Para ser un ‘gastroemprendedor’ global hay que “entender al consumidor local”

Cartel del evento Gastroemprendedores organizado por la aceleradora EaTable Adventures, este lunes en Madrid. | FOTOS: Alberto Orellana

Tras la época de crisis la industria gastronómica en España ha ido “recuperándose” desde 2014 a nivel internacional. Diversos estudios muestran que cuando se habla de productos fuera de nuestro país se reconocen los típicos: paella, sangría, aceite, vino, etc. Pero si se pregunta por marcas concretas, “el nivel de reconocimiento es muy bajo, apenas un 30% en algunos países”, dijo este lunes José Luis Cabañero, CEO de EaTable Adventures.

El también fundador de la aceleradora de startups de base gastronómica puso el foco en una de las claves del emprendimiento alimenticio y de bebidas: la internacionalización. Cómo conseguirla y qué factores pueden reforzarla fueron algunas de las ideas planteadas durante el último evento del programa ‘Gastroemprendedores‘, que tuvo lugar en Madrid. Para ello el acto contó con la participación de algunos directores y fundadores de startups gastronómicas, que contaron su experiencia y sus consejos para ser globales.

Lo primero, coincidieron todos, es tener claro que “si quieres crear algo grande tienes que salir fuera desde el día uno”, apuntó Carlos Rodríguez-Maribona, MD South Europe de Keatz. Hoy en día se puede vender igual de bien dentro que fuera de España, porque “gracias a la tecnología te ven en todas partes”, comentó Nieves Añaños, de Sangría Lolea. Hay que “nacer” con la idea de ser internacional. Y también “moverse por instinto” para aprovechar oportunidades que se presenten, añadió Maribona.

Lo importante cuando llegas a un mercado es poder disponer de una red de contactos locales, según analizó Tiago Ribeiro. “Aunque tengas un plan, lo esencial es que tengas buenos socios y potenciales partners”, comentó el CEO de Supper Stars. Ese esfuerzo local será el que te “oriente” y el que te permitirá “entender la idiosincrasia de cada mercado”, defendió Emilio Ruiz, de Easy Mixers.

Puedes hacerlo, pero no es lo mismo vender un producto en un país de Asia que en otro de América: “Sí que hay mercados completamente diferentes”, señaló Patricia Mateo, CEO de Mateo&Co. “No puedes tratar de vender productos premium en Ámsterdam, donde tienen el precio medio para la cesa de la compra más bajo de toda Europa. Enfócate en UK donde tienen el precio medio más alto”, argumentó Mateo.

Sobre si hay que modificar o no un producto para un usuario de, por ejemplo, Reino Unido, Marcos Fernández fue rotundo: “Hay que entender al consumidor local”. El CEO de Ibérica aseguró que no adaptan el sabor de sus productos, pero los hábitos “sí son distintos según el perfil”. Por ello intentan “tener especiales que encajen mejor con cada uno”, agregó. Algo que supo hacer bien el fundador de Tío Gazpacho, el americano Austin Allan. Cuando llegó con el zumo de tomate a Nueva York vio que tenía que ser “fácil de consumir”.

Más allá de las ventajas que nuestro producto pueda tener, hay que saber encontrar “inversores que no sólo pongan dinero”, defendió el CEO de Ibérica, ya que eso se “traslada a toda la plantilla”. España tiene “buena imagen gastronómica” en el mundo, en un sector como el de la restauración que es, además, “bastante cerrado”, comentó Patricia Mateo.  Por ello es importante conseguir generar un “territorio identificable”; una marca con la que el consumidor pueda “sentirse relacionado”, apostilló.