Los autónomos, un colectivo en pleno crecimiento pese a los obstáculos

Página web de la plataforma online Malt, que conecta a freelance con clientes. |FOTOGRAFÍAS: Marta Peiro

La crisis económica que sacudió a toda Europa en 2008 y cuyos efectos siguen latentes en la industria española provocó que muchos trabajadores, al ser despedidos de sus empleos, buscaran otra forma de desarrollarse profesionalmente. La figura del autónomo cobró entonces una nueva importancia, hasta el punto de ser hoy un colectivo importante en la sociedad que demanda ser tenido en cuenta en la agenda política. Pero no todos los autónomos lo son por ser éste el único modelo de trabajo posible.

Según las conclusiones del estudio “La situación de los freelance en España”, basadas en las respuestas de 447 trabajadores autónomos a una encuesta confeccionada por la plataforma de conexión entre freelance y clientes Malt, un 75% de encuestados decidió hacerse freelance por elección, deliberadamente. Esta decisión se encuentra fomentada por un deseo de lograr una mayor estabilidad entre la vida laboral y personal, gozando de mayor flexibilidad e independencia (en un 36% de los encuestados); las ganas de emprender (en un 24% de los casos); y aprovechar una buena oportunidad con un cliente (en el 15% de las respuestas).

El documento, presentado este miércoles en uno de los locales de Impact Hub de Madrid, señala que la edad media de los freelance es de 35 años. Entre los encuestados, un 41% mujeres y un 59% hombres, un 21% tienen de 31 a 35 años, un 18% entre 26 y 30, y un 17% entre 36 y 40.

En cuanto a sectores de ocupación, las profesores mayoritarias de los encuestados son diseño y fotografía (32%), redacción de contenidos y community manager (16%) y un 15% son desarrolladores. En la plataforma de freelances el perfil más solicitado es el de desarrolladores de apps móviles, programadores frontend y backend con conocimientos en lenguajes de programación y expertos en data science.

Gonzalo Torres y Carmen Boronat, en la presentación de las conclusiones del estudio.

En sus empleos, un 37% de los encuestados trabajan entre 40 y 60 horas semanales, un 32% entre 30 y 40, y un 19% menos de 30 horas. Esto significa que, de media, un 49% de encuestados trabaja más de 40 horas semanales. Esas horas las realizan desde casa en un 77% de los casos y en espacios de coworking o desde las oficinas del cliente en un 23%. Por su jornada, un 32% cobra entre 90 y 150€ al día, un 26% entre 150 y 300€ y un 26% restante menos de 90€ al día. Estos salarios, según consideró Carmen Boronat, responsable de Comunidad de Malt, “no están al nivel de lo que deberían. Todavía hay que hacer un gran trabajo porque todavía hay disparidades”.

Los autónomos “hace menos de 3 años, en su mayoría, que son freelance”, destacó Boronat. Concretamente, un 35% de los encuestados tiene una experiencia de 1 a 3 años, un 27% de menos de un año, y un 23% entre 4 y 9 años. Jurídicamente, además, un 66% de los encuestados son autónomos, un 18% trabajan por cuenta ajena y facturan sus proyectos puntuales como autónomos no habituales, y un 7% colaboran en una empresa. Por comunidades, se localizan fundamentalmente en Madrid (40%), Cataluña (24%) y Comunidad Valenciana (10%).

A pesar del crecimiento experimentado en los últimos años por el colectivo, que ya cuenta con 3 millones de profesionales registrados según los representantes de la web especializada, estos trabajadores se enfrentan a una serie de obstáculos. Así, un 71% de los encuestados se mostraron preocupados por cuestiones económicas: la inestabilidad de sus ingresos, el acceso a la financiación o la cuota de autónomos, además de la falta de liquidez; un 21% afirmó sentirse desprotegido a nivel social y falto de protección y ayudas por parte del Estado; y un 8% se centró en las dificultades para contratar y gestionar sus negocios, el acceso a formación y todo tipo de material tecnológico. También les preocupa la necesidad y complejidad de crear una marca propia y buscar clientes frente a las firmas ya establecidas y la formación en temas administrativos. Según Boronat, un 45% de los trabajadores encuestados admite que dedica entre el 10 y el 25% de su tiempo a estas gestiones.

