación del estudio de LinkedIn. | Alberto Orellana

Cuando María Benjumea inició su andadura como South Summit allá por 2012 el emprendimiento estaba todavía en pañales, «pero es que de Madrid ni se hablaba». En 2021 se cuadruplicó la inversión en startups en España. De los 4.300 millones de euros recibidos, la capital aglutinó más de 2.500 millones, en su mayoría (80%) extranjeros. ¿Cómo se comporta el talento, esa clave para generar valor, en la región? Formándose.

Es simple pero contundente, y así se ha podido comprobar durante la presentación del estudio Mapa del talento digital de la Comunidad de Madrid, en el edificio IE University. El informe, elaborado por LinkedIn, plasma una radiografía de ese talento que bulle en la capital, que está centrado en competencias tecnológicas para adaptarse.

Según ha defendido el consejero de Economía, Hacienda y Empleo, Javier Fernández-Lasquetty, Madrid atrajo el año pasado unos 21 millones de euros: «Más que toda la inversión de Méjico». El «buen momento» de la comunidad, ha dicho, no debe empañarse con impuestos «contra la inversión y el ahorro». Lo que necesita Madrid es «equilibrio financiero» con cada vez menos «impuestos y regulación», ha argumentado.

Madrid: programador y marketiniano

Lo que está claro es que los profesionales que se mueven por el epicentro financiero y económico del país se preocupan por su adaptabilidad en el mercado. El 85% de los profesionales activos de la CAM están en LinkedIn. Una cifra que refleja un «alto nivel de penetración» sólo por detrás de Londres a nivel europeo, ha explicado Rosario Sierra. Y, de esos, más del 15% están dispuestos a oír nuevas oportunidades laborales.

La directora comercial de LinkedIn España y Portugal ha presentado los datos del estudio, que refleja las tendencias y el flujo de ese talento en el ecosistema emprendedor, entre otros datos. Madrid tiene diferencias «ínfimas» con otras regiones europeas en ámbitos como la diversidad de género, y tienen identificadas tres competencias clave para estar al día: marketing digital, lenguaje de programación SQL, y gestión de proyectos. Son «las que más han crecido en el último año (todas más del 20%)», apuntaba Sierra.

En cifras netas, estas tres áreas engloban a unos 76.000 profesionales en marketing digital, y unos 40.000 en Cloud Computing o Python. No es por tanto de extrañar que los emprendedores de Madrid se dediquen mayormente al software y los servicios de tecnología (17%), manteniéndose en niveles similares a la media del ecosistema global (18%). Después destacan áreas como el turismo (por encima de la media), la banca y los seguros (6,9% frente al 7,9% global) servicios corporativos e industria de fabricación pura.

Reconversión de perfiles

Preguntada por qué atrae del ecosistema madrileño y qué le falta, Benjumea da más datos la «encantan», dice: «De los ocho unicornios que tenemos, tres son de la CAM». Hay un talento evidente, que mantiene a flote las startups y todo el entramado innovador «por cómo se forma» y por el «dinamismo» de los madrileños por adecuarse para ser «competitivos», ha desgranado la presidenta del foro más grande de startups en España.

«Madrid entiende el valor de la formación continua y la democratización de la tecnología», ha señalado Albert Triola. El CEO de Oracle ha pedido que, en esa actualización digital del tejido empresarial no nos olvidemos de las pymes, que «también necesitan ese talento». Para Ángel Sáenz (country manager LinkedIn España y Portugal) esa «voracidad» por la formación no es más que parte de esa idiosincrasia profesional española.

Los innovadores madrileños se sienten como en casa, la mayoría tienen grado o posgrado universitario, y cada vez entran más doctores en los equipos (16%). Un ecosistema altamente cualificado y que trabaja en colaboración público-privada, pero donde siguen faltando mujeres. «Nos cuesta encontrar en el sector», ha dicho el de Oracle, que apuesta por iniciativas como Oracle For Girls para acercar la tecnología a las niñas y sus padres.

Flexibilidad y principios

«A la inversión le importa un carajo el género», ha espetado con rotundidad Benjumea. «Debemos trabajar con personas» y lanzar los mensajes «correctos»: como por ejemplo «convencernos» de que una parte muy importante de ese talento que necesitamos en el mercado «está en nosotros». «Trabajemos sabiendo que podemos adaptarnos», ha dicho.

Se trata de que haya más talento, femenino y general, para lo que debemos entender dos cosas: que no existe un trabajo «para toda la vida», subrayaba Triola; y que «no hay perfiles para todas las empresas», complementaba Sáenz. Por ello, el de LinkedIn ha invitado a hacer como ellos y reconvertir perfiles más lejanos en otros más digitales.

¿Cómo? Potenciando la flexibilidad (formativa y laboral) y los valores, dos ingredientes que además son fundamentales para «retener» ese talento, ha valorado Rafif Srour. La vicedecana de la Escuela de Ciencias y Tecnología de la IE University ha detectado un par de cambios en este sentido en los últimos 4 años: las empresas empiezan a contar con los estudiantes de los primeros cursos, alumnos que «quieren trabajar por una causa».