NFTS, una atractiva inversión, pero ¿el talón de Aquiles para los artistas digitales?

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Es momento de reflexionar sobre los NFTS, una nueva forma de inversión que pretende atraer a jóvenes inversores, pero que, al mismo tiempo, parece sacar de quicio a artistas del panorama digital.

El pasado jueves 2 de junio, Future Finance Hub, un espacio de conexión entre profesionales relacionados con la industria de la innovación financiera, con su director como anfitrión, Martín Huete, celebró en el coworking Attico una nueva ponencia con un experto que, en esta ocasión, se proponía desentrañar en qué consiste la inteligencia artificial, casi que como concepto, no tanto como herramienta ‘al servicio de’.

Elena González-Blanco, directora global de gestión del patrimonio y seguridad en Banco Santander, investigadora en humanidades digitales que durante los últimos años se ha especializado en inteligencia artificial, compartió sus conocimientos y expertise en este ámbito.

Como objetivos principales de su exposición destacaron cuestiones vinculadas con la inteligencia artificial, su influencia en el panorama digital o las innovaciones que podrían implementarse en el futuro con respecto a la seguridad y las inversiones, dentro de las capacidades de infraestructuras como son los bancos.

Después de contar el trabajo del equipo que dirige y cómo implementa el Santander la inteligencia artificial; también de responder cuestiones en torno a los riesgos que conlleva relegar funciones a la IA, la ponente se sometió a una rueda de prensa en la que terminó hablando, en distintas ocasiones, sobre uno de los temas estrella en los últimos meses: el metaverso. Decía entonces Elena, con cierta sorna, que “esta es la pregunta que surge cuando acabamos con la parte de las finanzas, de los fondos y de más, el metaverso”.

Habló del término como “una oportunidad para las marcas que se interesan por un marketing social” dirigido a una audiencia definida por su alta economía y juventud. En concreto, y dentro del mundo financiero, quisieron destacar los NFTS (podrían haber destacado las criptomonedas).

¿Qué son los NFTS?

Primero tendríamos que adentrarnos en el concepto de los bienes: saber diferenciar entre un bien fungible, aquellos que se pueden intercambiar y llegan a valorarse en función de su número, medida o peso, o los bienes no fungibles, aquellos que no se pueden sustituir.

Por lo que un bien fungible sería el dinero, o en términos digitales, las criptomonedas, y un bien no fungible podría ser una pieza de arte, que en términos digitales equivaldría a un NFT.

La palabra proviene del inglés Non -Fungible Token, un token no fungible, una unidad cuyo valor no es intercambiable. En definitiva, son activos únicos que no se pueden modificar ni intercambiar por otros que tengan el mismo valor. Podríamos pensar en ellos como si fueran obras de arte únicas, expuestas a subasta, cuyos precios dependen de aquellas personas dispuestas a adquirirlos.

Los presentes escuchaban a Elena González-Blanco con el interés de quien se siente atraído por la que es, sin duda, una nueva oportunidad de inversión. “Los bancos quieren innovarse, están estudiando este mercado, (…) hay nuevos inversores. Ya no es solo el clásico señor mayor que tiene una casa y dinero de antes”, dijo la experta en IA.

Un colega periodista, durante la ronda de preguntas, compartió que tiene un amigo que ha dado el salto a este tipo de inversión. Al autor de esta crónica le fue inevitable acordarse del otro punto de vista, del que ya había leído en alguna otra ocasión: ¿En qué benefician los NFTS a los artistas, en particular los digitales, los que ahora están de moda, en un camino ya sin retorno? No parece que mucho. Lo explico.

Desde la salida de este tipo de negocio, a finales del 2020, surgió una gran división entre los artistas digitales. Los que se negaban a apoyar este tipo de negocio reforzaban sus argumentos en la poca legislación que existe actualmente en el panorama digital. Un problema que deriva, por ejemplo, en la facilidad para adueñarse de las creaciones de los demás.

Otros señalaban que eran nocivos para el medio ambiente, y que el gasto energético que supone mantener constantemente esta clase de píxeles activos repercutiría en aquellas ciudades en donde se alojasen los servidores encargados de su mantenimiento.

Jen Bartel, conocida por ser dibujante para Marvel, es uno de los muchos artistas que ha usado la plataforma Twitter para expresar su gran descontento. Como respalda ella, y dice Anil Dash, co-creador de los NFTS, el proceso se encuentra en una etapa de iniciación, una beta, y aún hay tiempo para delimitar ciertos estándares.

Y es que las innovaciones y la tecnología evolucionan con gran rapidez, por lo que la adaptación del resto de modalidades y aspectos de nuestra vida continúa todavía en proceso. Elena González-Blanco afirmó: “Las IAs no pueden sustituir el conocimiento humano, no pueden aconsejarnos”.

En el contexto de los NFTS, este modelo de negocio no tiene por qué revolucionar el panorama del arte digital al que los artistas están acostumbrados. Aún existe margen para el desarrollo del concepto. Así como todavía no hay regulación legislativa clara en lo que respecta al contenido digital. Todo es cuestión de tiempo.