La sensación de falta de protección política es común entre la mayoría de autónomos, según se desprende del estudio. Así, en nuestro país un 95% de estos trabajadores no siente que se tenga en cuenta su situación en la agenda política. Entre los principales temas que, consideran, deberían ser de interés común, figuran, en un 77%, la cuota fija de autónomos; en un 66% las protecciones sociales, pensiones y paro; y en un 37% la simplificación de gestiones administrativas. A pesar de estas barreras, hasta un 73% recomienda a su entorno trabajar como freelance. Un 53% de los encuestados afirmó que le gusta ser autónomo y un 43% está orgulloso de tomar dicha decisión.

Gonzalo Torres, Country Manager de Malt, afirmó que “la clase política se está dando cuenta de que es una comunidad impresionante, muy grande” y por ello debe “apoyarla”. Según consideró, “el sistema [por la cuota de autónomos] no está diseñado para la realidad que estamos viviendo ahora mismo”. En su opinión, el apoyo a estos trabajadores ayuda directamente al país. “Cuanto más autónomo haya, cuánto más se les ayude de forma sostenible a que generen una actividad regular, más va a ingresar el Estado”, afirmó.

El representante de la plataforma, que explicó que “a la velocidad a la que avanza la tecnología es imposible que las empresas tengan en sus plantillas al 100% de los profesionales que necesitan”, defendió un “modelo mixto en el que las empresas tengan a su grupo de empleados, compaginado o complementado con un grupo de freelance independientes que vayan a la velocidad del mercado y los avances de la tecnología”. Dicho modelo, aseguró, es el que apoya Malt, plataforma que en Francia cuenta con más de 70.000 freelance registrados y 40.000 clientes y que en España, desde noviembre de 2017, cuenta con 5.000 freelance, y espera llegar a 15.000 a finales de este año.

La web se creó, en palabras de Torres, como un “facilitador para que cliente y freelance hablen”. Según el Country Manager, Malt “es, representa y se dirige a la comunidad de freelance, pone en contacto a clientes con freelance locales, que se pueden ver la cara y trabajar juntos, y fomenta la fidelidad, relación larga y, con ello, calidad del trabajo”. Boronat, por su parte, añadió que el contacto entre freelance y clientes “les enriquece muchísimo”. Según dijo, “les ayudamos, hacemos un asesoramiento personalizado de su perfil, vemos cómo pueden contactar con el cliente y gestionar el proyecto tras dicho contacto, y trabajamos cómo mejorar su propia marca”.

Para recibir estos servicios, los trabajadores deben registrarse en la web, donde se publican sus perfiles con la valoración de los clientes e información de su actividad. Todos los profesionales, destacó Torres, “tienen que estar dados de alta en Hacienda y declarar y tener todo en regla”. De esta forma, aseguró, habrá “más facturas reales y menos economía sumergida”. Además, el Country Manager recalcó que “la factura entre cliente y freelance es directa, no cobramos por intermediación”. Por el contrario, explicó, el modelo de Malt se basa en “retener un porcentaje de lo que facturan los freelance por servicios. Es un modelo diseñado para que el freelance gane reputación, y queremos que se cobre por proyectos justos, por el trabajo que se hace”.

Según Torres, “muchas empresas han contado con freelance aprovechándose de la situación de crisis”. “Muchos cobraron por unos trabajos en los que los honorarios no eran los justos”, añadió Bonorat. Ambos coincidieron en que la plataforma pretende “cambiar esa concepción peyorativa de lo que supone tener un buen freelance como trabajador independiente”. El Country Manager recordó, además, el modelo “soy freelance porque quiero”, en el que “las empresas pueden jugar con los freelance sosteniblemente y los expertos se desarrollan y llevan su conocimiento a una firma que puede aprovechar ese talento, por un precio justo”. “Potenciamos unas condiciones dignas y justas”, concluyó.

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