‘Recuperar el talento invisible’ con 40 años, un reto para “sobrevivir como sociedad”

Los diferentes expertos durante la presentación del libro celebrada en la sede del CEMAD este martes en Madrid. | FOTOS: Alberto Orellana

¿Cuándo deja de ser joven una persona? ¿Cuál es el límite? ¿Es una edad, o más bien una actitud? De la importancia de concienciar sobre las cualidades y capacidades de aquellos ‘talentos senior’ o mayores de 40-45 años se habló este martes en Madrid. La presentación del libro ‘Recuperar el talento invisible’ por la asociación Plus40net abordó la necesidad de las empresas y la administración de no desperdiciar el talento de los ‘mayores’ en el sistema laboral.

El colectivo busca transmitir que no tiene sentido que una empresa eche a un trabajador simplemente “porque no puedes convivir con los temas digitales”, dijo Paloma Barrientos en la sede del Colegio de Economistas de Madrid (CEMAD). “Os puedo asegurar que es absolutamente compatible”, criticó la periodista y escritora, que moderó el acto.

Ángela Gorostizu fue más allá: “A los 40 parece que te vuelves tonto”. “Para Facebook o Google tener 30 años es estar en la mediana edad” señaló la psicóloga especialista en Recursos Humanos. “Es pura discriminación”, resaltó con crudeza. Gorostizu ilustró que, a pesar de que se pueden apreciar patrones, las motivaciones personales tanto de trabajadores más experimentados como más jóvenes son esencialmente las mismas (realización personal). Y ahí los más motivados son los más experimentados.

La realidad es que el 56% de los parados de más de 45 años lleva dos años en paro. Y a pesar de que “hay una sensibilidad transversal en dar solución a los problemas del colectivo”, los resultados todavía “son indiferentes”, destacó el economista Juan Carlos Delrieu. Como uno de los autores que han colaborado con el texto añadió que de ellos hay 278.000 que “están desanimados”.

Directamente no se sienten parte del sistema laboral, porque “les han dicho que no valen”, aportó el startup founder Jesús Castells. El experto compartió cómo se sintió “como una mujer” cuando le echaron “por tener 45 años”. No obstante, Castells animó a los desempleados ‘senior’ a emprender y a unirse. Además, resaltó la importancia de que las empresas se impliquen más, pues se trata de más de un millón de personas las que están en la misma situación. “Somos demasiados” y las empresas “nos necesitan”, esgrimió.

Los currículums de los mayores de 45 años “van a la papelera”, apeló el colaborador del libro José Ignacio Casas. Este sociólogo insistió en la importancia de desterrar estereotipos de los ‘talentos senior’. Porque no es cierto que “tengan menos capacidad de producir y crear”, o que no estén interesados en “aprender” ni tengan menos curiosidad. Ni tampoco son “ciberanalfabetos”.

Para Antolín Romero, periodista y uno de los prologuistas del libro, el problema es evidente: “Si nos vamos a tener que jubilar a los 70 y muchos y a los 45 ya somos viejos, la ecuación no se puede resolver”. Según defendió, las empresas del futuro serán aquellas que sepan “combinar todos los saberes, talentos y conocimientos” de generaciones mayores y más jóvenes. 

Talento invisible

Se trata de un “reto colectivo” que debemos afrontar para “sobrevivir como sociedad y como país”, afirmó Gorostizu. La psicóloga recomendó tomar un enfoque menos político y más a largo plazo sobre el problema.

Se necesita concienciar más a las empresas de las llamadas ‘softskills’ o habilidades suaves: adaptación, innovación, empatía… y de las que “están más cerca” aquellos con 50 que los de 20 años, según Romero. Y que que harán “enriquecer el producto”, según dijo María José Valdevieso, socia fundadora de Plus40net. Por otro lado hay que dotar a la Administración de herramientas e instructores bien formados para ayudar a los cerca de 2.000 parados ‘senior’ que debe atender cada funcionario.

Se ven tendencias, sí. Pero en general la solución “no ha llegado”. El 81% de los parados senior cree que el esfuerzo de la administración es “en vano” y el 96% de las empresas “no tienen políticas de empleo para mayores de 50 años”, según reflejó Delrieu en sendos gráficos.

Para dejar de ser invisibles, Delrieu apostó por “formarse, motivarse, capitalizar la experiencia, tener un buen currículum y dejarse asesorar”. Y superar los ‘gaps’ o mentiras que nos creemos y que “no solucionan el problema al final”. Y es que “el trabajador quiere pero no se esfuerza, el empresario reconoce pero no aplica”, sentenció.