Marc Wathelet, biólogo molecular: “El coronavirus volverá en octubre”

Frenar su avance. Esa debe ser la única meta. Ya lo es en medio mundo y pronto lo será en el otro hemisferio. Sin vacunas ni tratamientos para combatirlo, sólo podemos hacer frente al coronavirus si cortamos de raíz su propagación. Pero dejar que suba el número de infectados y esperar que esto inmunice a la población no es la mejor idea. Hay que conocer al enemigo. El virus se transmite a más de dos metros de distancia y debemos prepararnos para su regreso y reinfección cuando termine su ciclo en el resto del mapa, en octubre.

Ese es el doble mensaje de Marc Wathelet, doctor en biología molecular y especializado en coronavirus humanos. En un reciente comunicado enviado al Parlamento Europeo, al que ha tenido acceso TodoStartups, este investigador belga ha tratado de explicar por qué el virus se transmite de forma muy eficaz por el aire; por qué las mascarillas de aislamiento simples “no son eficaces”; y por qué dejar que se infecte el 60-70% de los ciudadanos sería “un error monumental”.

Wathelet es miembro de la facultad de la Universidad de Cincinnati College of Medicine y científico en el único instituto centrado exclusivamente en enfermedades respiratorias, en Albuquerque. Hace unos años llevó a un pequeño grupo de investigadores en los EE.UU. a trabajar en coronavirus humanos en general y con el responsable del SARS de 2003 en particular. De aquel virus respiratorio “poco frecuente”, como el actual, se pudo comprobar que un sólo paciente llegó a infectar a 22 personas en un vuelo de Hong Kong a Beijing.

Además, la distribución de los pacientes en el avión corroboró el argumento: el virus se transmitió en forma de aerosol. Es decir, como una solución en el aire formada por un conjunto de microgotas tan pequeñas que permanecen suspendidas en el aire o caen mucho más lentas que las demás, según explica el doctor. Y el peligro de los aerosoles “es que pueden propagar el virus a grandes distancias y entre las personas que no interactúan cara a cara”. Se producen durante la respiración normal, y más al hablar o gritar…

Según defiende el científico, existe un paralelismo con el coronavirus actual en casos de contagio en mercados abiertos en China. De hecho, se trata del caso más rápido registrado por el gobierno chino, donde un individuo fue responsable de varias infecciones. En uno de los mercados la interacción más corta que condujo a la transmisión duró sólo 15 segundos y los dos individuos estaban separados por un mostrador de frutas y verduras, a una distancia de más de dos metros.

El investigador recoge hasta nueve argumentos que indican que el COV-SARS-2 responsable de la COVID-19 se transmite por aerosol, pese a la contra opinión convencional. Entre ellos, otro referente a su resistencia. “Experimentos de laboratorio demuestran que el agente etiológico de COVID-19, el SARS-CoV-2, puede permanecer en suspensión en aerosol en el aire durante períodos de tiempo medidos en horas”.

El espejismo de la “inmunidad colectiva”

En su comunicado al Parlamento Europeo, Wathelet reconoce la “consternación” que le ha producido saber cómo afrontan los países europeos el posible fin del virus. Pretender, en su opinión, que la propagación de la epidemia se “suavice” cuando entre el 60 y el 70% de la población se haya infectado, “sería un error monumental”, advierte. Este enfoque refleja una “profunda ignorancia del ciclo de vida de los coronavirus humanos en general, y de las propiedades específicas ya demostradas por SARS-CoV-2”.

Por un lado, el investigador explica que la evolución de este agente vírico es “más lenta” que la de otros virus respiratorios, como la gripe. Esto hace que que los individuos infectados desarrollen anticuerpos cuya inmunidad para el organismo es “débil e inestable”. El resultado es que estos coronavirus humanos “infectan y re-infectan a la población humana en ausencia de un reservorio animal”, desgrana.

Así se ha visto en los pacientes de COVID-19 en China, Corea del Sur y Japón, que después de la recuperación sufren de una segunda infección en las semanas siguientes. Esto sugiere que “no podemos desarrollar una inmunidad suficientemente estable y eficaz contra el nuevo virus”. Y que “también puede inducir una inmunidad natural ineficaz”, aclara.

Perfil de LinkedIn del doctor Marc Wathelet.

“Suavizar la curva no significa nada. La curva se aplana poniendo las medidas extremas en su lugar sin demora. Es lo único que hay que hacer. Si dejas que el nuevo coronavirus infecte al 60-70% de la población, esto significa la necesidad de hospitalizar 12-14% de la población, lo que es imposible con 5 camas por 1000 habitantes en Europa (0,5%) !!Esto significa la muerte del 3-7% de la población de los países afectados!!”, alerta.

Además, el investigador tilda de “irresponsable e incomprensible” que no se haya paralizado la operación de la OTAN con 37.000 militares en toda Europa. Y asegura que, si se comporta como otros coronavirus humanos, es más probable que no desaparezca. De hecho, Wathelet espera que “vuelva en octubre”. El fin de la propagación en el hemisferio sur coincidirá con ese mes aquí, por lo que los virus respiratorios “pueden seguir propagándose en ausencia de un reservorio animal”.

“Los últimos datos de Italia nos dicen que el bloqueo funciona! ¡No perdamos más tiempo!”, clama el doctor. Debemos aplicar las medidas que históricamente han permitido superar las pandemias, y que han permitido a Taiwán desde el principio, y luego a China, detener la propagación: cuarentena (cese inmediato de toda actividad económica no esencial, confinamiento de la población a sus hogares, cierre de las fronteras excepto para el regreso a casa); producción urgente de mascarillas tipo N95 o FFP2 (las normales sólo protegen contra pequeñas gotas expectoradas, no aerosoles) e higiene de cada uno.