Crece el interés por el alquiler de piscinas para reducir riesgos de contagio

La pandemia de coronavirus, y el aumento de rebrotes tras el fin del estado de alarma, particularmente con el inicio de las vacaciones verano, ha puesto en alerta a muchas personas, que se han visto en la necesidad de limitar los riesgos en el ámbito familia.

En este contexto, Swimmy, empresa de alquiler de piscinas entre particulares, aprecia un incremento de la demanda de este servicio por parte de personas que no quieren renunciar al baño durante los meses más cálidos del año, pero evitando en lo posible el riesgo de contagios, potencialmente mayor si se tratara de eventuales espacios de baño comunes.

Ya en mayo, esta plataforma de alquiler de piscinas registraba cientos de reservas, con más de 1.400 usuarios, justo poco antes de que se pusiera fin al confinamiento provincial. A estas alturas, las cifras se han multiplicado.

Un dato que avala este interés es que, desde principios de la temporada, empresas como Leroy Merlín han aumentado, desde finales de mayo, las ventas de las piscinas en un 350% respecto al año pasado, en tanto que Mercadona ha incrementado la venta de productos para tratar y limpiar el agua de las piscinas un 400%. Incluso las constructoras de piscinas están desbordadas y dan cita para septiembre u octubre, siempre según datos de la compañía Swimmy.

Esta startup empezó en Francia hace tres años y se instaló en España el verano pasado. Con los dos países, acumula más de 2.500 piscinas con más de 76.000 usuarios. ¿Por qué Francia y España? Porque son los dos países europeos con más piscinas privadas: Francia cuenta con más de 2,7 millones de piscinas privadas y España cuenta con 1,5 millones.

Según cuenta un portavoz a TodoStartups, a pesar de presentar un exceso de la demanda, la startup posee más de 300 piscinas por toda España y más de 4.000 usuarios inscritos. El alquiler medio está ahora mismo en unos 100 euros por 4 personas en el país galo, mientras que en España, el alquiler medio son unos 155 euros. En esta temporada se han realizado ya 17.000 alquileres entre los dos países, y desde el comienzo de Swimmy, suman más de 27.000.

Una las preguntas que más formulan los interesados en aquilar una piscina es si se puede transmitir el virus en el agua con cloro. En absoluto hay riesgo si el agua es tratada con cloro o con sal.

Presente en España desde 2019, la plataforma de alquiler de piscinas cuenta continuar sin duda su crecimiento a pesar del contexto. Con más de 200 propietarios españoles inscritos y casi 2.200 en Francia, Swimmy permite a los propietarios de piscinas privadas ganar hasta 7.500 euros en una temporada, asegura su portavoz.

Luis Miguel Belda
Director de Comunicación en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) y Redactor jefe en TodoStartups