El emprendimiento como salida a la crisis del periodismo

El aprendizaje de servicio como propuesta universitaria para fomentar el emprendimiento entre periodistas

En tiempos de crisis, y si esta afecta sobremanera a un sector productivo como es el del periodismo -el segundo más afectado en España tras el de la construcción- la formación y revisión de los conocimientos se convierte en una de las potenciales herramientas para superar la situación, por ejemplo, emprendiendo.

La formación universitaria en emprendimiento es efectiva sobre la creación y el desarrollo de proyectos empresariales de periodismo y comunicación, lo que puede abrir nuevas oportunidades de progreso a las futuras generaciones de periodistas, al sector en general y al cumplimiento de su importante función social. Así se desprende de una investigación publicada en la revista científica Comunicar.

Esta es la conclusión principal del artículo titulado “University training on entrepreneurship in communication and journalism business projects” que recoge la revista científica de comunicación y educación Comunicar, elaborado por los profesores Pedro Aceituno Aceituno (Universidad a Distancia de Madrid UDIMA), Andreu Casero-Ripollés (Universitat Jaume I de Castelló), José-Joaquín Escudero-Garzás (Universidad de Florida-Estados Unidos de América) y Carlos Bousoño Calzón (Universidad Carlos III de Madrid).

A dicho artículo, en las dos versiones española e inglesa, se puede acceder clicando en este hipervínculo de la revista Comunicar (IF JCR: 2,838; Q1). La financiación de este trabajo ha procedido de proyectos de investigación de la Universitat Jaume I de Castelló.

La investigación realizada ha utilizado la técnica de entrevistas semiestructuradas para explorar los efectos de la formación universitaria en emprendimiento sobre la creación y desarrollo de proyectos empresariales en el campo del periodismo y la comunicación.

Los entrevistados han sido 14 estudiantes de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) y de la Universitat Jaume I de Castelló; dichos participantes han sido definidos como promotores que han recibido formación para desarrollar nuevas iniciativas o expandir o efectuar innovaciones de productos o procesos. De esta manera, ha sido posible acceder a un conocimiento preciso sobre el efecto del emprendimiento directamente a través de la experiencia y las percepciones de estos alumnos.

Igualmente, España ha sido el ámbito geográfico seleccionado, combinándose en la elección de participantes, alumnos de diferentes regiones españolas (Comunidad Valenciana, Asturias, Canarias, Andalucía, Castilla-La Mancha y Cantabria) con la presencia destacada de estudiantes de regiones con un mayor tejido empresarial y volumen poblacional (Madrid y Cataluña).

Las respuestas de estos 14 participantes han sido, en primer lugar, codificadas y comparadas para posteriormente ser analizadas tanto para cada una de las 6 características definidas (organización, plan/modelo de negocio, marketing, innovación, aspectos sociales y calidad de vida) como para las sugerencias para mejorar la formación y las limitaciones al emprendimiento.

Los resultados obtenidos ponen de manifiesto cómo la adquisición de conocimientos proporcionada por la formación universitaria aplicada sobre los proyectos empresariales de periodismo y comunicación ha aumentado las intenciones emprendedoras de los estudiantes.

Igualmente, los investigadores resaltan que la formación ha tenido efectos positivos en todas las características, con una preponderancia sobre los efectos neutros en el plan/modelo de negocio, la organización, el marketing y la innovación. Los alumnos han podido percibir cómo una formación efectiva sobre estas características puede incrementar la viabilidad de sus proyectos, incluso en un contexto muy competitivo donde es más complicado formular nuevos modelos de negocio. Este hecho puede explicar la preponderancia citada de los efectos positivos.

En cambio, los efectos neutros son mayores que los efectos positivos en la calidad de vida, la felicidad y las relaciones y los beneficios con la sociedad local y los stakeholders. Estos efectos neutros se deben atribuir más a la configuración de los propios proyectos que a la formación. No obstante, esta formación ha permitido una gestión más profesional de los proyectos, más innovación y una mejor relación con los stakeholders y la sociedad, elementos que contribuyeron a incrementar la satisfacción de los estudiantes en estos aspectos.

También, se han observado diferentes pautas entre los efectos positivos para las nuevas iniciativas y para los proyectos avanzados. En el caso de estos últimos, con el apoyo de la formación se ha mejorado fundamentalmente la estructura organizativa, el plan/modelo de negocio, los ingresos y los costes, el plan comercial y se han facilitado innovaciones tanto organizativas como en la creación de nuevos productos y servicios, mientras que en las nuevas iniciativas con el apoyo de la formación se han creado fundamentalmente las bases para la planificación y la organización de su emprendimiento, con una atención especial hacia el plan/modelo de negocio y el plan de marketing.

Además, estos efectos positivos han prevalecido en la mayoría de los proyectos sobre los neutros y el único negativo. Por lo tanto, la formación ha apoyado la creación de los nuevos negocios y el desarrollo de los avanzados.

Por lo que respecta a las sugerencias, las más destacables recomiendan, por un lado, incrementar el enfoque práctico de la formación y, por otro lado, aumentar el debate y la interacción entre alumnos, en especial en los proyectos en sus primeras etapas.

En relación con las limitaciones al emprendimiento, las más comunes son la dificultad para generar modelos de negocio viables, la ausencia de asesoramiento y seguimiento y una burocracia excesiva. Estos problemas resaltan la importancia de una formación que ofrezca conocimientos actualizados en aspectos administrativos, subvenciones y financiación, gestión y nuevas oportunidades de mercado.

Dado los resultados obtenidos, las conclusiones del estudio apoyan que la formación es efectiva en la creación y desarrollo de proyectos emprendedores de periodismo y comunicación, lo que puede abrir nuevas alternativas y oportunidades para que el sector y las generaciones de futuros periodistas puedan continuar progresando y cumplir su importante función social.