El ministro de Agricultura destaca la I+D como uno de los grandes retos del sector

El ministro de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Luis Planas, este lunes en Madrid. | Fotos: A. Orellana

El ministro de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Luis Planas, ha valorado la Investigación y Desarrollo (I+D) como uno de los retos del sector primario para los próximos años. Aprovechando la presentación del Informe enero 2020 del Observatorio Financiero del Consejo General de Economistas (CGE), el titular del ministerio ha presentado este lunes las perspectivas de crecimiento de un área que el Gobierno quiere mejorar sobre todo en aspectos como el “equilibrio” de su cadena de valor.

En 1977 trabajaba en España en el sector primario casi el 20% de la población activa. Cuarenta años después apenas llega al 3,5%. Esta progresiva descapitalización ha obligado al sector agroalimentario a producir más y también a exportarlo para mantenerse. Pese a que no suponga mucho empleo, Planas ha recordado que en 2019 el “complejo” agroalimentario supuso casi un 11% del PIB, con unas ventas de más de 100 mil millones.

El aumento de la población mundial para 2050 (del 36% según la ONU), hace necesario que la producción “cambie” si quiere atender las ingentes necesidades agroalimentarias, ha avanzado. Y esta producción estará marcada por “tres elementos diferenciales” durante los próximos años, ha expuesto el político. El problema climático, la digitalización de la agricultura y la ganadería, y la gestión del cambio demográfico.

De ellos, Planas ha incidido especialmente en el segundo y el tercero. Uno implica “investigación, desarrollo e innovación”, y otro aprovechar la oportunidad para mejorar la situación de los eslabones “más débiles” de la cadena agroalimentaria. Para el titular del ministerio, España tiene tecnología de “primer nivel” comparable con Israel. Y debemos aprovechar la ayuda europea para la próxima década (unos 10.000 millones de euros, según ha comentado), para “desarrollar más” la innovación.

“La I+D+i es un elemento estructural y fundamental” para el ámbito agrícola y ganadero, ha señalado. “No se trata tanto de producir más (que también), sino de revalorizar la producción para que obtenga mayor rendimiento”. Planas ha anotado también la aprobación de los presupuestos de la PAC (Política Agroalimentaria Común) como el “primer gran reto” europeo tras el Brexit. Un paso supondría una inyección de liquidez de unos 45.000 millones de euros para España durante los próximos siete años.

Negocio familiar y gestión demográfica

En cuanto al aspecto sociodemográfico de estos cambios, el socialista ha remarcado la intención del Gobierno de apoyar a agricultores y ganaderos. Especialmente en los casos de negocio familiar, que son “la mayor preocupación del ejecutivo, ha admitido. La intención es aportar “transparencia” en la formación de los precios o madurar las relaciones contractuales (muchas se basan aún acuerdos orales). Un escenario perfecto para que lo aproveche el “triángulo mágico” del sector: jóvenes (empresas) y mujeres, el desarrollo tecnológico y el uso más eficiente del agua, ha desgranado.

Con ello los profesionales del sector podrían “planificar” mejor su producción. Esta se ha visto muy afectada en los últimos dos años por la campaña de precios bajos debido a una alta producción (sobre todo en sectores como los cítricos o el aceite de oliva), y por la sequía sostenida del 2019. Por ello, más allá de las tensiones comerciales y geopolíticas internacionales, interesa centrarse en el problema demográfico que tienen especialmente países como España: el envejecimiento. “Casi un 60% de los puestos del sector podrían retirarse -jubilarse- en la próxima década”.

Abordar esta cuestión es tarea tanto de la administración como del sector productivo agroalimentario, ha argumentado el ministro. Por un lado, sufrimos una “introspección” paradigmática de nuestra agricultura que debe tratarse en un plan estratégico entre las diferentes comunidades autónomas, ha apuntado Planas.

Pero, por otro, no pueden darse situaciones como la actual con las cooperativas: hay pueblos de 20.00 habitantes con tres diferentes que, sin embargo, “no se ponen de acuerdo” en las cuestiones importantes, ha explicado. “Somos el octavo país exportador agroalimentario del mundo” y el cuarto en Europa. Pero no tenemos “ninguna” cooperativa entre las 50 primeras del continente. “No es normal”.