¿Qué es el emprendimiento sostenible?

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Este nuevo modelo pone al mismo nivel los valores sociales, ambientales y económicos, generando un impacto positivo en la sociedad a través de la actividad empresarial. La idea es apostar por modelos de negocio diferenciadores, dar prioridad al entorno local y las instalaciones respetuosas con el medio ambiente o poner en el centro el bienestar del trabajador, fundamentales para impulsar el emprendimiento sostenible.

La pandemia ha cambiado las prioridades de la ciudadanía y, por ende, las de las empresas. Prueba de ello es que cuidar el medioambiente es, tras el comportamiento ético y la gestión de los datos, el aspecto más relevante para la sociedad al elegir sus marcas en el día a día.

Este dato junto con que el 76% de la ciudadanía está dispuesta a pagar más por productos o servicios sostenibles (DIRSE), pone de manifiesto que la sostenibilidad ha llegado para quedarse en la mente de los consumidores y condiciona sus decisiones de compra.

Para adaptarse a esta nueva demanda social, las organizaciones tienen la oportunidad de seguir la filosofía que establece el término ‘emprendimiento sostenible’. Una iniciativa empresarial que además de tener en cuenta los beneficios económicos, sitúa al mismo nivel los avances sociales y ambientales de la compañía.

Bajo esta máxima, muchas empresas potencian sus valores relacionados con la sostenibilidad y aprovechan el hueco de mercado que existe. Y es que cada vez está más claro que ya no se trata de un tema colateral, sino estratégico. El mundo empresarial está lleno de oportunidades de negocio sostenible en todos los sectores y las pequeñas y grandes empresas impulsan la sostenibilidad para mejorar su interacción con los stakeholders, aumentando la competitividad de la compañía y, también, la reputación corporativa.

Para ayudar a las pequeñas y nuevas empresas a impulsar este emprendimiento sostenible y ser beneficiarias de todas sus ventajas, expertos de Gijón Impulsa, agente tractor de la llamada Milla del Conocimiento Margarita Salas de Gijón/Xixón y ente gestor del Parque Científico Tecnológico, analizan los factores clave para sumarse a este emprendimiento sostenible y alcanzar el éxito como organización tras la pandemia:

  • Hallar un ángulo diferenciador en el modelo de negocio. La creación de proyectos tecnológicos innovadores que tengan una base sostenible se ha convertido en una apuesta segura para el desarrollo empresarial. En este punto, la unión entre el sector público y privado es clave para impulsar soluciones que mejoren el día a día de la ciudadanía.
  • Dar prioridad al entorno local y el enclave sostenible de las instalaciones. Muchas ideas de negocio que tienen que ver con la sostenibilidad quieren dar el salto a gran escala, lo que puede jugar en su contra y hacer que los procesos sean más lentos y tediosos. Lo más idóneo para hacer realidad un emprendimiento sostenible es centrarse en el entorno más inmediato, encontrando una ubicación que, por sí misma, sea sinónimo de entorno sostenible.
  • Impulsar la economía sostenible desde la propia compañía. La crisis sanitaria ha generado gran incertidumbre económica en todos los sentidos. Por ello, es clave realizar un control exhaustivo de los flujos de caja y apoyarse en las instituciones locales para proporcionar el empujón definitivo a la andadura empresarial.
  • Generar alianzas que refuercen la cultura empresarial sostenible. Un punto esencial que puede ser decisivo para sumarse al emprendimiento sostenible son las relaciones que se establecen con otras empresas. En este sentido, los parques científico-tecnológicos suelen ayudar a generar estas conexiones, incentivando el intercambio de conocimiento entre empresas locales e internacionales, y la actividad empresarial.
  • Promover el bienestar integral de los trabajadores. Cada vez más, la salud y el bienestar ocupan un papel más destacado en la sostenibilidad empresarial. La razón es sencilla: cuanto más sanas y motivadas se encuentren las personas, mayor será su rendimiento y, por ende, su producción. Por ello, conviene prestar atención al bienestar integral de la plantilla, que va más allá del cuerpo y la mente. Este, también tiene en cuenta factores como el desarrollo profesional que se consigue a través de la asistencia a jornadas técnicas en las que ampliar conocimientos, ya sea en un ámbito orientado a temas personales, o a adquirir capacidades relacionados con una materia o herramienta concreta.