“Trabajar por objetivos es lo ideal en el teletrabajo”, según la experta Arancha de las Heras

La doctora Arancha de las Heras, una de las mayores expertas españolas en teletrabajo, recomienda a los empleados por cuenta ajena que opten por este modelo laboral planificar sus actividades diarias y “trabajar por objetivos” de acuerdo con la empresa, con el fin de hacer más eficiente su actividad.

En su intervención este jueves en el Legal Talent Day, evento organizado por la Agrupación de Jóvenes Abogados de Madrid y Derecho Práctico, Arancha de las Heras, autora de la tesis doctoral ‘La regulación del teletrabajo en España: un análisis crítico de normas y prácticas’, advierte de entrada que el teletrabajo “no es cualquier prestación que se realiza desde casa”, sino que requiere de una serie de características que si se cumplen convertirán su experiencia en más cómoda y eficaz.

“¿Podemos trabajar en pijama? A lo mejor sí, siempre que no abras la webcam”, bromea, pero, cuidado, “¿se puede estar atendiendo al niño, poner la lavadora o prestar atención al fontanero? No. Eso no. Teletrabajar es trabajar”, sentencia.

La también presidenta de la Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA, subraya que el teletrabajo “tiene que ser voluntario, nunca impuesto”, y que el acuerdo entre trabajador y empresa siempre “debe formalizarse por escrito”.

Y cuando la empresa haya de decidir quién sí y quién no puede teletrabajar, dentro de dicha voluntariedad, deben primar determinados criterios, siempre sobre la base de la igualdad de género, priorizando a personas con hijos a cargo o personas mayorees, con discapacidad o víctimas de violencia de género, terrorismo o situaciones de lactancia.

También, agrega, pueden existir requisitos relativos a una antigüedad determinada, pues “cuando llevas tiempo en una organización, moverte de lugar es más sencillo, ya que conoces a qué compañeros dirigirte, al técnico que te resuelva temas informáticos: siempre es más sencillo cuando conoces mejor los procesos”.

La reversibilidad es un derecho, con condiciones

Sobre si es posible revertir la opción del teletrabajo, si al cabo de un tiempo el empleado no se siente cómodo, Arancha de las Heras señala que sí existe el derecho de reversibilidad, “pero este está condicionado, porque la empresa puede establecer determinadas fechas para solicitarlo, pues puede ser que en la empresa se haya reducido el espacio de oficina y cuando queremos volver no hay sitio para nosotros”. De ahí la importancia de que esté todo por escrito.

Y en este contexto, que haya acuerdo y sin letra pequeña, el lugar de trabajo ha de quedar claro desde el primer momento. Puede ser el que elija el trabajador, bien el domicilio o bien un coworking, pero en el acuerdo eso debe constar, ya que ese es el espacio en el que el trabajador quedará protegido por el marco de seguridad laboral.

Por supuesto, sobre las condiciones para teletrabajar hay que tener en cuenta que el espacio precisa de un clima, una ventilación o luz adecuadas. “No tiene que ser necesariamente un espacio reservado, pero sí lo más parecido a lo que tenemos en nuestro espacio de trabajo”, aclara Arancha de las Heras. Y en en cuanto al tiempo de trabajo, “si acudimos a la normativa es necesario que estemos al menos un 30% de la jornada en tres meses”.

De entre todo, para esta especialista en teletrabajo, lo más importante, o al menos más “conveniente” cuando alguien teletrabaja es “planificar sus objetivos y trabajar por objetivos, pues eso daría garantías al empresario y al trabajador. No tener objetivos puede dar a pensar por la empresa que trabaja poco”. De igual modo, es muy importante la comunicación “constante con los equipos”, conocer y practicar las medidas previstas de salud sobre el uso de internet, “y establecernos un horario de trabajo, aunque sea flexible, porque así el resto de compañeros sabrán cuándo contactar con nosotros”.

Por su parte, Santiago Hernández, jefe de estudios del CEF.- Centro de Estudios Financieros, quien también intervino en esta sesión sobre el teletrabajo, subrayó que para que todo salga bien el trabajadfor ha de ser “disciplinado” y abierto a las adaptaciones necesarias.

“Tenemos que adaptarnos a lo que es nuestro entorno, las horas de trabajo, garantizar una buena conexión, un mobiliario adecuado. Hay que tener cierta flexibilidad, pero por ambas partes”.

A propósito de la pandemia y el confinamiento, que forzó a muchos trabajadores a teletrabajar, habló de “la montaña rusa de emociones” que ello ha supuesto en muchos casos: “Empezamos bien, teníamos que madrugar menos porque no había que coger el transporte, por ejemplo, pero más que teletrabajo se ha convertido en ‘teledestajo’. Tenemos el ‘síndrome de la oreja plana’, conectados todo el día a los dispositivos”. A su juicio, en relación con esta cuestión, “el futuro va a ser un entorno mixto”.

Luis Miguel Belda
Director de Comunicación en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) y Redactor jefe en TodoStartups